¿Qué pasa con el Poli?
Por qué el Instituto Politécnico Nacional (IPN) está otra vez en problemas? Lo que sucede es muy sencillo de explicar.
Por Lado B @ladobemx
07 de junio, 2016
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Dra. Laura Angélica Bárcenas Pozos

[dropcap]¿P[/dropcap]or qué el Instituto Politécnico Nacional (IPN) está otra vez en problemas? Lo que sucede es muy sencillo de explicar. Como todos los institutos tecnológicos, fue creado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 1936 y es esta instancia federal la que decide los destinos del Poli, además de que le asigna presupuesto, paga a sus docentes e investigadores, etc. Para decirlo fácil, el IPN no goza de autonomía como muchas de las instituciones de educación superior (IES) públicas en nuestro país.

Nadie había cuestionado esta falta de autonomía en el IPN, hasta que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y después de la aplicación de una de las pruebas PISA en nuestro país, recomendó que se unificara el nivel Medio Superior, pues existen una gran variedad de opciones de bachillerato. Están los generales federales y generales estatales, que tienen como principal función preparar a los siguientes estudiantes universitarios, entonces proveen a sus alumnos de una cultura general suficientemente basta y de habilidades cognitivas para enfrentar la vida universitaria. Aquí también entran los bachilleratos que dependen de las universidades públicas, los colegios de bachilleres y privadas, incluyendo a las escuelas vocacionales del IPN.

Y hay otros tipos de bachilleratos que están más enfocados a formar técnicos, considerando que estos estudiantes ingresarán al mundo del trabajo al terminar el bachillerato o tal vez ingresen a cursar una carrera técnica que los especializará para el empleo. Estos bachilleratos son de muchos tipos, están los técnicos, los agropecuarios, los marinos, los mineros, y muchos otros. Pero lo que sucede en la realidad es que muchos de estos bachilleratos egresan estudiantes que no se incorporan al mundo laboral, sino que ingresan a las universidades, entre otras cosas, porque no hay empleo. Ingresar a la universidad, además de que te otorga otro status, te da tiempo y mejores credenciales para obtener un empleo.

Pero, ¿será bueno unificar todos los bachilleratos? A mí me parece que no. Baso mi respuesta en el hecho de la universidad no está pensada para todo aquel que termina el bachillerato, a esta deben ingresar aquellos que tienen conocimientos y habilidades para realizar una carrera profesional. Además, este país requiere de técnicos bien preparados, pues se necesita de mano de obra calificada, tanto como de profesionistas bien formados. También que las IES no tienen condiciones para atender a todos los estudiantes que egresan del bachillerato. Como en todo país, requerimos de tener un equilibrio entre profesionistas y técnicos en donde cada uno cumpla su función para que esto siga caminando.

Además, si se unifican los bachilleratos, ¿hacia dónde se van a unificar? No hay claridad al respecto. No es claro si la unificación va a ir en función del currículum de los bachilleratos generales, lo que significa que a todos los estudiantes que ingresen al bachillerato los prepararán para ingresar a la universidad. O bien si se inclinarán por los currículums de los bachilleratos técnicos, o si harán una mezcolanza para que los egresados puedan igualmente ingresar a la universidad o a la vida laboral. En función de esta falta de claridad, las vocacionales del IPN ven venir una unificación de su currículum con el resto de los bachilleratos del país (del que debemos excluir a los bachilleratos que dependen de instituciones de educación pública); con el consecuente deterioro de la calidad educativa que ahora ofrecen a sus estudiantes.

Las vocacionales del IPN se caracterizan por la calidad educativa que ofrecen y que se refleja en el nivel de preparación de sus estudiantes, muchos de los cuales, continúan en el Poli para realizar su formación profesional y otros emigran a otras IES. La gran mayoría de ellos aprueban de manera satisfactoria las evaluaciones para ingreso a estas. Y esta es la inquietud de los estudiantes y de muchos de los profesores de las vocas del IPN. Pues si los unifican, no hay claridad de qué ganarán y qué perderán en esta unificación.

Entonces lo que han pensado es que si tienen autonomía y la SEP se deja de meter en sus asuntos, ellos podrán decidir cómo es su formación y considerando que tienen ya una gran experiencia, además de que han entregado buenos resultados y podrían continuar la línea actual para no demeritar la calidad de la educación en estas instituciones.

Además, a mí me parece que el IPN ya hace muchos años cumplió su mayoría de edad, este año cumple 80 de estar dando servicios educativos en los niveles de media superior, superior y posgrado, atiende a 160,000 alumnos en 293 programas académicos. Además que ha tenido tal recorrido y ha ganado tal experiencia que bien puede ser autónoma y que, por lo tanto, la SEP debería darle confianza y otorgarle su autonomía.

[quote_box_left]La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com

Sus comentarios son bienvenidos[/quote_box_left]

Tal vez, a la SEP le preocupa que otros institutos tecnológicos sigan en el ejemplo del Poli y decidan buscar su autonomía y tal vez consideran que muchas de estas instituciones no están listas para esto. Tal vez tengan razón, pero si se establece una normativa que pueda ayudar a definir qué instituciones se han hecho acreedoras a la autonomía y qué instituciones no, se resolvería un poco el problema. Bueno, pero pase lo que pase, le concedo la razón a los estudiantes de las vocas que están encabezando este movimiento, pues lo que están defendiendo es la calidad educativa de la institución en la que estudian.

 

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Lado B
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