Mitos y prejuicios mantienen vivo al VIH en Puebla

Mitos y prejuicios mantienen vivo al VIH en Puebla

Foto Archivo: EEF
En la gráfica Onán Vázquez. Foto Archivo: EEF
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

En Tehuacán, las autoridades obligan a las trabajadoras sexuales a hacerse pruebas de detección de VIH en laboratorios particulares. Cuando se obtiene un resultado de VIH positivo, violando la norma oficial mexicana, estos laboratorios pasan esa información a la policía y a control sanitario para que después ambas instituciones se dediquen a perseguir a las personas boletinadas.

Una trabajadora sexual, además mujer transexual de Tehuacán, fue hostigada múltiples ocasiones por las autoridades debido a que hicieron público su estado serológico. La detenían en la calle, la agredían y la metían a la cárcel durante periodos de tiempo indefinido. Ella decidió denunciar el caso primero con la Asociación Civil Vida Plena y ahí la asesoraron para interponer una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Después de casi dos años de insistencia, la CDH emitió una recomendación que incluía el despido de los funcionarios que la hostigaban. Sin embargo, no hubo una reparación del daño.

Ese es sólo una parte del panorama que aún existe sobre la desinformación y el estigma de las personas que viven con VIH/SIDA y que también son causa de una inadecuada detección del virus a tiempo, un mal seguimiento del tratamiento posterior y un alto número de casos de SIDA.

–Como el tema es Sida o VIH, muchas veces no se habla de ello en los medios de comunicación y quedan como tragedias invisibles –dijo en rueda de prensa Onán Vázquez, parte de Vida Plena A.C. quien presentó algunas de las nuevas estrategias de la Asociación Civil para la detección y erradicación del VIH/SIDA en el Estado de Puebla.

En colaboración con el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA y otras organizaciones civiles aliadas de Vida Plena, se busca alcanzar los objetivos de diversos lineamientos nacionales, estatales y municipales de los planes de desarrollo en el sector salud respecto al estatus del Virus, entre ellos: asegurar la detección y el tratamiento oportuno del VIH/SIDA con énfasis en las poblaciones clave y en situación de desigualdad, incrementar la cobertura de detección y tratamiento oportuno del VIH prenatal para prevenir la transmisión del VIH congénito.

La transmisión vertical

Según el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia), la transmisión materno-infantil de VIH se ubica en 48.5%. Esto quiere decir que no se ha podido reducir el número de casos de transmisión vertical de VIH en México, como lo menciona Onán, quien además pone como referencia a Cuba, donde la transmisión materno-infantil ya ha sido eliminada por completo.

–Muchas veces, los médicos en las clínicas no les ofrecen la prueba de detección a las mujeres embarazadas y no se las pueden realizar tampoco obligadamente porque va en contra de la norma, entonces ellas tienen que acceder, y muchas veces no lo hacen porque se cree que la fidelidad las hace inmunes. Y en algunos casos eso nos lleva a la realidad que sigan naciendo niños con VIH. Actualmente el Centro Ambulatorio de Prevención y Atención en SIDA e ITS (Capasits) atiende a más de 100 niños con VIH y cada año siguen naciendo niños con VIH por culpa de los mitos que siguen presentes.

Según el Censida, en el Estado de Puebla tan solo realizaron 8 pruebas de VIH a mujeres embarazadas durante todo 2014,  mil 824 pruebas a mujeres heterosexuales, de las cuales resultaron reactivas 224,  mil 375 pruebas a hombres heterosexuales con 103 reactivos y 285 a hombres que tienen sexo con otros hombres donde resultaron 55 reactivos y sólo hubo 2 pruebas a hombres trabajadores sexuales y 345 a mujeres trabajadoras sexuales, resultando 43 reactivas. Estas son cifras muy bajas en una población, que tan sólo en la capital del estado, rebasa el millón de habitantes.

–Si nos damos cuenta de estos datos que son oficiales, nos refleja que verdaderamente la detección es baja y no es prioridad, aunque digan que lo es, los números dicen que no. Por eso desde las Asociaciones Civiles estamos aportando lo que no aporta el estado y donde los servicios de salud no llegan.

La carga viral indetectable, otro de los retos

La meta de la terapia antirretroviral es reducir la carga del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), idealmente a un nivel que ya no se pueda detectar en las pruebas de sangre. Este resultado es bueno para una persona que vive con VIH, pues significa que está lo más sana posible y que el tratamiento está funcionando, además de reducir las posibilidades de transmisión. Sin embargo, si no se lleva un adecuado tratamiento antiviral y se da seguimiento constante, una persona con VIH puede agravar el debilitamiento de su sistema inmune, tener SIDA y acortar su tiempo de vida drásticamente.

— Entonces, no es sólo detectar a las personas con VIH –dice Onán Vázquez– Uno de los principales retos es que una vez detectados permanezcan en los servicios de salud. Desgraciadamente, del 100% de las personas que se detectan como VIH positivo, apenas un 30% logran la carga viral indetectable y eso nos habla de una falla en el sistema para lograr que esas personas lleguen a ese punto para que no desarrollen SIDA y no derive en muerte.

En Puebla el promedio de vida después de la detección de VIH es apenas 13 años. Y cuando se cuenta con retrovirales y el virus se detecta a tiempo, las personas pueden vivir hasta más de 25 o 30 años sin problemas mayores de salud.

Algunas de las causas por las que las personas no le dan un seguimiento a su tratamiento es por la lejanía del servicio. En el estado, tan sólo una clínica ofrece el servicio de detección y tratamiento de VIH, lo que significa que una persona de la Sierra Negra, por ejemplo, tendría que trasladarse, con los gastos que eso implica, en un viaje que puede durar hasta 10 o 12 horas para llegar al hospital, y en caso de resultar reactivo, esperar en ocasiones hasta 5 meses para más pruebas, consultas y el otorgamiento de los retrovirales.

Uno de los principales retos es que una vez detectados permanezcan en los servicios de salud. Desgraciadamente, del 100% de las personas que se detectan como VIH positivo, apenas un 30% logran la carga viral indetectable y eso nos habla de una falla en el sistema para lograr que esas personas lleguen a ese punto para que no desarrollen SIDA y no derive en muerte.

 –No solamente se trata de tomar la medicina, se trata también de otros factores sociales, culturales y familiares que viven las personas con VIH, que desgraciadamente les impide en algunas ocasiones mantenerse en el tratamiento y mantengan una buena calidad de vida.

La epidemia colateral

Una de las líneas estratégicas que el Censida implementó este año fue el apoyo a proyectos que se enfocaran en la detección y prevención de VIH, y en el caso de Vida Plena, su proyecto incluye, además de las campañas de detección, el acompañamiento de promotores para acudir a los centros de salud como el Seguro Popular o el IMSS para darle un mejor seguimiento a los casos.

Vida Plena, en alianza con otras A.C. de la ciudad de Puebla y de otras ciudades como Chilac, Zacatlán y Chignahuapan, capacitaron a un grupo de promotores en julio para llevar a cabo la campaña que a su vez se une a los proyectos ya existentes en Puebla sobre la detección de VIH.

— No hay que perder de vista que otros retos que hay es la epidemia colateral que tiene que ver con la estigma, la discriminación y la violencia que viven cotidianamente las personas con VIH/SIDA y que son derivados de prejuicios, de estereotipos, miedos, mitos y desconocimiento –dice Adán Cuamatzi, activista y también miembro de Vida Plena– De hecho tenemos dos casos documentados de personas que se han suicidado por tener un diagnóstico positivo precisamente porque hay mucha desinformación respecto al tema.

Vida Plena, a través de su servicio de detección oportuna, buscan derrumbar esos mitos.

–El servicio de detección oportuna es básicamente un servicio de consejería donde se explican todos los mitos alrededor del virus, posteriormente se hace la puebla y se entrega el resultado. En caso de obtener un resultado reactivo, se hace un acompañamiento a los servicios de salud

También darán platicas a jóvenes en universidades y aplicarán pruebas de detección en 10 municipios del estado: Chignahuapan, San Martin Texmelucan, Huejotzingo, San Pedro Cholula, Izúcar de Matamoros, Tehuacán, Puebla, Altepexi, Ajalpan y Xoltitlán, lugares donde Vida Plena ha localizado el mayor número de casos de VIH en el estado y donde hay menos servicios amigables por parte del sector salud.

Dentro de su proyecto se busca alcanzar sobre todo a las poblaciones clave: mujeres y hombres jóvenes, hombres que tienen sexo con otros hombres, mujeres transgénero trabajadoras sexuales y hombres trabajadores sexuales. Este proyecto termina en noviembre aunque la A.C. buscará ampliarlo para focalizarlo a otras poblaciones como mujeres que no pueden acceder al servicio de detección.

Algunos números

Se estima que en estado de Puebla hay 7 mil 640 personas que viven con VIH. Tan sólo en 2014 se detectaron 101 nuevos casos.

Actualmente el Capasits atiende a más de 100 niños con VIH y cada año siguen naciendo niños con VIH por culpa de los mitos que siguen presentes.

Se estima que por cada persona diagnosticada por VIH, existen otras 4 que no lo saben

En el estado de Puebla existen 5946 personas diagnosticadas con SIDA, que no es lo mismo que tener VIH. El SIDA es un cuadro clínico de varias enfermedades desatadas por cuando el sistema inmunológico se deteriora gravemente.

Cualquier persona con una vida sexual activa, sin importar su orientación sexual, por lo cual se recomienda hacerse la prueba de VIH al menos cada año.

–Todavía hay mucha resistencia de parte de la sociedad para hacerse una prueba de detección, la gran mayoría de la gente no se siente en riesgo, creen que no les va a dar aunque tengan una vida sexual activa y aunque tengan también prácticas sin protección, sin uso de condón –dice Onán.

Otros retos

Una de las consecuencias de no realizar los esfuerzos necesarios, es que la epidemia crezca en el estado, lo que aleja cada vez más de la meta al país para erradicar el VIH.

–Aunque las estadísticas digan que si se ha reducido el VIH, la realidad es que no porque la población ha ido creciendo, entonces aunque se diga que los casos de VIH/SIDA han reducido, el grueso de la población no es el mismo que en 1984, por ejemplo.

También Onán menciona que ha sido muy difícil que las instancias de salud abran sus puertas a las asociaciones civiles para capacitar y sensibilizar a sus trabajadores sobre estos temas y que una manera de lograr abrir todas las puertas, es que las personas denuncien todos los casos de discriminación.

–La cultura de la denuncia no está presente en nuestras poblaciones. Muy pocas que se atreven a denunciar, sí han tenido respuesta, como el caso de esta trabajadora sexual trans de Tehuacán, que después de más de un año salió la recomendación.

Para mayores informes pueden comunicarse a las oficinas de Vida Plena 2532189 de lunes a viernes de 1 a 7pm, al correo vih.nde@gmail.com o a través de su página en Facebook y Twitter.