El sur nunca muere: la resistencia de los Tlacolulokos
Un colectivo de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, que a través de la pintura, el arte mural y el video busca ser una alternativa para visibilizar la cultura de ese estado
Por Ámbar Barrera @astrobruja_
02 de diciembre, 2015
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Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Mujeres combinando el atuendo de tehuana con tatuajes, piercings y gafas oscuras, protesta social y figuras de soldados con dijes que muestran a la santa muerte, todo en colores fríos, azules, grises y negros. Esa es la obra del colectivo Tlacolulokos, que como alternativa responde a la producción artística actual de Oaxaca.

“El sur nunca muere” lema del colectivo, también le da el título a la exposición de sus obras en el Museo Amparo (2 sur 708) que se inauguró el pasado  28 de noviembre y donde estará montada hasta el 25 de enero de 2016.

Tlacolulokos-3

Foto: Marlene Martínez

Darío Canul y Cosijoesa Cernas son parte del colectivo Tlacolulokos. Son originarios de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, y a través de la pintura, arte mural y video buscan ser una alternativa para visibilizar la cultura actual de ese estado, atravesada por la violencia y la globalización, como un contraste al estereotipo del arte oaxaqueño lleno de color y folclor.

–En 2006 hubo un movimiento muy importante en términos de resistencia –dice Cecilia Delgado, curadora de la muestra–. Oaxaca es un estado de mucha variedad cultural y es difícil porque desde siempre el arte ha estado ligado a las políticas institucionales. Sin embargo hay también un sentido de divergencia donde han cambiado las formas de visibilizarse.

El colectivo Tlacolulokos dijo durante su participación días antes de la inauguración que en 2006 los grupos y colectivos artísticos se vieron cooptados por diferentes partidos políticos para exponer y seguir trabajando. Fue ahí donde tuvieron que plantearse lo que querían en principio promover y provocar, que no tuviera que ver con un partido político de por medio o que no estuviera inserto dentro de una economía cultural, justo como pasó con mucha de la gráfica a partir de ese momento en Oaxaca.

–No buscamos idealizar sino dignificar y crear registro de esos distintos puntos de vista que se tienen a partir de un proceso social e histórico –dice Darío Canul, del colectivo Tlacolulokos–. De fundamentos lo que siempre hemos mantenido es cuestionarnos a nosotros mismos toda la cuestión de la producción oaxaqueña y los procesos creativos. Sí queremos insertarnos en los museos pero a partir de nuestro trabajo, no siguiendo una línea directa de ascenso.

 

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Ámbar Barrera
Periodista, comunicóloga, fotógrafa, feminista y amante del arte.