Ciudades desiertas, José Agustín
Encontrará a Susana?, ¿regresará Susana?, ésas son la interrogantes que hacen que el lector de Ciudades desiertas no pueda dejar leer cada uno de los 12 capítulos de la novela
Por Lado B @ladobemx
17 de enero, 2017
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Serafín Vázquez

[dropcap]¿E[/dropcap]ncontrará a Susana?, ¿regresará Susana?, ésas son la interrogantes que hacen que el lector de Ciudades desiertas no pueda dejar leer cada uno de los 12 capítulos de la novela del escritor, dramaturgo y ensayista, José Agustín (México, 1944)

Imagina que un mal día, regresas a tu casa y te encuentras con que tu pareja te ha abandonado. Ninguna nota, ninguna llamada, nada. Simplemente se fue, y lo peor, ni amigos ni familiares saben dónde fue.

Eligio es actor. Un hombre moreno, lampiño, de cabellos parados, en una palabra: aindiado, como lo somos la mayoría de mexicanos. Susana es escritora y poeta, de piel blanca, atractiva, que un buen día -para ella- decide huir de todos y de todo en búsqueda de sí misma.

10-Ciudades-DesiertasEl pretexto ideal será una beca para escritores en Estados Unidos en un pueblecito llamado Arcadia, donde ella se relacionará sentimental y sexualmente con un polaco.

Pero Eligio la ama, la quiere, la extraña y en su búsqueda, pese a su aparente machismo, no le importará ser blanco de infidelidad física.

Le dirá a Slawomir, el polaco:

mire usted sus jueguitos con mi esposa se han terminado, no voy a permitir ninguna cosa de éstas, así es que si lo vuelvo a encontrar con Susana le juro que le parto la pinche cara.

El argumento de Susana será simple y profundo:

necesitaba alejarme de todo, circular… donde nadie me conociera… ser yo misma.

La llegada de Eligio interrumpirá este proceso liberador, por lo que Susana nuevamente escapará con ese corpulento, aunque no atractivo poeta polaco, esta vez a un refugio cristiano en el nevado Chicago.

Armado, sin ropa ni vehículo adecuados para la nieve, Eligio volverá a emprender un viaje, y verá, a través de las ventanas del cuarto, cómo Susana ve que la ve trepada en Slawomir.

Pero esta ansia de libertad, aún insatisfecha, hará que Susana vuelva a dejar a Eligio en su vega (un vehículo), atrapado en la nevada.

Publicada a principio de los 80s, la novela sirve a José Agustín para hacer una crítica al modo de vida estadunidense, a la gringuez. Califica a esa ciudad, Arcadia, como el culo del mundo, y a Estados Unidos como una gran tiendota.

El lenguaje juvenil y los juegos de palabras son otra constante en Ciudades desiertas.

Les dices Anais Nin y  creen que es una marca de perfume.

Walt Williams o Whitman Carlos Whitman.

y yo aquí de pendejo total, porque qué chingaos estoy haciendo aquí entre pura gente que sepa la chingada quién es y que habla en un idioma incomprensible e insoportable y que ni siquiera se da la mano al saludarse, estimados güerejos.

La novela ha sido llevada al cine con el nombre de  Me estás matando Susana. En el papel de Eligio, el mexicano Gael García; en el de Susana, la española Verónica Echegui.

Es más fácil ir al cine que adquirir el libro, y tal vez hasta más barato; pero siempre será más emocionante primero leerlo y después comparar nuestras imágenes mentales de la lectura con la materialización que ha hecho con actores y locaciones, el director.

Elena Poniatowska la calificó como la primera novela antimachista en México. Lo cierto es que es divertida, melancólica, a ratos dramática y que logra hacerse leer de una sentada.

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Lado B
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