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¿Es Train To Busan una de las mejores películas de zombies de los últimos años?

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Héctor Jesús Cristino Lucas

Recapitulemos un poco. Tres películas fueron las responsables de poner a los zombies en el trending topic de inicios de siglo: La desapegada adaptación de Paul. W. S. Anderson del videojuego de Capcom: Resident Evil (2002), el magistral experimento de Danny Boyle con guión de Alex Garland (Ex Machina) acerca de los zombies que corren, 28 Days Later (2003) y por supuesto, el fantástico y siempre amado remake de Zack Snyder Dawn of the Dead (2004), que por cierto le valió para que ahora lo tengamos dirigiendo filmes del tipo Man of Steel (2013) o Batman V Superman (2016).

Y de ahí, el subgénero se volvió tendencia, y soltó una cascada de películas que nadie veía venir. Edgar Wright nos enamoró a todos con su ácida pero siempre efectiva Shaun of the Dead (2004) que inspiraría, de hecho, al propio George A. Romero para que volviera a hacer películas, naciendo así una nueva trilogía que comenzó con su visceral Land of the Dead (2005) y terminó con su modesta Survival of the Dead (2010). En España Jaume Balaguero y Paco Plaza dieron un increíble giro de 160 grados con la franquicia Rec (2007) y el noruego, Tommy Wirkola, nos recordó los primeros pasos de Peter Jackson con su sangrienta pero ya de culto: Dead Snow (2009).

En War World Z (2013) de Marc Foster y Brad Pitt continuó acarreando fans de donde no había con una película de zombies enfocada más a la acción y menos al género de terror, además de ser una estafa total en comparación con el libro homónimo de Max Brooks. Scouts Guide to the Zombie Apocalypse (2015) trajo de vuelta las fantásticas comedias horroríficas al puro estilo Zombieland (2010), aún sobre el mediocre Cooties (2014) de Jonathan Milot. La película que realizó Tod Williams por su parte Cell (2016), basado en el libro de Stephen King, se convirtió en una de las peores adaptaciones que haya habido desde el Carrie (2013) de Kimberly Pierce.

En otras noticias, el inicio de la séptima temporada de The Walking Dead asombró a propios y extraños debido a la muerte de dos de sus personajes principales: Abraham y Glenn, y según la crítica mass media, volvió a inflar un polémico -pero ya cansino- debate de cuánta violencia debemos o no mostrar en televisión abierta. Mientras, la saga que inició de la mano de Paul W. S. Anderson en el 2002, Resident Evil, llegará a su fin el siguiente año con su ya innecesaria Resident Evil: The Final Chapter. Los zombies, como podemos darnos cuenta, siguen en boca de todos, y pese a los años los fanáticos piden más, y más, y más. Y sí, lo consiguen de a montón.

Y ahora, casi finalizando el 2016, el director surcoreano Sang-ho Yeon añade un granito más al subgénero que el George A. Romero dio vida (es un decir) sin querer en 1968. Esta película se esparció como pólvora por internet, filtrándose en redes sociales y sorprendiendo a los internautas debido a sus escandalosas escenas que no dejaban indiferente a nadie. En algunos blogs, sitios de internet y de crítica especializada incluso, la llamaron como una de las mejores películas de zombies de la última década. Nuestra cita de hoy es la tan alabada Train to Busan que continúa acarreando excelentes comentarios en cada festival en que se presenta.

Y es curioso, ya que antes de esta película, el cineasta Sang-ho Yeon, sólo contaba con par de filmes animados que, pese a lo que muchos creen, ya lo habían consagrado como un referente contemporáneo del cine asiático. La dramática The King of Pigs (2011), y la ya polémica The Fake (2013), son ahora grandes éxitos en su filmografía que hay que ver sí o sí. Y en 2016 por fin dio el paso al live action con un género que jamás había tocado: el terror. Pero no cualquier terror por supuesto, sino el terror infundido por los muertos vivientes. Un subgénero tan desgastado que se corre un riesgo entrar a él, y ha salido bien parado, por cierto.

Train to Busan es curiosa. Es decir, por tanto alarde que se dio en las redes sociales uno creería que sólo están exagerando, pero no. Honor a quien honor merece. Sang-ho Yeon nos ofrece una película no sólo bastante entretenida sino también una de las mejores de la última década.

Ha sido calificada como la versión coreana de War World Z, y aunque algo hay de cierto en ello porque son bastante parecidas, Train to Busan mejora la sustancia de aquella película de acción donde lo importante sólo era Brad Pitt. De hecho, el film coreano no es exageradamente visceral pero tampoco es tímido. Aquí cuando se amerita mostrar sangre, lo hace. Aquí cuando es necesario el gore, no lo piensa dos veces. Aunque también enfocada en la acción, exalta sin lugar a dudas el Survival Horror: miedo, desesperación, caos y muerte… los eslabones más clásicos del cine de zombies. Ese mismo que nos hará recordar indudablemente a George A. Romero.

train_to_busan_de_yeon_sang-hoSí, es cierto, no es la gran historia. La mayoría de la película transcurre dentro de un tren, pero eso lo sabemos desde el título. Es decir, no nos han dado nada que no hayan prometido. Y es curioso, porque muchos de sus aciertos radican en el guión pese a ser un tanto minimalista. Veamos. Aquí hay un excelente trabajo en cuanto peso de personajes. Tenemos caracterizaciones que se distinguen, cada actor es dotado con personalidades bastante bien armadas que los vuelven entrañables e importantes dentro la película. No sobran ni son colocados porque sí. Cada uno ejerce un papel interesante y cumplen con su cometido, ya sea ser muy queridos o… ser bastante odiados.

Otro acierto a su favor es el excelente manejo de cámara, eso sin duda. Para ser la primera película live action de Yeon me ha dejado sorprendido. Con un guión que explora tanto el género de la acción como el del terror, la dirección es bastante crucial. Contrario a lo que se cree, un film minimalista suele ser aún más complicado todavía, y eso porque con poco se debe hacer mucho. Vean por ejemplo de Evil Dead (1982) de Sam Raimi, donde incluso tuvo que experimentar con movimientos de cámara que ni siquiera existían en aquel entonces para hacer la película más entretenida. Yeon ha dado en el clavo, genera tensión tras cada minuto y nunca decae. Así es, una montaña rusa que sólo sube pero nunca baja.

Seguro habrá comentarios por ahí referentes a que éste director no ha aportado nada nuevo al cine de zombies, y sí, admitámoslo, no lo ha hecho. Todo lo que vemos en esta película tal vez ya lo habíamos visto antes, pero es curioso, porque pese a la zona de confort en donde se mueve lo ha hecho bastante bien.

Sin embargo, algo que destaco es que pese a no innovar tiene un sello bastante característico que te hará no confundirla con el inmenso mar de producciones similares. Se decía que era parecida al War World Z de Marc Foster, pero algo la distingue de ella, y aunque no podría decir qué, logras intuirlo con facilidad. Tal vez su minucioso sentido del humor coreano, un par de escenas exageradas que recuerden algunos animes nipones como High School of The Dead,o a la increíble agilidad que desde siempre ha distinguido al cine asiático. Todo eso sin perder su fantástica continuidad, y claro, la tensión que magistralmente construye desde el comienzo.

Train to Busan, pese a no innovar y tener una que otra escena emotiva que no cuadra, se ha convertido en una de las películas de zombies más aclamadas de la última década. Actualmente es complicado decir eso, créanme. Incluso rompió el récord este año por ser la primer película coreana en rebasar los 10 millones de espectadores. Algo para quedar en la historia. Además, y a la par de éste film, el director Sang-ho Yeon ha estrenado también una película animada de nombre Seoul Station, que pese a tener una modesta recepción, vale la pena verla ya que representa una precuela directa de esta película. El universo expandido que quizás cuente con próximas secuelas.

No puedo decir que sea la mejor película de zombies de la historia, pero al menos en la actualidad con tantas pésimas películas, o bien, con tantos filmes que han olvidado el verdadero propósito del zombie Train to Busan es de lo mejor que se haya visto. Amén.

Sinopsis:

Un desastroso virus se me expande por Corea del Sur, provocando importantes altercados. Los pasajeros de uno de los trenes KTX que viaja de Seúl a Busan tendrán que luchar por su supervivencia.

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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