Poesía para cuando ha llegado el verano

Poesía para cuando ha llegado el verano

Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Con un puño de sal
escribo tu nombre sobre la tierra
Para que la mano bienhechora del sol
lo vuelva agua que nunca han de tocar
los labios del sediento.

(Cuyutlán, Carlos Ramírez Vuelvas)

Carlos Ramírez Vuelvas comenzó escribir a los 15 años y 6 años después, a los 21, ganó el Premio Estatal de Poesía de Colima (de donde es originario) y se publico su primer libro «Brazo de sol«. Después de eso ganó algunos otros premios de poesía y también por sus ensayos, otro género en el que ha incursionado.

Con la llegada de Valparaíso Ediciones a Puebla, llegó uno de los libros de Carlos Ramírez que compila una serie de sus primeros poemas. El libro se titula Ha llegado el verano a casa y se presentó a finales de octubre en Profética.

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez

El padre de Carlos tocaba la guitarra y cantaba canciones basadas en poemas cuando Carlos era pequeño. Eso para él fueron los hechos que definieron su interés por la poesía y orientaron su camino hacía la creación como poeta.

Carlos Ramírez es ahora Doctor en Literatura Hispanoamericana y es profesor de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima.

Ha llegado el verano a casa es una compilación de mis primeros libros de poesía -dice Carlos durante la presentación de su libro-. La verdad es que mi primer libro apareció en 2002, cuando empecé a trabajar la compilación me sentí ya muy distante de algunos poemas y los fui trabajando, hasta que me di cuenta que la antología tenía más bien la consistencia de un libro nuevo con fragmentos de obra poética pasada.

El poeta se considera afortunado de publicar en esa editorial pues esta sería la primera vez que sus libros tendrán mayor difusión no sólo en Colima sino en el resto del país.

Álvaro Solis, literato y presentador del libro de Carlos Ramírez, lo describe como un excelente creador de atmósferas que se van oscureciendo, desarrollando el tema del paisaje o la ciudad con enunciadores que están a punto de perder algo y por lo tanto mantienen al lector en suspenso.

Ha vuelto el verano a casa puede adquirirse en Profética, casa de la lectura (3 sur 701) o a través del sitio web de Valparaiso Ediciones.

Aquí un fragmento de su poema Ningún amigo me creerá:

Otoño, madreselva, árbol de pan. Qué más si era todo,
si todo era, oquedad de silencio verde corriendo en medio de la selva.
Desde esta altísima ceguera donde escribo.
Desde esta noche altísima en que me bebo solo.
Desde este dolor clavado en mi sombra.
Desde este lamento en que la luz se aleja,
este mar turbio del sueño diario, ácido en las venas.
Ningún amigo me creerá cuando le diga
que me he vuelto más viejo. Que hubo días
de tal remordimiento, que olvidé sus nombres y sus fechas.
Río, no te detengas.

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