¿Hay un boom de la gráfica poblana?
La proliferación de escuelas de artes plásticas y gráficas ha contribuido al florecimiento de esa expresión artística
Por Ámbar Barrera @astrobruja_
27 de septiembre, 2015
Comparte
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

 

–Ser grabador es una disciplina que te exige mucho. Es muy difícil, mucho más que otras disciplinas en las artes, y es difícil de vender –dice la artista Mónica Muñoz.

La gráfica entendida desde el grabado y sus diferentes técnicas, es en efecto una de las disciplinas artísticas más complejas a nivel técnico. Se trata, en el más sencillo de los casos, de hacer estampa y diferentes tipos de impresión.

En placas que pueden ser de metal, madera, linóleo o piedra, el artista graba (utilizando herramientas punzantes o mediante procesos químicos) sobre ellas y finalmente mediante tinta y presión de la placa sobre papel se obtiene la impresión final.

Jacal Gráfico. Foto: Ambar Barrera

Jacal Gráfico. Foto: Ambar Barrera

A Mónica se le facilitó desde el inicio la técnica pues ella estudió Ingeniería Química, por lo que tenía muy claras las reacciones químicas entre los materiales del grabado y reconocía fácilmente la razón si algo no resultaba como esperaba en la impresión final.

–Puedes ir trabajando una sola placa por 2 semanas, estar poniendo betún de Judea (un mineral de color negro), ácido, aguatinta, aguafuerte… y hasta dentro de dos semanas vas a ver que se hizo porque hasta que imprimes ves qué pasó. Y cuando imprimes puede que te pases de aceite en la tinta, que te salga una nata en la tinta, que el papel no tenga la suficiente humedad, que se te enchueque, que no hayas limpiado bien o que hayas limpiado mucho… es una técnica que requiere mucha experiencia y mucho trabajo –dice Mónica.

En Puebla recientemente ha surgido un especial interés por el grabado. Jóvenes artistas que han decidido enfocarse en esa técnica o pintores y otros artistas plásticos que con años de carrera en sus respectivas disciplinas, han comenzado a realizar también grabado.

¿Por qué ese casi repentino boom por el grabado?

Explorando las posibles causas

Tanto Mónica Muñoz como Ramón Almela, crítico de arte, coinciden en que este boom se debe, de inicio, por el aumento en las escuelas de artes plásticas (La Escuela de Artes Visuales del Estado, Bauhaus, Unarte, la UDLAP, más recientemente la BUAP y próximamente la Ibero), así como los talleres independientes de grabado como el Jacal Gráfico, la Cooperativa Ave, Tótem Galería e Impronta Lab, e incluso, de parte del estado, gracias al Taller Erasto Cortés.

CooperativaAVE01

Ramón Almela tiene además otra opinión sobre la causa del interés por la producción del grabado que tiene que ver con el mercado, la venta y el posicionamiento de la obra.

El crítico de arte señala que mientras en el extranjero existe una tremenda atención al coleccionismo, a la difusión y a la venta de arte en mercados más activos, en Puebla el arte y esos temas se encuentran mermados en cuanto a potenciación.

–Las galerías se están acotando a impulsar movimientos muy específicos de valores confirmados que van a evolucionar en un aumento del valor financiero de la inversión. En esos términos es lo que termina el arte contemporáneo.

Ramón Almela dice que el joven egresado de la carrera de arte tiene la idea de crear algo con la intención de insertarlo en el circuito comercial.

–El grabado está resultando ser idóneo para hacer algo que puedas entrar a vender a menor precio y poderlo circular…  esa una razón, habría que atender al tema del grabado como tal – dice Ramón.

En contraparte, Mónica opina que la realización de grabado no es barato. Como ejemplo, ella menciona que en caso de usar placas de cobre, su costo es bastante alto y dependiendo del tipo de papel necesario para imprimir también puede resultar ser escaso y caro. Además de decir que de hecho ella difícilmente logra vender su obra.

–La grafica es muy difícil de vender porque tienes 10 estampas y la gente dice “ah pero hay 10 de estas, no es un original”. Y sí, al final habrá 10 personas que tengan la misma obra. Aunque de la escultura también puedan hacerse más de una pieza con un mismo molde pero de eso no suele comentarse –dice Mónica.

Cuando se habla de “gráfica original”, se refiere a una creación de la que después de cierto número de impresiones, se destruye su placa.

Es original entonces porque es escaso, porque solo imprimieron una o 20 veces con una placa que ya no existe, por lo que ya no puede hacerse más reproducciones. Eso, en teoría, busca aumentar el valor de la obra, pues se obtiene algo de lo que no hay muchos ejemplares.

Cortesía

Cortesía

–Lo que está sucediendo aquí, no sólo en Puebla sino en Latinoamérica, es que no estamos tan plegados necesariamente al circuito del valor del arte en el sentido económico, sino el valor del arte como modificador de la percepción del individuo, de la sociedad, en donde intervienes con propuestas y haces pensar a la gente a través de otra dimensión, en este caso estética o plástica –dice Ramón Almela.

El grabado y compromiso

–El grabado es un germen de revolución, de resistencia, y así ha ocurrido desde el siglo XIX. Servía para difundir una idea –dice Ramón, quien sin embargo señala que ahora la mayoría de las obras ya no son difusión de ideas, sino difusión de meras imágenes, que ya no hay una intención social.

–A mí me parece que no todo el grabado tiene que ser conceptual ni contemporáneo. El simple hecho de producir una imagen es suficiente… aunque me parece que muchos de ellos (los grabadores jóvenes) se van por el lado activista.

Ramón Almela menciona a Gustavo Mora, Mónica Muñoz, Fernando Diyarza y Leticia Morales entre los artistas que realizan grabado y están comprometidos con la técnica desde el arte contemporáneo.

Mónica, por ejemplo, en sus 13 años como grabadora ha mezclado el grabado con otros formatos o corrientes del arte como la tridimensionalidad, el gran formato, la intervención del espacio, el arte acción, el arte social y la instalación.

–Mi producción sí se va en utilizar a la gráfica como herramienta y no como fin.  Mi producción no es hacer una imagen y termina en que sea un grabado y una imagen que voy a enmarcar. Más bien está enfocada a que la reproductibilidad de la estampa, su multiplicidad, puedan ser elementos de un lenguaje contemporáneo que hable de todas las metáforas que te permita.

La gráfica desde la escuela y el taller

Ramón Almela dice que no en todas las escuelas de arte se enseña más allá de la técnica y cómo producirla, aunque menciona a Mónica Muñoz como una de las pocas docentes que está buscando involucrar a sus alumnos en un proceso de experimentación y exploración a través de formas más creativas.

–En las escuelas hay una desconexión tremenda, a lo mejor les enseñan a grabar pero… la gente que desarrolla sus propias técnicas en grabado, como Bulmaro Escobar, no te cuenta las cocinas de lo que han hecho porque no quieren ser reproducidos. Eso es muy pobre, en el sentido que el arte al final está en la superficialidad del producto mercantil que no quieres que sea pirateado.

Foto: Marlene Martínez

Foto: Marlene Martínez

Por otro lado, Mónica reconoce que la mayoría de los grabadores en Puebla como Carlos Flores Rom (Tótem Galería) y los integrantes de Ave Coop, aprendieron con Bulmaro Escobar.

–La gente que lo hace (formar y desarrollar grabadores), son talleres de colectivos que tienen un tórculo y se ponen a chambear en contra de viento y marea para tener un espacio físico y de hacer producción, como los chicos de Ave Coop, ellos involucran a cada vez más chavos para que se pongan a producir y eso me parece maravilloso.

Como docente, Mónica no cree que haya muchos alumnos animándose a especializarse en el grabado. Estima que de 40 alumnos, sólo 2 se han animado a dedicarse al grabado.

–Si ya te gustó hacer estampa, aunque ya viste que es más fácil vender un cuadro al óleo de 5 mil pesos… eso habla de su determinación. Porque mira, los chavos que producen grabado los dan en 200 pesos, en 300, no encuentras un grabado de 1500 que sería la mitad o menos de lo que cuesta un óleo.

La Gráfica poblana en su espectro más amplio

Hasta ahora se ha hablado de grabado y de gráfica. El grabado es parte de la gráfica, aunque como lo señala Ramón Almela, hablar de gráfica en un sentido más amplio puede incluir el arte callejero con el esténcil (que también es una especie de placa e impresión en la pared), el grafitti y otras formas de trazo, dibujo e incluso la fotografía.

–Alguien que está comprometido en cuanto su producción, está insertándose adecuadamente al lenguaje que está trabajando y cuida que no sólo sea una adecuación de la pintura o la escultura – dice Ramón.

En ese sentido, sucede algo parecido en la escena poblana respecto al trazo y el dibujo, donde hay artistas comprometidos con demostrar que el dibujo se sostiene por sí solo como una disciplina artística y no sólo como parte de la estructura de otras corrientes.

–Pienso que el dibujo muestra el trabajo desnudo del artista: su trazo, su capacidad técnica, su gestualidad, su capacidad de abstracción y de composición –dice Roxana Cortés, gestora cultural y Maestra en estética y arte– Si bien el panorama actual nos muestra una suerte de revaloración del dibujo, debemos diseccionar sus múltiples aristas, es decir, abordarlo como una expresión artística en sí misma y no como un estado transitorio, supeditado o en función de otras artes visuales.

Roxana Cortés menciona a Fernando Figueraz, Alejandro Teutli, Escabernal, Eme de Armario, Cristóbal Sarro, Conejo Muerto, Zaratustra, Lía Balderas, Jesús Lima y Arturo Montalvo como algunos de los creadores poblanos (o que radican en Puebla) que se interesan por explotar su necesidad expresiva totalmente desde el trazo.

–El dibujo como disciplina autónoma, en el caso de Puebla, ofrece la posibilidad de obtener una rúbrica estética que no sólo visibilice el trabajo de nuestros artistas a nivel nacional sino que potencialice su apreciación en el mercado del arte – finaliza Roxana.

Cortesía

Cortesía

Comparte
Ámbar Barrera
Periodista, comunicóloga, fotógrafa, feminista y amante del arte.