Reinventando la creatividad: mi experiencia en Complot 2015

Reinventando la creatividad: mi experiencia en Complot 2015

Isabel Ríos García Limón

¿Alguna vez te has imaginado la remota posibilidad de tomar clase en un bosque entre conejos y hongos? ¿En un salón con sillones y butacas viejas de teatro o con una mesa de ping pong y sillas alrededor? ¿Alguna vez tu profesor ha dado clases descalzo? Pues yo tampoco me lo imaginaba, tampoco lo había vivido, hasta que un buen 29 de junio llegué a la escuela más creativa de Barcelona: Complot tenemosunplan.com

Complot no solamente es una escuela de creatividad, es un espacio para formar pensadores y una plataforma hacia el mundo profesional para poner a prueba todo lo que sabes, todo lo que has aprendido a lo largo de tu vida y desaprenderlo. Suena retador, ¿cierto? Pues para mi sorpresa el reto fue más grande de lo que pude haber imaginado porque aquí el tema nunca fue la publicidad, sino comprender lo que Dan Peisajovich, Fundador y Director General de Complot, denomina “el mundo de las ideas”.

Clase tras clase 5 españoles y una mexicana (misma que narra esta historia), todos con hambre de aventura y unas ganas inmensas de absorber como esponjas todo el conocimiento posible, pusimos a girar nuestros cerebros a toda velocidad para sacar miles de ideas y de esas miles una que fuera sorprendente, que dejara con la boca abierta a todos. La parte más interesante era siempre la retroalimentación, cada profesor se involucraba en los proyectos expuestos para aconsejarnos cómo mejorarlos o hacia donde redirigirlos y obtener el mayor aprendizaje.

Poco a poco fueron transcurriendo los días y después las semanas. Habían instantes donde me detenía a pensar cómo es que le había hecho para desarrollar tantos briefs en tan poco tiempo, a qué hora había almacenado tanta infomación en mi cabeza y en qué momento se me habían terminado las hojas de mi libreta con tal cantidad de apuntes.

Haber sido alumna de La Escuela de creativos Complot en Barcelona, me dio la posibilidad de adoptar en mi vida profesional la filosofía que ellos buscan transmitir: generar ideas que aporten valor a la gente y que cambien el mundo, ya que quienes nos dedicamos a la comunicación debemos asumirnos como responsables de conectar a las personas con las marcas a través de historias que transmitan emociones.

Una de las partes que más valoré y disfruté fue que al ser un grupo de alumnos tan pequeño, los profesores buscaron personalizar cada clase, tratando de que cada uno de nosotros, con todo y lo diferentes que somos, se llevara algo valioso que fuera aplicable para su proyecto personal y profesional de vida. Gracias a eso descubrí áreas de oportunidad en mí de las cuales nunca antes había sido consciente, me di cuenta de que mis capacidades eran mayores de lo que creía y comprendí que trabajando con pasión y mucha dedicación los límites no existen. Por ejemplo, cuando presenté como segundo brief un video en el que me grabé representando las distintas personalidades de las clientas que llegan a una tienda, y Víctor Sarrià me dijo: “hombre, esto es un currazo de la hostia” (refiriéndose a que era una pieza extraordinaria), y me sugirió que hiciera mi propio canal de YouTube.

Del mundo de las ideas aprendí que la creatividad es una herramienta para mejorar la vida de las personas y que ésta sólo fluye cuando uno es capaz de salir de su zona de confort y se atreve a buscar dentro de sí mismo

Complot ha sido un para mí punto de partida, un empujón hacia la vida real y una probadita de lo que está sucediendo en el otro lado del “charco”, donde tuve la oportunidad de conocer mentes brillantes que combinan la locura con el profesionalismo. Me quedo con un montón de consejos de los profesores, pero los que más me marcaron fueron dos frases que dijo Nacho de Juan, -con quien más identificada me sentí-, en su primera clase: “en lo que tú brilles que te dé de comer” y “que te la pases de putamadre siendo tú mismo, porque lo más importante es vivir”; creo que esas dos oraciones resumen lo que significa para mí alcanzar el éxito profesional.

Al final de esta gran aventura me di cuenta de que el mundo de las ideas es realmente apasionante y que ahora representa en mí una ventaja competitiva, la cual, de no haber sido por Complot, no hubiera descubierto; también pude reafirmar que no me equivoqué al elegir mi profesión y que, gracias a las experiencias académicas y profesionales que he vivido, he logrado abrir mi mente hacia otras áreas de la mercadotecnia que suponen oportunidades muy atractivas para mi crecimiento laboral.

Del mundo de las ideas aprendí que la creatividad es una herramienta para mejorar la vida de las personas y que ésta sólo fluye cuando uno es capaz de salir de su zona de confort y se atreve a buscar dentro de sí mismo, ya que, citando una vez más a Nacho de Juan, “esta vida es un viaje de introspección absoluta” y tenemos que encontrar divertido el proceso de equivocarnos porque todo parte de cuán grande sea nuestra capacidad de imaginación.

Cuando cerré mis maletas me aseguré de empacar todas las anécdotas vividas durante este verano, los consejos de los profesores, la retroalimentación obtenida en cada brief, las risas con mis amigos y todo lo sucedido en mi ciudad favorita del mundo, porque justo en ese momento me di cuenta que esta experiencia había marcado un antes y un después en mi vida, la vida de Isabel.

 

 La autora es alumna de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com

Sus comentarios son bienvenidos

Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : info@ladobe.com.mx

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.