#PueblaAutoritaria #PANvsindependientes
 
Por Ernesto Aroche Aguilar @earoche
27 de agosto, 2015
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Angie Navarro

[dropcap]E[/dropcap]l gobernador de Puebla lo hizo de nuevo. Como ha sido costumbre durante sus 5 años de gobierno (qué gran noticia que sólo nos quede uno!!) le dio órdenes al Congreso, que regularmente le vota todo por unanimidad y en fast track, sin chistar y en sesiones sabatinas a puerta cerrada. Así fue el caso de la ley de transparencia, la sonada #LeyBala, y en esta ocasión fue para obstruir el paso a las candidaturas independientes en el Estado: para eliminar a toda posible competencia para las elecciones de 2016.

La motivación principal de que exista la figura de las candidaturas independientes es presionar a los partidos políticos a que nos ofrezcan mejores candidatos por quienes votar. Lo más frustrante que vivimos los ciudadanos en cada elección, es tener que “votar por el menos peor” y ya llevamos muchos años haciéndolo. No sé ustedes, pero yo quisiera estar indecisa para votar por que no sé cuál de los dos candidatos es mejor. Eso pasa con la competencia en el sector privado, y lo que buscamos es que las candidaturas independientes hagan esto en la competencia por el poder, oxigenando este sistema político que muchos consideramos podrido, y del que los partidos políticos tienen monopolio hasta hoy.

Los candidatos independientes tienen el camino muy difícil: tienen la doble labor de hacer campaña y de darse a conocer, pues no tienen el apoyo de un partido político que facilite a los ciudadanos identificarlos con cierta ideología; no hay financiamiento público como lo tienen los partidos, no hay tiempo en medios, no hay nada. El reto de un candidato independiente es ser creativo, hacer una campaña distinta, y con muchísimo menos dinero.

Si bien es poco probable que un candidato independiente pueda ganar (ver porcentaje de ganadores en mi blog post anterior), el simple hecho de que pueda participar y competir, provocaría que los partidos políticos se preocupen más por elegir a un candidato de mejor calidad que lo que estamos acostumbrados. Un competidor más con posibilidades reales de ganar (aunque remotas) pondría en la mesa temas que los partidos evaden, elevaría el nivel del debate y haría la competencia más interesante para los ciudadanos. Aunado a ello, por no contar con financiamiento público, las candidaturas independientes pueden demostrar que se puede hacer campaña sin gastar los miles de millones que despilfarran los partidos políticos, como lo hizo Kumamoto en Jalisco.

[pull_quote_right]Lo más frustrante que vivimos los ciudadanos en cada elección, es tener que “votar por el menos peor” y ya llevamos muchos años haciéndolo. No sé ustedes, pero yo quisiera estar indecisa para votar por que no sé cuál de los dos candidatos es mejor.[/pull_quote_right]

El que una persona compita como candidato independiente no garantiza que sea bueno, pero es el mismo caso de los partidos políticos, los hay buenos y malos en todos lados. Sin embargo, tener más opciones de dónde elegir beneficia a los ciudadanos y a la democracia, pero parece que a los legisladores de Puebla y del PAN no les pareció así, totalmente contrario a lo que el PAN defendió a escala nacional desde 2009, cuando Felipe Calderón propuso las candidaturas sin partido político en respuesta al rechazo en las urnas a través del voto nulo.

Así pues, ciudadanos y organizaciones civiles que hemos trabajado por el desarrollo democrático de Puebla, y México, nos inconformamos no sólo por una legislación injusta, sino por las formas. Está de más aclarar que el gobernador se burló de los panistas locales, se adueñó de su partido, los desechó y sustituyó con gente suya, no panista. La mayoría de los supuestos “panistas” en el congreso, no lo eran hace unos pocos años, y sólo siguen las órdenes del gobernador. Ricardo Anaya, recién elegido como dirigente nacional del PAN ahora guarda silencio absoluto ante una incongruencia flagrante de su partido, que en Veracruz tomó la bandera de oposición y defendió, pero en Puebla no lo hace. El PAN ya está lo suficientemente debilitado a nivel nacional y estatal, y hay un total desinterés por parte de la ciudadanía por participar en un ambiente de autoritarismo.

¿Qué salida nos dejan a los ciudadanos que queremos cambiar al país por una vía pacífica y legítima? Sólo irnos a tribunales federales e interponer un amparo ante las condiciones de inequidad que provoca la ley.

130,000 firmas en 40 días, trasladar (por no decir “acarrear”) a 3,250 personas por día a las oficinas del INE para corroborar su apoyo, en 2/3 de los municipios del estado, es completamente imposible. Y el “líder” del PAN diciendo: “ah pues quien quiera ser candidato independiente, que empiece a juntar las firmas” es verdaderamente patético. Una burla a la inteligencia de la ciudadanía. Pero un día vamos a llegar al límite. A mayor autoritarismo, el régimen se vuelve más vulnerable porque genera mayor deseo de sublevación. Y eso, parece que Moreno Valle no lo está midiendo. Total, ya se va. Lo que se le olvida es que en su obsesión por la Presidencia de la República, no tiene amigos en su casa: ni los partidos, ni los ciudadanos, ni los empresarios. ¿Entonces con qué capital político piensa competir? Quizá piensa presumir sus puentes, rueda de la fortuna, y ríos entubados. No creo que le baste con eso para ganar la Presidencia.

Más textos de Angie Navarro en su blog.

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Ernesto Aroche Aguilar