De la experiencia del dolor a la esperanza educativa

De la experiencia del dolor a la esperanza educativa

Martín López Calva

@M_Lopezcalva

“El verdadero dolor es incompatible con la esperanza. Por muy grande que sea ese
dolor, la esperanza aún se alza a cien codos más arriba”.
Conde de Lautréamont.

 

La semana pasada recomendé en este espacio el podcast de la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard y tomé de ese espacio mediático los datos que aporta el Dr. Harris Cooper, de la Universidad de Duke, Sobre la relevancia de las tareas escolares.

Como me he vuelto seguidor de Harvard Ed Cast y el episodio de la semana pasada me pareció sumamente rico, tomo el tema de nuestra Educación personalizante de esta semana de la entrevista a la profesora palestina Hanan Al Hroub, ganadora del Premio Mundial al mejor profesor (Global Teacher Prize) otorgado por Varkey Foundation, aprovechando además la conmemoración reciente del Día Mundial de los Docentes establecido por la UNESCO el día 5 de octubre de 1994.

La historia de la vocación docente de la maestra Al Hroub, dice la página de Harvard Ed Cast inicia de una manera “no tradicional”. Ella no era docente ni fue formada como tal, pero fue progresivamente sintiendo el llamado a la docencia y construyendo su vocación a partir de un hecho profundamente doloroso ocurrido en su vida familiar.

Todo empezó cuando su esposo y sus hijos fueron capturados en un ataque del ejército Israelí mientras iban camino a la escuela. Este hecho produjo en los hijos de la profesora una sensación de miedo –incluso de pánico a veces- y sentimientos de odio y desconfianza además de una total falta de deseo de ir a la escuela y aprender.

De manera que ella tenía que enfrentar ese problema y encontrar una solución. Para buscar esas respuestas empezó a acudir a bibliotecas y fuentes de información que le brindaran documentación sobre el tema. Llegó a tener un buen conocimiento al respecto pero se dio cuenta que ese conocimiento era teórico y que necesitaba descubrir o construir soluciones prácticas para ayudar a sus hijos a superar esta situación traumática.

Decidió entonces liberar y adaptar un espacio en su propia casa donde se pudiera construir un ambiente en el que sus hijos se sintieran seguros y libres para aprender y empezó a enseñarles ella, utilizando algunas actividades que llegarían a ser su propio método de educación basado en actividades de trabajo en equipo y en la experiencia del juego. Sus hijos empezaron lentamente a sentirse más confiados y seguros y a desarrollar su aprendizaje.

Fue en esas circunstancias, producto de una experiencia de dolor que siendo muy grande era menor que su esperanza, que comenzó la construcción de su ser docente. Ahora ella es una experta en el tema de educar a niños que han vivido experiencias traumáticas y que tienen que crecer en ambientes problemáticos.

Durante la entrevista en el podcast –que fue traducida del árabe al inglés- la profesora Hanan narra esta experiencia con sus hijos y plantea la forma en que el juego que ella promueve utiliza como juguetes cosas que recicla de lo que tiene disponible en el ambiente, en el caso de sus hijos en casa, de instrumentos domésticos y en las escuelas, de lo que puede proveerle el entorno. Todos estos juegos se realizan en actividades en equipo que van teniendo recompensas para los equipos que tienen un buen desempeño en cada actividad.

Ella concibe el premio internacional recibido como un reconocimiento no a su persona sino a su metodología, una forma de decir que su método es viable para lograr una formación integral y positiva que desarrolle humanamente a los niños que viven en entornos violentos y amenazantes que son desafortunadamente cada vez más comunes a lo largo y ancho del planeta.

Este método, según dice ella, se ha extendido a varias partes del mundo y sus elementos se han incorporado en todo el curriculum en Palestina, donde los profesores trabajan cada vez más utilizando herramientas del método creado por ella a partir de la experiencia de formación de sus propios hijos.

El lema que distingue su método es precisamente por el contexto en el que surgió, No a la violencia. Se trata de educar a niños que viven en contextos dominados por la guerra y el miedo constante a morir en un ambiente donde a partir de sentirse seguros y experimentar emociones e ideas positivas como personas y en grupo, puedan desarrollar una resistencia a estos contextos violentos y adquirir herramientas para construir la paz.

El principal llamado que hace la profesora Hanan es a la construcción de la paz en un mundo que según plantea, es una aldea global interdependiente, en la que todos estamos interconectados y necesitamos “abrazarnos” unos a otros para poder construir una humanidad mejor.

La conductora subraya en la entrevista el gesto de la profesora que al escuchar su nombre como ganadora del premio estrechó la mano de cada uno de los profesores finalistas antes de subir a recibir el reconocimiento. Esto es un reconocimiento a la profesión docente que la entrevistadora señala como un rasgo fundamental en la actitud de la ganadora del teacher award de este año.

Ella concibe el premio internacional recibido como un reconocimiento no a su persona sino a su metodología, una forma de decir que su método es viable para lograr una formación integral y positiva que desarrolle humanamente a los niños que viven en entornos violentos y amenazantes que son desafortunadamente cada vez más comunes a lo largo y ancho del planeta.

Ante este hecho, la profesora responde reafirmando el valor de la educación a la que ella considera un derecho humano fundamental que expresa en su contexto concreto como “…el derecho de nuestros niños a vivir su infancia en paz…

Cabría preguntarse cuántos niños, qué porcentaje de quienes están actualmente viviendo la infancia no solamente en Palestina sino en el resto del mundo están ejerciendo este derecho o viven en entornos caracterizados por el miedo y la violencia de diferentes tipos.

El mensaje final que la maestra Hanan plantea respecto a la relevancia de recibir este premio mundial es el que le ha abierto la ventana mediática para poder enviar a todo el mundo el mensaje de que Palestina quiere vivir y quiere vivir en paz.

Creo que ante la situación de violencia creciente que vive nuestro país que genera ambientes en los que muchos de nuestros niños están viviendo su infancia en el temor, el miedo, el pánico, el odio y la falta de deseos de aprender que todo esto produce, habría que hacer un ejercicio de investigación para conocer con mayor detalle el método de la profesora Hanan e incluso invitarla a compartirlo con los docentes o formadores de docentes mexicanos.

A reserva de esto, me parece que su testimonio es fundamental y significativo para los que hoy estamos en las aulas, conviviendo con alumnos que son producto de esta sociedad del miedo a la violencia para renovar nuestras convicciones educadoras. La maestra Hanan Al Hroub nos muestra que es posible partir de la experiencia del dolor que hoy parece dominar la escena nacional y construir experiencias exitosas de formación humana en las escuelas y universidades, siempre y cuando nos asumamos como verdaderos profesionales de la esperanza. Porque como dice la cita Lautrémont: “Por muy grande que sea ese dolor, la esperanza aún se alza a cien codos más arriba”.

*Doctor en Educación por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Ha hecho dos estancias postdoctorales como Lonergan Fellow en el Lonergan Institute de Boston College (1997-1998 y 2006-2007) y publicado dieciocho libros, cuarenta artículos y siete capítulos de libros. Actualmente es académico de tiempo completo en el doctorado en Pedagogía de la UPAEP. Fue coordinador del doctorado interinstitucional en Educación en la UIA Puebla (2007-2012) donde trabajó como académico de tiempo completo de 1988 a 2012 y sigue participando como tutor en el doctorado interinstitucional en Educación. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (nivel 1), del Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), de la Red Nacional de Investigadores en Educación y Valores que actualmente preside (2011-2014), de la Asociación Latinoamericana de Filosofía de la Educación y de la International Network of Philosophers of Education. Trabaja en las líneas de filosofía humanista y Educación, Ética profesional y “Sujetos y procesos educativos”.

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