El bordado como arte y catarsis

El bordado como arte y catarsis

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

El bordado es considerado casi siempre una artesanía, a veces tan sólo una manualidad. Sin embargo, es indudable que es parte inherente de la cultura mexicana y cada vez más se le encuentra en galerías de arte contemporáneo.

En una de las salas de la galería de ZonAutónoma (4 poniente 103, Puebla) se exhibe «Bordando Identidades», una muestra de trabajo en bordado que busca, entre otras cosas, borrar la línea que separa al bordado de otras técnicas consideradas propias de la creación artística.

Esta exposición nace de un taller de bordado que el artista Miguel Pérez (Santo Miguelito) impartió en el Museo Amparo hace unos meses. En ese momento, el taller se enfocó en la idea de los dechados, que eran un muestrario de puntos para copiar y aprender a bordar. Aunque Miguel también buscó darle un giro e invitar a las participantes (la mayoría mujer) a desarrollar un trabajo que fuera más allá de la técnica y resultará más como un experimento plástico desde la idea de la autobiografía.

Miguel explica que cada pieza, al menos del proyecto inicial, se divide en tres partes: el nombre, en el formato de los dechados comunes y después dos filas con tres imágenes cada una que hablan de un aspecto biográfico de cada autor. En el caso del propio Miguel, por ejemplo, en esas imágenes van bordadas las representaciones de su parte espiritual, sus obras artísticas consentidas, sus molestias y sus gustos. Y eso mismo quiso que sus alumnas lograran expresar.

El taller terminó pero ellas se quedaron con la inquietud de continuar trabajando y además exhibir su trabajo, por lo que continuaron aprendiendo y experimentando.

–Yo quería que al final ellas tuvieran esa experiencia como artistas de mostrar su trabajo porque finalmente no era un bordado simplemente o un ejercicio manual, era una pieza artística –dice Miguel Pérez en entrevista con Lado B. Porque así es como yo veo al bordado, como una técnica contemporánea, y que su fin ya no tiene que ser decorativa o de uso doméstico, sino de un ejercicio plástico que te transmite algo.

Además de las piezas en el formato inicial, hay otras piezas de experimentos que cada quien decidió hacer de acuerdo con sus inquietudes personales. Hay entonces impresiones en offset e intervención de fotografías con bordado, por ejemplo.

Paula Mariana Cerón, artista de 55 años y participante del taller y de la exposición, dijo también en entrevista que ella se pagó sus estudios en artes plásticas a los 34 años y desde entonces ha buscado su camino como creadora, primero con la pintura al óleo y ahora con el bordado, donde actualmente se siente más cómoda.

–Yo he querido buscar, como todo estudiante de artes quiere buscar su identidad artística. He tratado de integrar lo que yo hago, la artesanía, pero no tanto como una labor manual o utilitaria, sino más allá, como parte de un proceso artístico.

«Bordando identidades» estará expuesta en ZonAutónoma hasta el 7 de agosto y la idea es trasladarla posteriormente a otros espacios, y hacer más talleres con nuevos grupos para seguir trabajando y creando a través del bordado como una técnica artística contemporánea.

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