Suplementos culturales en Puebla: la historia que fue

Suplementos culturales en Puebla: la historia que fue

Ámbar Barrera

@Dra_Caos

La oferta cultural es vasta. Los jueves por la tarde regularmente hay más de 5 eventos entre los que se puede escoger exposiciones de artes plásticas, teatro, conciertos o presentaciones de libros. Sin embargo, en la mayoría de los medios de comunicación se observan secciones brevísimas de cultura, dominadas especialmente por aquellos eventos que tienen gran difusión desde las instituciones, dejando de lado las manifestaciones más pequeñas, alternativas e independientes.

Ese desinterés por la producción informativa cultural se refleja en la ausencia de suplementos culturales que, para historiadores, sociólogos y comunicólogos conforman un registro de la historia cultural del país.

En Puebla actualmente sólo hay un suplemento cultural, ahora en formato de revista digital: Subterráneos, dirigido por Wendy Pardo y Hugo Cabrera, aunque hace algunos años, hubo otros esfuerzos y espacios.

catedral Catedral

En Puebla, desde la década de 1940 aparecen las secciones culturales en los periódicos y empiezan los esfuerzos por hacer suplementos culturales. En 1983, por ejemplo, nació desde la revista Cambio el suplemento cultural San Lunes (el cual por cierto salía los martes), a raíz del entusiasmo de José Luis Benítez.

En San Lunes hablaban de literatura, rock y un poco de artes plásticas. Su publicación fue efímera.

Casi 10 años después, en 1992, José Luis Benítez lanzaría la propuesta para sacar un suplemento cultural en el periódico Síntesis. Desde la redacción se aceptó el proyecto y durante sus primeros tres años fue un suplemento sin nombre, sería hasta el 95 que se bautizara como Catedral.

Catedral se publicó cada sábado durante 21 años, el suplemento cultural poblano que ha durado más tiempo.

José Luis Benítez estuvo 12 años a cargo de Catedral. En el suplemento manejaban un concepto muy amplio de cultura. Hablaban de literatura, cine, jazz, y había muchas críticas y reseñas. Entre las cosas que recuerda Benitez, es que en esa época no había espacio en los medios para proyectos de ese tipo, sin embargo tuvieron tan buena recepción que para el 95 o 96 el periódico Síntesis empezó a lanzar secciones especializadas en otros temas como cultura, teatro, música y medio ambiente.

Tener secciones especializadas le permitió a Catedral dejar de hablar de ciertos asuntos y empezar a perfilarse más hacia la literatura.

–Nosotros fuimos de alguna manera pioneros y necios, porque ningún suplemento cultural vivió tanto tiempo como nosotros. Hubo otros intentos pero de vida efímera –dice José Luis Benítez en entrevista para Lado B.

Quisieron darle voz a todos y eso les trajo ciertos descontentos con los colaboradores. Algunos literatos afamados se ofendieron y dejaron de colaborar cuando le dieron espacio a los poemas de amor de un joven de 15 años. Según ellos, publicar junto a novatos los ponía en una mala posición.

catedral740-b–La idea siempre fue ser un espacio generoso –explica Benítez–. Lo que ha pasado mucho en los suplementos culturales es que se los apropian grupos culturales, y eso pasa en todos los ámbitos, literario, musical, teatrero, etc. Se tiende a hacer un tipo de mafia, no sólo en Puebla, eso es a nivel país, se hacen espacios acotados de grupos medio mafiados, claro, no por ello malos.

El periódico Síntesis sólo les daba el espacio, la libertad editorial absoluta y el tiraje, que salía en la misma cantidad que su propio periódico. Sin embargo, no había sueldo ni para los editores ni para los colaboradores, entre los que estuvieron Alejandro Meneses y Paloma Villalobos.

Finalmente, en 2013 Catedral dejó de publicarse. Benítez cree que fueron desplazados de manera generacional por las personas que llegaron a la administración del periódico.

–No se le dio la importancia pertinente aunque el suplemento ya tenía tanta vida. Les faltó visión, a mi parecer, pero bueno… ya no fue rentable para ellos.

Actualmente, Síntesis tiene un suplemento llamado Catedral de Arte y Cultura, al parecer con la idea de juntar el concepto de Catedral con el de otro suplemento que tuvieron llamado simplemente Arte y Cultura, que duró 12 años y se especializaba en artes plásticas. Este suplemento se publica de manera irregular, y para Luis Benítez es más bien una especie de boletín turístico, con buenas fotos, pero de perfil absolutamente turístico.

En ese mismo periódico la sección de cultura se ha reducido a dos notas, cuando antes se llenaban dos páginas completas.

–En Puebla la fuente cultural ya es prácticamente cosa de nada -lamenta.

Fronda - Cortesía de Jaime MesaLa breve historia de Fronda

Con su nombre inspirado en una editorial ficticia de la novela Ritmo Delta de Daniel Sada, Fronda fue un suplemento cultural del periódico Intolerancia del cual sólo se publicarían 100 números.

Fronda surgió en 2005 por iniciativa de Jaime Mesa y Álvaro Hernández, con la idea de salir cada semana con 8 páginas en una línea también predominantemente literaria, pensando en replicar algunas revistas o suplementos culturales nacionales del gusto de ambos pero con algo hecho en Puebla.

Intolerancia, igual que Síntesis en el caso de Catedral, sólo apoyó con el espacio y la impresión, pero no había pago extra para editores y colaboradores de Fronda.

Jaime Mesa considera que Fronda, aunque no tuvo una vida larga, repercutió fuertemente en la escena literaria poblana por su oferta. Además, uno de los objetivos del suplemento era contar con escritores no sólo poblanos, sino de otros estados e incluso de otros países.

–Nuestros textos trataban de romper con un efecto local. No publicábamos sólo poblanos o sólo mexicanos, sino que yo trataba de conseguir adelantos editoriales de autores de otros países importantes.

Ya para el número 80, Álvarez y Mesa decidieron invitar a otros editores, como los escritores Alí Calderón y Carlos Ríos, reduciendo las publicaciones a dos por mes. Finalmente, Fronda dejó de publicarse por el cansancio y porque los involucrados empezaron otros proyectos e incluso se salieron del periódico.

–Tenemos grandes retrocesos. Hay muchos periódicos que efectivamente meten cultura con espectáculos, o antes le daban 5 páginas y luego le dan 2, o suplementos que han desaparecido. Eso es señal de que a alguien o a muchos, la cultura no les está interesando. Sería un trabajo de escarbar más si lo que no está gustando es la cultura porque puede ser revolucionaria, porque la cultura está estancada, porque no ha conectado con el público o por decisiones comerciales.

LosSubterraneosSubterráneos ayer y hoy

Uno de aquellos esfuerzos en los años 90 del periódico Síntesis, entonces dirigido por el periodista y escritor Mariano Morales, por la especialización de sus secciones fue el surgimiento de Los Subterráneos, un suplemento pensado para darle voz a los movimientos alternativos y juveniles. Eran dos páginas dedicadas al movimiento underground y la literatura.

Comenzó a publicarse en 1993 y los iniciadores fueron José Sánchez Carbó, coordinador de la licenciatura en Literatura y Filosofía en la Universidad Iberoamericana Puebla, y Alejandro Palma, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.

En el 95, los iniciadores deciden heredar el proyecto al escritor Guillermo Carrera, que a su vez invita a Hugo Cabrera y Wendy Pardo, quienes serían los líderes del proyecto de ahí en adelante.

Durante 12 años Los Subterráneos se albergó en Síntesis hablando de música, presentando un cómic y traducciones de canciones, además de observar buenos indicadores de su desarrollo y recibimiento, ya que pasaron de publicar 2 páginas a publicar 8 y llegaba a Puebla, Tlaxcala e Hidalgo. Además, ante la respuesta positiva del público, quienes les mandaban cartas, buscan un espacio extra por el cual tener contacto con la gente, así es como en 1999 consiguen un espacio en Radio BUAP para transmitir Transeúnte.

Sin embargo, en 2007 Síntesis cambia su perfil editorial, sale a la luz la revista social Rostros y todos sus suplementos culturales van desapareciendo, entre ellos Los Subterráneos, que deja de publicarse después de 683 números.

–Se enfocaron a lo social. Sacaron la revista Rostros y entonces nos damos cuenta que las cuestiones periodísticas ya no tienen cabida y el periódico al mismo tiempo empieza a buscar otros perfiles – dice Wendy Pardo en entrevista con Lado B.

Wendy cuenta que a su salida del periódico se plantearon continuar de manera independiente a través de una plataforma digital, que para ese año ya comenzaba a tener un gran impulso. Desde entonces Subterráneos han buscado diferentes apoyos para impulsar el proyecto, entre ellos, obtuvieron la beca Edmundo Valadés para revistas electrónicas en 2014.

–El internet democratizó la información, pero el problema del periodismo cultural no viene sólo de ahora. Hay cada vez menos espacios pero también hay que ver el perfil de los medios. Si el perfil de los medios es muy breve y además no se sabe cómo difundirla, cómo comercializarla, pues seguirá saliendo información brevísima para asistir a un evento y eso no genera reflexión.

Subterraneos-IconoInternet: una luz al final del túnel

Jaime Mesa, en su experiencia como lector de temas de cultura, dice que antes cada fin de semana compraba 4 revistas y todos los suplementos culturales que había, pues le interesaba saber de los libros que habían sacado y las tendencias, pero con el tiempo consideró que esas lecturas no estaba aportando mucho para su trabajo como escritor y cambio sus lecturas por novelas.

Sin embargo, por internet sigue consumiendo cultura, leyendo revistas como Confabulario, Laberinto, Letras Libres, o las secciones culturales de Nexos o Proceso. Va directamente a leer un texto en específico, lo que hace que no tenga la necesidad de comprar un impreso.

–Creo que internet, entre las cosas buenas que ha dado, es que genera sus propios públicos, entonces, si antes tenías que pagar de 10 a 60 pesos por un suplemento o por una revista que estaba pensada para muchos públicos con cosas que no te interesaban, ahora lo que se puede hacer con internet es leer algo más especifico y priorizando tu tiempo.

–Yo creo que todo tiempo pasado fue más malo –dice José Luis Benitez-. En los medios ahora hay más diversidad, ahora la web abre opciones de expresión creativa, cultural, artística… mucho más que cuando nosotros empezábamos en esto. Buscar o pensar que en los periódicos impresos vamos a encontrar opciones para el periodismo cultural, es francamente imposible.

5 COMMENTS

  1. ¿La oferta cultural es basta o vasta? Un periodista, en esencia, ¡no mata la escritura ni el lenguaje con un fúsil lleno de mala ortografía!

  2. Me alegra que la periodista haya corregido su error gramatical. Basta no es igual que vasta eh. Aprendizaje significativo, ¿a poco no?

  3. Habría que investigar más: otros dos suplementos relevantes fueron Separata y Río. En cuanto a Catedral, si alguien lo mantuvo a flote heroicamente tantos años fue Alejandro Meneses; el consejo editorial normalmente era de ornato.

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