Luis Fernando Soto Beltran, un comunicador con muchos significados

Luis Fernando Soto Beltran, un comunicador con muchos significados

LOGO DE QUE LADO MASCA LA IGUANA (1)

Juan Daniel Flores

A un año, la Iguana apuradasmentes sigue mascando, este intento y este gusto llamado “¿De qué lado masca la Iguana?”. Proyecto, transcurrir, fondo sociológico cultural que busca mostrar las múltiples aristas de diversos fenómenos sociales, y hacer visible, a través de la entrevista con diversos actores y espacios sociales, su ser y hacer en la realidad social. Un año ya de la primera entrevista. En ese entonces sólo aparecía mi nombre: Juan Daniel Flores, pero en mi fe, sabía que era la Iguana la que buscaba respuestas. Fue en el portal de Radio BUAP, en octubre 2015 con El Taxi Poeta Don Víctor. Después vendrían Rockercoalt y la Doctora Maru Sánchez Díaz de Rivera. En diciembre la Iguana tuvo la fortuna de sacara la cabeza de la cueva, ya con su propio nombre, en el portal de noticias Lado B.

Gracias a Radio BUAP que me abrió el espacio inicial, y el doble de gracias a Ernesto Aroche por la oportunidad y paciencia.

Gracias Lado B. La Iguana localiza, interpreta y sobre todo masca.

¡Salud!   

***

Salí muy chico de mi casa con el pretexto de ir a estudiar a México, porque deje la carrera de comunicación en Culiacán de donde soy originario. Entre muy chico a la universidad, a los 17 años. Ya tenía ganas de irme. Hubo un chance, hice amigos en el DF y un día le dije a mi mamá un diciembre “me voy”, no me detuvieron. Había trabajado como edecán en un festival cultural allá en Culiacán y tenía un dinerito ahorrado.

Por hambre de independencia fui construyendo lo que podríamos llamar mi propia personalidad periodística.

Ya en México me puse a trabajar recortando periódicos para hacer una síntesis de prensa, realmente me conocieron ahí por mi trabajo y me tomaron cariño, me dieron chance, me vieron pequeño y me adoptaron. De ahí, hice el examen para entrar a la UNAM, lo hice en psicología y quede. Así empecé a estudiar al mismo tiempo que trabaja, también recibí ayuda de mis padres, pero siempre con dificultad económica, en ese entonces ya tenía tres años estudiando psicología.

Toros y Murrieta

Un buen día un amigo, Darío Delgado, que en ese tiempo trabajaba en Televisa Chapultepec  en el  noticiario 24 hrs., en la coordinación de producción, me dijo que había chance de que practicara en ECO, aquel viejo canal de noticias. Y ahí te voy, estaba en la Uni de 6 de la mañana hasta las 12 o 1 de la tarde, de ahí me iba a televisa Chapultepec y me quedaba aprendiendo a editar desde esa hora hasta las 6 ó 7 de la noche sin paga.

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Foto: Cortesía

En ese tiempo Televisa Chapultepec estaba en obra negra. Te estoy hablando de 1991, fueron como 7 u 8 años en obra negra después del temblor. Todavía estaban haciendo nuevos estudios, había un cuartito muy pequeño y feo donde estaban los editores de ECO, prácticamente todo el tiempo que estabas ahí, estabas sentado incómodamente en ese pequeño espacio trabajando. Eran videocasetes, todavía no VHS. Me tocaba realizar las ediciones de los envíos que mandaban las agencias noticiosas, según el jefe de edición anunciaba que llegaban. Así empecé y estuve 6 meses, hasta la noche de un viernes que no fui, me llama mi amigo Darío y me dice “vente corriendo”. Era entonces un DF más vivible, más contaminado, pero más vivible.  Llego y me dice Ana Bertha Coronado la de producción de Zabludovsky: “Te quedas para editar toros y deportes con Murrieta”, y que me dejan con el puesto, yo no sabía nada, pero era que me dieran plaza y sueldo, yo feliz.

Yo no sabía nada de deportes, y poniéndome a editar al “Magic” Johnson, yo no sabía nada, nada, menos de toros. Así me avente con Heriberto Murrieta, buena onda el tipo, me daba raid en las noches a mi casa. Trabaje con él 3 años. Yo editaba “Toros y deportes con el joven Murrieta”, cada máquina de edición tenía su técnico y realmente ellos eran los que te enseñaban.

¿Qué aprendes ahí? Que una imagen empate con otra, que cada movimiento tenga un sentido y secuencia, que no salte, que no brinque la imagen, hay un montón de tecnicismos que fui aprendiendo en la edición de video. Aunque lo que realmente aprendí de Televisa fue a trabajar contra reloj; estaba bien chiquito, tenía apenas 21 años y sobre mis hombros la edición del programa de deportes del noticiario más importante de este país.

Se oye muy cabrón pero así era y aprendí un montón, había gente que me decía: “eres un obrero al fin de cuentas, aunque hay posibilidades de crecer…pero pues es Televisa”. Recuerdo que en la elección de 1994, al día siguiente, pregunte a Murrieta: “¿por quién votaste?”,  me dijo en voz baja “por Diego”. Era el tiempo que en Televisa no podías decir que votabas por otro partido que no fuera el PRI. Él me lo dijo en voz baja.

Recuerdo que me indicaban en producción: “no puedes meter al presidente hablando en ingles ni nada de la Virgen de Guadalupe”. Así me lo dijeron y dictaron una vez en las oficinas de editores de ECO.

Y me quede haciendo deportes. Pero yo era muy inestable, y me fui. Claro que se enojo Murrieta cuando le dije que me iba. Me quería ir porque estaba harto del DF, tenía una relación bonita pero creo que fue una decisión porque, en lo general, era muy inestable. Tenía un buen trabajo pero no era estable, y así me fui a Huachinango.

Abriendo brecha en la sierra

En Huachinango Darío y yo pusimos Pagina Regional, hay gente que lo recuerda. Ahí conocí a Moisés Ramos, a Lety Animas, a Beatriz Gutiérrez Müller entre otros, ahí por primera vez escribí para un periódico.

Con mi amorcito al lado yo estaba feliz. Además Huachinango era otra cosa, el bosque, la cultura, todo muy distinto a lo que había visto de niño. Cierran Pagina Regional, y todavía me quede unos tres meses a trabajar para el primer Ayuntamiento panista de Huachinango, me hice buen amigo del Presidente Municipal, pero no tarde en venirme para Puebla, me jalaron y me vine a trabajar a “La Radiante” en el Barrio de Santiago. En “La Radiante” estuve 8 años, desde abril de 1997, después la cerraron.

Aprendí mucho en cuanto a prensa, a ver las cosas desde otra óptica, los prejuicios que tiene la prensa y su ignorancia sobre muchos temas, el desprecio de clase que la misma prensa ejerce sobre un montón de fuentes y acontecimientos que suceden en la sociedad.

Tengo mis propias conclusiones del porqué de su cierre, una de ellas seguramente fue Mario Marín, nadie lo dice. Ahí anda Sergio Mastretta, yo lo saludo cada vez que lo veo. Pero él nos dijo una vez, cuando nos anuncio que se cerraba la estación, “el próximo gobernador de Puebla no es precisamente mi amigo”.

Después nos enteramos que hubo mucha presión con la familia de Sergio Mastretta para cerrar la estación, aunque para ellos fue buen negocio venderla, pero para nosotros como trabajadores no. Sobre todo para mis compañeros que llevaban como doce años en la estación, pero así es la vida del reportero.

La prensa del otro lado

Después, en 2005, junto con unos amigos, puse un restaurancito en Los Sapos que se llamaba “El Antro”, actualmente hay una placita y un teatro ahí, es del arquitecto Vera. Ese antro llegó a meter 2 mil personas en un fin de semana.  Pero Luis Paredes, el panista ex presidente municipal, lo cerro un mes y le bajo un dineral al arquitecto Vera. Fue un lugar muy especial, ahí podías encontrar de todo, desde el travesti más cabrón de la prostitución de acá de “las ponientes”, hasta las niñas mas fresas de la Ibero, un show bien cabrón. Yo creo que por eso lo atacaron mucho, había un momento en que me asomaba por momentos a la calle, por el balconcito del lugar, y veía camionetas de esas para “razia” con las torretas prendidas estacionadas en el bulevar presionando, y todo por dinero. Es la puta hipocresía de estos “que mantienen el orden” supuestamente; se persignan, pero si les das un billete se les olvida por un rato.

Cuando cerraron el lugar me fui, con el poquito dinero que junte sobreviví 6 meses sin trabajar en medios.

Después encontré a un amigo que le hacía prensa a Antorcha Campesina y me dijo que si quería entrar, y entre. Fue todo un descubrimiento, era la primera vez que hacía prensa, que me ponía la camiseta de un político. Nunca lo había hecho. Aprendí mucho en cuanto a prensa, a ver las cosas desde otra óptica, los prejuicios que tiene la prensa y su ignorancia sobre muchos temas, el desprecio de clase que la misma prensa ejerce sobre un montón de fuentes y acontecimientos que suceden en la sociedad. La prensa siempre va estar pendiente del poder, no baja, no voltea hacia otros lados, hacia abajo por ejemplo, no se habla de los nadies como dice Galeano, los nadies que no aparecen en la historia universal salvo en la nota roja de la prensa. Con ellos aprendí esa otra postura de ver a otros lados.

Incluso me toco discutir con mis amigos de La Jornada, porque La Jornada va y viene también. Cómo se escribe, cómo se va a leer, porque al momento de escribir incide el prejuicio, la educación, la clase, los intereses de quien está escribiendo, lo dijo Kapuściński, no yo. Este oficio de ser periodista te lo tienes que pasar por el cuerpo, lo tienes que sentir, porque sino sólo eres repetidor.

Me fui 6 años, hice un proyecto en el Estado de México en la zona oriente, un programita de TV, un noticiero también, después me fui a San Luis Potosí, estuve 13 meses, di clases de radio, me gusto San Luis pero no me podía quedar, no me fue bien en cuanto a varo, y me tuve que regresar.

Me regrese otra vez a mi pueblo putativo: Huachinango, hice una cosa espantosa para el PRI, prensa para un candidato a diputado, de lo cual no me arrepiento porque aprendí mucho, pero no volvería a hacer. Ahí vi a ese PRI tan feo, ese PRI de la simulación, de la gente floja, ignorante, de ese partido que todos conocemos que compra candidaturas, que avienta cubetas a gente descalza…es muy feo.

Las elecciones son una simulación, todo el mundo se está preparando ese día para llevar un montonal de dinero y comprar votos, porque saben perfectamente que un montonal de gente no va a salir a votar, y que al “jodido” le pueden comprar el voto por 200 pesos. Así son las elecciones en este país, ese es el juego; entonces, cuando uno hace prensa de eso, pues hace puras “mamadas”.

Por ejemplo, en ese momento de mi vida, cuando escribía prensa, ponía cosas que los candidatos ni pensaban ni entendían; yo era el candidato en realidad, porque era el que escribía. El tipo no sabía ni hablar, de hecho era lo que le criticaban “los de enfrente”, hasta le sacaron una canción que decía: “a este periquito hay que darle alpiste porque no sabe hablar”, algo así decía.  Pero era el rico del pueblo, lo escogió el PRI porque era el que tenía el dinero para pagar la campaña, así es en todos lados.

Esto se lo dije una vez a don Enrique en Tribuna, un día que él pregunto a viva voz:

–¿Cuál es la condición para que alguien sea candidato?

–Que tenga dinero para pagar la campaña –comente

Se quedaron con los ojos pelones él y Gaby Montero, lo dije con esa seguridad. Estábamos en un momento de relax.

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Foto: Cortesía

Esa es la bronca en los medios de comunicación, no puedes decir la verdad, o solo valerte de groserías, chismes o exageraciones. La neta así directita, la que duele, esa no se dice, porque incomoda sobre todo al que lo dice. Tengo el hocico bien suelto porque tengo una rica vida interna, de eso si me jacto, yo me digo todo a mí mismo, yo no me engaño, supongo que por eso estoy soltero.

Establezco una construcción de mí mismo, por eso es que me atrevo a hacer  radio. No es fácil cuando se hacen críticas, como radio escucha yo entiendo eso, porque a veces sólo se opina sin saber y conocer el medio en radio, pero los medios lo permiten, el mercado permite que digas dos o tres pendejadas y la gente ahí se queda. Hasta te las retuitea.

Por ejemplo el “Deforma”, es un excelente medio para desinformar y para confundir, ya que hoy por hoy lo que prevalece es la desinformación. Es una de las reflexiones que yo hago todos los días para mi programa “Contigo Puebla” ¿Qué es lo verdaderamente importante de toda la avalancha de información? ¿Dónde se esconde lo que verdaderamente nos está afectando? ¿Porque estamos llenos de mentiras por todas partes?

Medios alejados de la realidad

He descubierto que si alguien que está en los medios no se da el tiempo para andar en los camiones, de ir al super, de andar en la calle, de barrer, si no estás cerca de esas cotidianidades, de este esfuerzo diario que hacemos todos, te pierdes de mucho. Mientras más cercano seas al sentimiento de la gente, a lo que nos pasa a todos, lo vas a notar y vas a estar en el sentimiento y no te lo vas a perder, como periodista eso te hace más humano.

Las elecciones son una simulación, todo el mundo se está preparando ese día para llevar un montonal de dinero y comprar votos, porque saben perfectamente que un montonal de gente no va a salir a votar, y que al “jodido” le pueden comprar el voto por 200 pesos.

No me doy baños de pureza, no quiero estar jodido ¿Quién lo quiere? Por mi propia necesidad me he mantenido más de este lado, porque pude haber buscado el otro lado del periodismo y sólo quedarme ahí cien por ciento; me pude haber vendido hace muchos años, haber echado a un lado todo en lo que  creía y simplemente dedicarme a “dar las nalgas” pero no. Eso hubiera sido más fácil que picar piedra, que chingarle.

Esto me ha permitido, hasta cierto punto, hacerme la vida feliz y sentir que a la gente la estamos acercando a lo que realmente está pasando. Mi intención es ¿Cómo hacer para atraer a la gente? Y la respuesta es discutir con esa misma gente los que está pasando. No llegar con un discurso ya armado de que “esto es así, o asá, etc…” vengo reflexionando, pienso cada que me encamino al programa ¿que es lo que la gente trae? Trato de generar un rollo comunitario.

Antes había un intercambio entre el que hablaba y el radio escucha. Hoy por hoy en los medios de comunicación, llega el “licenciado” y sáquenle la alfombra al “licenciado” y no lo molesten. Entonces, el “licenciado” deja de reportear, se levanta tarde, sólo se lleva con puro riquillo y fines políticos, se deja adular, le  sueltan dinero y pierde contacto con la banda; entonces el comunicador se vuelve aquel que ha viajado, que dice ha conocido y presume que piensa. Aquí lo que realmente se necesita es saber que piensa el comunicador, y la gente te va a aceptar o te va a rechazar según tu discurso, si es verdaderamente cercano a lo que realmente está sucediendo.

Luego la gente llama a la radio o manda mensaje y dice: “si usted no pasa este mensaje es porque está de parte del gobierno”. En los medios se trata a la gente como tontos.

Falta amor

¿Sabes que encuentro en mi patria? Un país de adolescentes. Me quedo mucho con lo que dijo hace poco en su columna Claudia de Mendieta; ella dice que es en la adolescencia cuando tú debes romper tu escala de valores, rebelarte, es la edad. Es ahí cuando el padre inteligente te debe convencer que la opción que él te da es la mejor.

Por ejemplo veo en la violencia dominante actual, a hombres y mujeres que no supieron a resolver las cosas como adultos, que incluso han tenido hijos por tenerlos en un acto animal; también gente que menosprecia el esfuerzo personal, que solo está buscando chingarse al de al lado y no asume sus responsabilidades. Creo que el ejercicio periodístico hoy nos debería servir para eso: para cuestionar nuestra escala de los valores.

Allá en la década de lo 50, decía Henry Miller acerca de la muerte de un vendedor: que lo que más le acongojaba era que los estadounidenses siempre se culpaban a sí mismos de su fracaso económico, nunca al sistema. Es lo que nos pasa actualmente  a nosotros.

Por ejemplo en este rollo de los matrimonios homosexuales, anduve entrevistando a algunos señores de los que marchaban en contra; creo eran de la Vela Perpetua, puro riquillo. Lo que note en estos hombres era una profunda necesidad de amor masculino; pensé: “a estos cabrones no los quiso su padre”. La gran mayoría de los hombres de este país así andamos.

Lo que encuentro en el miedo a la homosexualidad es, en primer lugar, que se acabe de venir abajo el sistema patriarcal dominante en la Iglesia; pero sobre todo, lo que no se quiere discutir ni cambiar es el concepto de hombre.

Otro ejemplo: a diferencia de mis tías, las chavas de mi generación, como mi hermana y mi prima, escogieron a sus novios antes de casarse. Vi en ellas ese cambio, dijeron: “como me voy a casar con un pendejo que no conozco”. Los hombres de mi generación repetimos lo que papá hizo, y los pocos que rompimos con el padre, como nos costo. Hay que reconciliarnos más bien con esa figura paterna.

Los hombres en general, más que negar su parte femenina, ya que son muy güevones, dependen mucho de la mujer. No tenemos figuras paternas de ejemplo para repetir; sólo tenemos papás ausentes o que no fueron cariñosos, que no dieron amor. Encuentro muchos amigos que comentamos “carnal necesito apapacho, necesito que me aconsejes, necesito que me procures como lo que hubiera hecho mi apá, ¡necesito amor de un cabrón!, se pide fácil y nada tiene que ver con “meterse acá”, tu sabes.

Yo reconozco en mis dos hermanos y en mí una personalidad más insegura que la de mi hermana, ella dice que es por las ausencias de mi papá, y esto es a nivel país, estamos faltos de amor, perdidos, somos inseguros y violentos.

Creo que ese es el futuro de los medios, ya que eso es lo que le interesa a la gente, que le seas honesto y le digas: yo pienso esto. Porque siempre se va a notar que vayas y vengas de una cosa a otra, ahí es donde uno se percata que hay dinero de por medio.

Percibo mucho desinterés pero también mucha necesidad. Desde que eres chico no te enseñan en la escuela a que leas, a que te informes, a que descubras las cosas, tienes maestros güevones que sólo repiten formulas, tú vas mal alimentado, tus papás están peleados, no hay condiciones como para que desarrolles una personalidad crítica.

Veo desinterés, aunque a la vez también hay mucho interés por resolver los problemas porque la gente sigue siendo noble. Al final de cuentas el carácter femenino mexicano ha salvado mucho este país. Hay también mucha hipocresía que convive a su vez con este amor a la familia, con este amor materno. Esto sigue manteniendo en parte la nobleza de la gente.

Apéndices del poder

Al final de cuentas los medios, por lo menos la mayoría, son apéndices del poder; probablemente los más exitosos sea porque tienen un buen financiamiento, ya sea del poder económico o del político. Quien maneja los medios sabe que la gente esta desinteresada, eligen presentar, entre otras cosas, solo entretenimiento y nada más allá que le haga pensar. Lo que aprovechan estos medios exitosos es la segmentación, los públicos con capacidad de compra. Los mismos medios segmentan a su público por ingreso económico.

Aspirar a cambiar al mundo desde una pequeña trinchera ¡no ni mais!  ¿Vas a hacer algo por alguien? Acaso lo lograras en algunos si eres constante e inteligente para mantenerte en las aguas de la política, quizá puedas conseguir algo. Un solo medio por sí mismo no puede hacer gran cosa, quizá con un gran proyecto detrás que involucre instituciones y recursos públicos para que realmente haya un cambio. Me decía Lety Animas que todo medio depende de un poder económico y de un poder político, pero que lo honesto, es decirle a la gente: miren esta es nuestra ideología y en esto creemos, hacia esto vamos y esto es lo que vamos a ofrecer como información.

Creo que ese es el futuro de los medios, ya que eso es lo que le interesa a la gente, que le seas honesto y le digas: yo pienso esto. Porque siempre se va a notar que vayas y vengas de una cosa a otra, ahí es donde uno se percata que hay dinero de por medio.

Yo no estoy peleado con el dinero, con lo que estoy peleado es con el hecho de vender las nalgas, de vender el pensamiento, es muy indigno, te envilece. Esto lo he platicado con muchos amigos que son periodistas, lo que me han dicho, es que han dejado el periodismo porque es un oficio que te obliga a meterte en pedos que no son tuyos, a descubrir la cochinada, a gente corrupta, y como estas metido en esos lodazales, esta muy canijo que salgas inmaculado.

¿De qué me sirve estar diciendo todo lo que digo en la radio si no entiendo mi patria?

A mis 44 años darle un nuevo significado a lo que pensaba hace 20 años es valioso. Tengo dos trabajos, y con que pueda ayudar a mis padres me doy por bien servido, puedo vivir cómodamente, y no tengo auto porque no lo necesito.

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Foto: Cortesía

Tengo exigencias para conmigo. Por lo que he luchado todo este tiempo, es por no tener que hacer periodismo a modo, por no envilecerme; no soy tan cínico, no puedo, nunca se me dio.

Luis Fernando Soto Beltran, un comunicador con muchos significados.

 

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