Vengadores anónimos “nacen” cuando hay vacío de justicia

Vengadores anónimos “nacen” cuando hay vacío de justicia

El desprecio de la sociedad o sus reacciones por la muerte o golpiza que recibe un supuesto criminal no denotan una descomposición social, “sino la expresión de una profunda frustración con las instituciones de impartición de justicia», opina la Dra. Anne W. Johnson, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Ibero #CDMX

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Prensa Ibero

@prensaibero

Los vengadores anónimos emergen cuando hay percepción de un vacío de justicia institucional y se convierten en actores últimos de la desconfianza social hacia las autoridades que deberían velar por la seguridad de las comunidades, afirmó la Dra. Anne W. Johnson, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

El lunes pasado un hombre ultimó a cuatro personas, cuyos cuerpos fueron abandonados en la carretera México-Toluca, a la altura de La Marquesa. La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) informó que las víctimas presuntamente eran delincuentes que robaron a los pasajeros de un autobús, mismos que fueron asesinados por un pasajero que se dio a la fuga.

Hay distintas modalidades de esta figura social, por ejemplo, los vecinos vigilantes o las policías comunitarias que operan de manera autónoma

Ante este fenómeno, la catedrática de la IBERO enfatizó que el surgimiento de vengadores o vigilantes se da en un contexto de “profunda desconfianza de parte de la sociedad en los mecanismos oficiales de justicia. La justicia popular, en este contexto, funciona como un mecanismo de acceso a la justicia en la ausencia de otras opciones”.

Agregó que se cree que las autoridades o son incapaces de resolver conflictos o son corruptos, pero “en muchos casos no se trata tanto de vengar una ofensa, sino intentar impartir justicia frente a un crimen”.

De acuerdo con la profesora universitaria, hay distintas modalidades de esta figura social, pero que se vinculan en un objetivo común: responden a la ausencia de seguridad en el país.

Por ejemplo, los vecinos vigilantes, organizaciones apoyadas o por lo menos toleradas por las autoridades “donde la participación hasta puede considerarse una forma de ejercer la ciudadanía”.

“Por otro lado están las formas de justicia comunitaria, que funcionan según una lógica diferente, porque las policías comunitarias que operan de manera autónoma en varias partes del país no buscan castigar al criminal, mucho menos vengarse, sino resolver conflictos mediante la reparación y la reeducación”, comentó.

Vengador y sociedad comparten frustración

Respecto a qué motiva a los testigos a no señalar al vengador, Anne Johnson afirma que la desconfianza entre quien ejecuta la acción y el resto de la sociedad es compartida, “muchas veces los testigos no lo denuncian porque sienten que por lo menos alguien hizo algo”.

Finalmente, consideró que el desprecio de la sociedad o sus reacciones por la muerte o golpiza que recibe un supuesto criminal no denotan una descomposición social, “sino la expresión de una profunda frustración con las instituciones de impartición de justicia.

“Claro, es evidente que la muerte no corresponde al grado del crimen de robo (por ejemplo en el caso de La Marquesa). Pero creo que la muerte de los criminales satisface a muchas personas del público no por la escala del crimen en sí, sino por la escala de la inseguridad en general y la percibida falta de respuesta de las autoridades. Representa justicia para las víctimas, pero también un reclamo frente al Estado”, sentenció.

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