Buscarte denuncia la desaparición de mujeres, desde el teatro

Buscarte denuncia la desaparición de mujeres, desde el teatro

Una puesta en escena dirigida por Mónica Ponce que busca visibilizar la omisión, indiferencia y normalización de un problema para el que aún no hay respuestas

Foto: Ámbar Barrera
Foto: Ámbar Barrera
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Una realidad que se repite una y otra vez. Una realidad amarga.

En la puesta en escena de Buscarte, tres mujeres son espejo de la historia de la otra. Desaparecidas, atrapadas, explotadas… en un escenario oscuro, lleno de cadenas y al mismo tiempo, expuesto para el espectáculo.

Justo así es la realidad que buscan denunciar: la realidad de miles de mujeres en el país que desaparecen y que son explotadas laboral o sexualmente y que ante los ojos del público son sólo cifras, noticias lejanas o situaciones que no les son cercanas.

Buscarte denuncia omisión, impunidad, misoginia, indiferencia, discriminación y la normalización de la violencia contra las mujeres. Además de eso, el objetivo es dar un mensaje más: “Las  estamos y las seguimos buscando”, dice Mónica Ponce, directora de la obra.

Esta puesta en escena tiene detrás 1 año y 9 meses de planeación y la victoria sobre algunos obstáculos para su realización.

El primer problema fue encontrar un texto dramatúrgico para trabajar sobre él. Mónica buscó en la dramaturgia mexicana pero fue difícil, ya que opina existe una carencia para abordar temas de interrupción del embarazo y de trata de personas. Finalmente encontró un texto muy bueno proveniente de Argentina y titulado El tiempo de las mandarinas, un texto con vocabulario poético.

Mónica intentó tomar ese texto pero el proceso para ello era complicado desde la vía oficial, por lo que finalmente sólo se basó en él para hacer un nuevo texto. Así “el texto se vuelve un pretexto”.

El segundo problema se dio para encontrar a dos de las actrices. Tuvo en principio la colaboración de un par que en algún momento decidió desistir por tratarse de un tema fuerte y doloroso para encarnar o incluso encarar.

Foto: Ámbar Barrera
Foto: Ámbar Barrera

–La herramienta es el feminismo y el proceso son nuestras prácticas feministas –dice Mónica, explicando que el estudio y la investigación desde el feminismo sobre los temas abordados en escena es fundamental para el montaje.

De hecho, el nombre de Buscarte surge de una canción del mismo nombre de Liliana Felipe, artista argentina que habla en esa letra sobre la desaparición de su hermana. Esa misma canción precede a la primera escena de la obra.

Otro obstáculo constante, no sólo para esta obra sino para el tratamiento de este tipo de temas desde cualquier arte, es la siempre negativa de las instituciones culturales del municipio y del estado para apoyarles. Es por eso que su trabajo es totalmente independiente.

Además, en el entendido de llegar a todo tipo de público, se ofrecen las funciones con entrada libre, dejando a consideración de cada espectador una cooperación final que en términos prácticos ayuda a que este tipo de arte escénico y denuncia pública a través del arte se continúe haciendo.

Buscarte estará en el foro escénico de Las Nahualas en El Taller A.C. (16 de septiembre 1106-7, Altos, Centro Histórico, Puebla) durante todos los viernes de mayo y junio a las 8pm. El cupo de limitado por lo que se requiere hacer reservación al número 2 32 82 40.

La obra también se presentará en julio y agosto pero los sábados a la misma hora.

El estreno de Buscarte fue el 20 de mayo y las actrices en escena son Montserrat Hernández, Ivette Vargas y Gabriela Cortés. La dirección está a cargo de Mónica Ponce y en la asistencia está Fanny Durán.

Algunos datos sobre la trata de mujeres
  • De 2005 a 2009 desaparecieron 3 mil mujeres en la entidad
  • De enero a marzo de 2014 desaparecieron 65 mujeres, y durante el mismo lapso de 2015, 93 mujeres. Al respecto no hay investigación oficial.
  • El número de mujeres que desaparecen se ha incrementado: municipios como Franciso Z. Mena, en el norte del estado de Puebla, tuvo en 2015 un índice de 49.3 mujeres desaparecidas por cada cien mil habitantes.