La corrupción es un asunto estructural y no cultural: Lilia Vélez

La corrupción es un asunto estructural y no cultural: Lilia Vélez

Foto: Marlene Martínez
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Mely Arellano

@melyarel

“En este momento pégale al que sea, Lizárraga, al que sea, menos a ése. Hay muchas cosas en juego”. Con esas palabras, Felipe Chao, vicepresidente de Relaciones Institucionales de MVS, advertía al entonces jefe de la Unidad de Investigaciones Especiales de la Primera Edición que encabezaba Carmen Aristegui.

Aunque Chao no sabía bien de qué se trataba la investigación en curso, sí sabía que cualquier cosa que tocara al presidente Enrique Peña Nieto no le convenía a MVS. De ese modo impidió que el reportaje sobre “La Casa Blanca” saliera al aire en los micrófonos de ese medio de comunicación, que sin embargo sí se publicó en Aristegui Noticias y otros medios nacionales.

Lo que sigue en esta historia es de conocimiento público, aunque algunos detalles sobre el proceso de investigación y elaboración del material informativo omitidos en la publicación original –sobre todo por cuestión de espacio- se encuentran ahora disponibles en el libro “La Casa Blanca de Peña Nieto. La historia que cimbró un gobierno” presentado este martes en la Universidad Iberoamericana Puebla.

En la presentación estuvieron presentes Irving Huerta -autor del libro junto con Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera y Sebastián Barragán-; Lilia Vélez, directora del Departamento de Humanidades de la Ibero; Martín Hernández Alcántara, reportero de La Jornada de Oriente; y Ernesto Aroche, director de Lado B.

Respecto de lo que reveló el reportaje, Martín Hernández dijo que se trató de uno de los casos de corrupción más exhibidos en el país y lamentó que en consecuencia, además, se presentara un “caso de censura mayúsculo porque vino de la cabeza del Estado, que decidió tumbar las cabezas a quienes habían exhibido como un ente corrupto al presidente y a su familia”, en referencia al despido de Carmen Aristegui y su equipo de MVS.

Y eso, en opinión de Lilia Vélez, también puso sobre la mesa temas como “la libertad de expresión, el derecho de los periodistas sobre sus contenidos, el derecho de las audiencias y la libertad editorial”.

“La investigación –agregó Lilia Vélez- sí cimbró un gobierno, el gobierno de Peña Nieto no va a recuperarse y ahí se ve en las encuestas sobre calificación y percepción del gobierno, pero esta historia también cambió de algún modo a la sociedad mexicana, nos dimos cuenta de que la corrupción es un asunto estructural y no cultural, como dijo el presidente Peña Nieto, que se disfraza de muchas maneras y que es muy complejo”.

Foto: Marlene Martínez
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Para Martín Hernández, también director de Quórum Informativo, el reportaje de Lizárraga, Huerta, Cabrera y Barragán evidencia la colusión entre el poder político y la iniciativa privada: “los únicos corruptos en este país parecen ser los políticos y los primeros que suelen levantar el dedo para señalarlos son los empresarios, pero esta investigación confirma que la corrupción contiene dos cabezas o dos colas, pero pertenecen al mismo animal, la corrupción está sustentada por el poder público y los capitales privados más importantes”.

Sin embargo, “en este país de simulación –dijo después Ernesto Aroche-, en este país con los pies de trapo y los ojos al revés, las sanciones no son para los corruptos evidenciados, sino para los que hacen visible, de manera muy sólida y sin resquicio de duda, esa corrupción y los conflictos de interés entre el poder político y los empresarios amigos. Ya se sabe, en este país el compadrazgo es política de estado”.

Martín Hernández recordó que Grupo Higa –cuyo director, Juan Armando Hinojosa Cantú es conocido como “el contratista del presidente”- también tiene intereses fuertes en Puebla con Rafael Moreno Valle, “varias obras están entregadas en concesión a través de terceras o cuartas empresas que tiene este grupo, y si nos preguntamos por qué Moreno Valle tiene tanta impunidad, protección o hasta ayuda de la Federación, eso se debe a que Peña Nieto y Rafael Moreno Valle comparten negocios, son aliados, están en contubernio”.

Manual de periodismo

“La publicación de La Casa Blanca de Peña Nieto en este formato se vuelve así un libro de texto, un manual de investigación, una suerte de taller de periodismo incómodo”, dijo Ernesto Aroche.

Martín Hernández recomendó a los colegas revisar dicha investigación y aprender de ella, pues “en Puebla tenemos un periodismo muy poco rigurosos, la mayoría de los periodistas están con el poder en turno y se publican muchas cosas que no están confirmadas”.

Por su parte Irving Huerta celebró que se tome al libro como un manual de investigación, y deseó que sirva “para que ahora una cargada más de periodistas jóvenes se sumen a esta intención de que el periodismo mexicano se sume al periodismo de investigación”.

“Hay quienes dicen –continuó Irving- que no se debería decir periodismo de investigación porque todo el periodismo se debería investigar, pero en el entorno en el que nos desenvolvemos mediático y periodístico de México, un periodismo que investiga no es la regla, un periodismo que se atreve a investigar y corroborar datos sí es algo novedoso por lo que vale la pena apostar”.

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