Los niños tienen menos alergias cuando viven en contacto con el polvo

Los niños tienen menos alergias cuando viven en contacto con el polvo

Desde hace tiempo es conocido que crecer en una granja protege de sufrir alergias y asma. Un nuevo estudio demuestra que esto se produce por el aire polvoriento que se respira en estos lugares. El hallazgo, comprobado en ratones, supone un gran avance para el desarrollo de la vacuna contra el asma y de nuevas terapias para prevenir alergias a los ácaros de polvo.

girl is allergic to flowers

Agencia SINC

@agencia_sinc

Un estudio, publicado esta semana en la revista Science, demuestra cómo el aire polvoriento o el aire de las granjas lecheras es capaz de prevenir alergias en niños. Los resultados fueron confirmados in vitro en células humanas.

Los hogares con animales de compañía, así como las granjas lecheras, previenen las alergias; todavía se desconoce cómo.

“Revelamos un vínculo entre el polvo de las granjas y la protección contra el asma y las alergias”, explica Bart Lambrecht, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Gante (Bélgica). Para ello, los científicos expusieron ratones al polvo de granjas procedentes de Alemania y Suiza.

Los experimentos realizados permitieron confirmar que los ratones estaban totalmente protegidos de la alergia a los ácaros de polvo, “la causa más común de alergia en humanos”, declara Lambrecht.

La protección de los niños a las alergias se produjo por la exposición regular a partículas bacterianas y a polvo de granja, ya que se mitigaron sus respuestas inmunológicas inflamatorias. Según los científicos, el polvo de granja hace que la membrana mucosa del interior del tracto respiratorio reaccione menos severamente a alérgenos como los ácaros de polvo.

Como causa de este efecto protector, el trabajo involucra una enzima antiinflamatoria en particular, la A20. “El cuerpo produce esta proteína cuando entra en contacto con el polvo de granja. Si se inactiva la A20 en la membrana mucosa de los pulmones, el polvo ya no es capaz de reducir la reacción alérgica o asmática”, concreta Hamida Hammad, coautora y científica en el mismo centro que Lambrecht.

Por ello, los hogares con animales de compañía, así como las granjas lecheras –donde los niños respiran polvo con altas dosis de partículas fúngicas, bacterias procedentes de los establos o endotoxinas, es decir, toxinas presentes en las membranas externas de algunas bacterias–, previenen las alergias, a pesar de que todavía se desconoce cómo.

Experimento en ratones

Los investigadores expusieron ratones a endotoxinas cada dos días durante dos semanas.

Ahora, los autores de este trabajo han arrojado luz a este misterio. Los investigadores sometieron ratones a endotoxinas cada dos días durante dos semanas. A continuación, los expusieron a ácaros de polvo causantes de alergias en el hogar, que suelen ocasionar asma en los humanos.

Así, descubrieron que los ratones que habían estado sometidos de forma regular a endotoxinas no desarrollaron manifestaciones alérgicas, mientras que los ratones de control sí lo hicieron.

Para los científicos, “parece que la exposición a endotoxina protegió a los ratones al detener la capacidad de las células epiteliales del pulmón de los animales de generar moléculas proinflamatorias, a pesar de que este efecto protector solo funcionó en presencia de una buena copia de la enzima A20”.

Hacia una futura vacuna

Con el fin de confirmar la presencia de A20 en este efecto protector, los investigadores recurrieron al uso de muestras de biopsias de pulmón de adultos sanos y de asmáticos.

Extracto de la nota originalmente publicada en Agencia SINC. Click aquí para seguir leyendo. 

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.