Cómo hacer una película y no morir en el intento
El Imcine da apoyos para la realización cinematográfica en México y esto tiene sus pros y sus contras, conoce las experiencias de los productores poblanos
Por Samantha Paéz @samantras
05 de marzo, 2016
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Tomada de ficg.mx/

«Tome la pistola y comience a despachar». Tomada de ficg.mx/

Samantha Páez

@samantras

¿Te gusta el cine? ¿Quieres hacer una pelicula? Lo primero que pensarás es en conseguir recursos para que tu largometraje, corto o animación sean realidad. Quizá una de las cosas que pienses es buscar recursos gubernamentales, por ejemplo, del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

El Imcine ofrece diferentes tipos de financiamiento y apoyos desde la elaboración del guión y producción hasta la postproducción, todo a través del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine) y el Eficine 189, un estímulo fiscal para los contribuyentes con el fin de apoyar la producción o postproducción de largometrajes de ficción, animación y documental; así como la distribución de películas.

Sin embargo gran parte de las producciones que se apoyan a nivel federal son de la ciudad de México y existe un alto grado de control por parte del Imcine hacia las producciones que apoya, desde la elección del equipo hasta la participación en festivales, así como sobre los derechos de la obra. ¿No me crees? Checa lo siguiente.

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Algo básico para obtener fondos del Fidecine es que los productores y director o directora sean mexicanos, presentar una descripción y sinopsis del proyecto, el costo del proyecto y el monto solicitado.

También se requiere la copia de los contratos con los coproductores, dado que el Imcine puede aportar como máximo el 80% de la producción a través del Fidecine, presentar el potencial de recuperación, plan de distribución y comercialización.

Para entregar los fondos el Imcine tomará en cuenta la «viabilidad técnica y financiera» del proyecto, así como la coparticipación de inversionistas privados, el guión, la trayectoria profesional del productor o productora y el equipo con estándares técnicos y artísticos.

En caso de que hayas cumplido con esos puntos, ¿qué posibilidad tienes de obtener esos recursos si eres de Puebla? Bueno pues uno de cada cien largometrajes producidos con el Fidecine de 2010 a 2014 son poblanos, esto según la respuesta del Instituto a la solicitud de información número de folio 1131200022315.

De 2010 a 2014, el Imcine autorizó recursos para 92 proyectos pero se canceló el apoyo a 27 de ellos a «solicitud del interesado».

En total se concluyeron 65 producciones, 57 son de la ciudad de México, cuatro se desconoce de qué entidad federativa son las productoras, una es de Querétaro, otra de Coahuila, una más de Puebla (Producciones de Animación y Multimedia, de Ricardo Arnaiz) y otra de Veracruz.

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Si tu idea es hacer algo muy estilo Hollywood olvídalo, en cuatro años el Fidecine dio 399.4 millones de pesos para 57 producciones, el monto máximo fueron 10 millones de pesos y el monto mínimo fueron 1.4 millones.

Algunas de las películas realizadas gracias al Fidecine son: «Miss Bala», de Canana Holdings, productora de Diego Luna; «Salvando al Soldado Pérez», para la cual se abrió la productora El Soldado Pérez SA de CV; «El Santos vs la Tetona Mendoza», de Anima Estudio, y «No se aceptan devoluciones», de Alebrije, Cine y Video, productora de Eugenio Derbez.

En el Foprocine, donde lo importante es la CALIDAD (así con mayúsculas, como viene en las reglas de operación del Imcine), y otros fondos del Imcine a los poblanos nos fue un poco mejor pues se apoyaron cuatro proyectos pero ninguno por más de 1.3 millones de pesos.

Para el largometraje documental la «Danza del Hipocampo», de 2012, la productora Erika Mercado Sánchez recibió 1.3 millones.

Una cantidad similar costó el cortometraje de ficción «Tome la Pistola y Empiece a Despachar», que se produjo en 2014, de Eduardo Sabugal Torres.

César Gabriel Cepeda Sánchez obtuvo poco menos de 950 mil pesos para producir su cortometraje de animación «Elena y las Sombras» en 2014 y Juan Carlos López Trujano realizó el año pasado su corto de ficción «Desaparecido» con 400 mil pesos.

Aunque el Imcine omitió en su respuesta el cortometraje de ficción «Inframundo», de Ana Mary Ramos, también poblana, y el cortometraje de ficción «Tras de ti», de Josué Hermes, ambos de 2013.

"Tras de ti" Foto: Alex Coronado

«Tras de ti»
Foto: Alex Coronado

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No te decepciones por la cantidad de recursos, creadores de Puebla como Erika Mercado, Eduardo Sabugal y Josué Hermes están muy contentos por los apoyos que les dio el Instituto Mexicano de Cinematografía.

Hay otras cuestiones de las que quizá tendrás que preocuparte en caso de que busques fondos del Imcine.

Erika Mercado, productora de «Danza del Hipocampo», se dijo sorprendida de que el Instituto financió el 60% de la película, puesto que es la ópera prima de la directora Gabriela Domínguez Ruvalcaba y es un documental de ensayo, algo poco comercial a decir en sus propias palabras.

–Es como ganarte la lotería (…) cuando nosotras resultamos apoyadas únicamente hubo cinco documentales en el país que fueron apoyados a nivel de producción, imagínate la competencia tan fuerte que hay.

Lo que ayudó a la «Danza del Hipocampo» fue que Gabriela obtuvo el apoyo del Imcine para la escritura del guión y también al currículo de Erika, ganadora del premio a Mejor Cortometraje Documental en el 2° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) 2003 por su trabajo «Bendita muerte» y recibió el apoyo a la postproducción para su corto documental «La visión de Casimira» en 2014.

Además la maestría que hizo en Producción Audiovisual en el Instituto Nacional del Audiovisual INA SUP, Bry-sur-Marne, Francia, le ayudó a saber cómo se redactan los proyectos.

Esto es un tip interesante: prepárate, porque desde la experiencia de Erika muchos de los proyectos no ganan porque hay poca formación de los solicitantes y pocas escuelas de cine en el país.

Pero claro, no todo es miel sobre hojuelas. Erika contó que el Imcine condiciona los materiales de entrega para que tengan un estándar de proyección en cines comerciales, lo cual requiere una fuerte inversión de dinero. La mayor parte de los 1.3 millones que dio el Imcine se emplearon en ello.

También el Imcine se vuelve dueño de la película, así que se queda con parte de las ganancias.

–Algo importante de esta convocatoria es que no es una beca, en el momento en que el Imcine aprueba el presupuesto se vuelve coproductor de la película, eso quiere decir que también es dueño de la película, dependiendo del porcentaje que represente su aporte es dueño de la película (…) De tal manera que si nosotros vendemos esa película la ganancia en un 60% hay que dársela al Imcine.

No son sólo las ganancias, el hecho de que el Instituto sea coproductor o productor de una película puede limitar también su distribución y proyección, aunque para Erika Mercado eso afecta más a las películas comerciales que a las de valor artístico.

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Eduardo Sabugal, escritor y académico, coincidió que no hay problema con los recursos que presupuestó el Imcine para su primer corto «Tome la Pistola y Empiece a Despachar», es más, cree que se pudo haber hecho con menos dinero quizá no de la misma calidad.

Sabugal ganó el 14° Concurso Nacional de Proyectos de Cortometraje que convoca el IMCINE, con lo cual logró que el organismo produjera el cortometraje de ficción, que inicialmente fue un cuento y que luego se transformó en guión.

–El premio consistió en producir el guión, entonces te asesoran desde la preproducción hasta que queda realizado el corto (…). No hay en el país ninguna convocatoria que dé tanto apoyo, yo creo que es el mejor lugar para hacerlo.

El respaldo que el Imcine dio a Eduardo no quedó allí, «Tome la Pistola y Empiece a Despachar» fue inscrito en festivales de cortos nacionales e internacionales como el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el Festival de Cine de Durango. También fue proyectado en Vancouver, Canadá, y Lanzarote, España, sin que el director y guionista tuviera que desembolsar un peso.

Sabugal, acostumbrado a la calma y los tiempos de la narrativa escrita, tuvo que someterse de junio de 2014 a enero de 2015 a un plan de rodaje y de entregas «casi militar».

En 2014 hubo ocho becarios para la producción de cortometrajes, cada equipo de producción contaba con una calendarización para el rodaje, de tal forma que no se podían retrasar.

Sabugal se lastimó un pie y aún así tuvo que rodar los tres días que le tocaron, aunque eso no le estresó tanto como conseguir una locación donde hubiera gasolinera y tienda de conveniencia en la carretera México-Puebla.

El material para la postproducción también se debió entregar con anticipación, para ello el Imcine le dio un disco duro donde se guardó todo el material para que el corto quedara listo para presentarse en los festivales. El creador vio el material hasta la fase de edición.

¿Crees que es mucho? Eso no es todo, el Instituto tuvo que autorizar el equipo de producción. Eduardo logró que le aprobaran al asistente de dirección, director de arte, fotógrafo y editor. El Imcine presentó una terna de actores para que Sabugal escogiera, pero todo el personal técnico -iluminadores, casting, diseño sonoro y corrección de color- lo eligió el Imcine.

En el caso de «Tome la Pistola y Empiece a Despachar» todos los derechos patrimoniales, es decir, para la explotación comercial, son del Instituto de Cinematografía. Sólo en caso de que sea una proyección sin fines de lucro podrá presentarlo.

Los derechos de autor de dirección y guión son de Eduardo Sabugal, así que si gana algún premio en esas dos ramas los fondos son para él.

Pese a lo estricto de los tiempos y el control del material, a Sabugal le gustó mucho hacer cine, sobre todo el trabajo con los actores, y buscará más apoyo del Imcine. Para él las normas del Instituto son positivas porque obligan a que se termine el proyecto y a que sea de una manera más profesional.

Rodaje de "La danza del hipocampo". Tomada de facebook.com/ladanzadelhipocampodocumental/

Rodaje de «La danza del hipocampo».
Tomada de facebook.com/ladanzadelhipocampodocumental/

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Josué Hermes ha probado el cine independiente, pero el apoyo que ganó para la postproducción de su cortometraje de ficción «Tras de ti», de 2013, le dejó un buen sabor de boca ya que subió la calidad del producto.

No es poco lo que recibió pues calcula que fueron unos 500 mil pesos para la corrección de color -su corto se grabó en formato Súper 8-, musicalización, sonorización y edición. Josué aportó unos 30 mil pesos netos para la producción.

A esto se suma que el Imcine movió el corto en festivales. «Tras de ti» se presentó en el Tour de Cine Francés, el Macabro: Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México y la Muestra de Cine Surrealista.

Josué explicó que un cortometraje tiene una duración de tres años: el primero circula en festivales grandes o los más reconocidos, el segundo año es el más activo con muestras estándar y el tercer año va para festivales más chicos.

Una de las desventajas para los creadores es que el Imcine no siempre avisa en dónde se proyectó o proyectará la película, Josué se enteró de su participación en algunos eventos por otras personas.

Pese a que son pocas las películas de productoras poblanas a las que se dio recursos de 2010 a 2014, para Josué eso tiene que ver con la gran demanda de financiamiento que hay y a que el Imcine tiene que tener un buen control de los fondos para evitar «fraudes».

–Es una institución que tiene que dar dinero y tiene que cuidar ese dinero, en ese sentido los entiendo (a los funcionarios del Imcine). Yo siempre he sido un cineasta independiente, siempre me había movido con mis propios recursos, haber ganado este apoyo fue una gran noticia.

¿Ya tienes dudas sobre si entrarle al cine? No te eches para atrás, Josué ha logrado producir cortos sin ayuda del Imcine y tiene seis proyectos en mente, porque para él los proyectos cinematográficos en México salen adelante gracias al ímpetu o fortaleza de los creadores, más que por contar con una determinada cantidad de dinero.

Josué Hermes apuesta también por conseguir otra clase de financiamiento, pueden ser becas estatales o con recursos propios, pese a que juntar una lana suele ser desgastante.

–Hacer cine en México es complicado y por ello bonito (…) los apoyos solucionan pero no son el único camino.

¿Viste? Conseguir dinerito del Imcine no lo es todo, aunque para algunos el control del Instituto sería incómodo, para otros genera calidad.

Claudia Sainte-Luce, directora de la película «Los insólitos peces gato» (2013), dijo al Informador: “Imcine nunca te deja morir. Es como un papá que no te puede dar todo, porque tú también tienes que buscarte un poco la vida. De repente queremos que nos financien todo porque así es más fácil. A otras personas les parecerá que es muy difícil, que es muy duro porque nos gustarían que apoyaran a todos, pero es un fondo, una institución que tiene un presupuesto determinado en el que se espera que pueda apoyar a muchas películas. Yo creo que el competir con gente que hace muy buenos guiones y buenas historias, eso te hace esforzarte más, y el nivel de las producciones son cada vez más mayores”.

Para conocer sus políticas, y la razón detrás de éstas, se buscó al Imcine, la respuesta fue clara: «nosotros te llamamos», cuando se concluyó esta nota no daba luces.

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Samantha Paéz
Coordinadora del Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (OVIGEM), periodista y activista. Tengo especial interés en los temas de género y libertad de expresión. Formo parte de la Red Puebla de Periodistas. También escribo cuentos de ciencia ficción.