7 años de goce, arte y encuentro en el Museo de Mujeres

7 años de goce, arte y encuentro en el Museo de Mujeres

Self Portrait as me Larisa Escobedo
Self Portrait as me
Larisa Escobedo
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Hace 7 años, Lucero González, fotógrafa y feminista, recibió un premio de la Fundación Semillas. Al cuestionarse qué haría con tanto dinero (además de hacer muchas cosas que le dieran la gana), pensó que, ya que no existía en México un museo exclusivamente de mujeres artistas mexicanas, eso era lo que tenía que hacer.

–El feminismo es una visión del mundo y existe porque existe una opresión y ojalá no tuviéramos que estar luchando en pleno siglo XXI por la conquista del ejercicio de nuestros derechos, pero el hecho es que todavía nos falta mucho por hacer –dice Lucero durante la presentación en el Museo Amparo del libro Arte y Feminismo. Siete años de goce y encuentro-, el MUMA (Museo de Mujeres) nació frente a la necesidad de cuando recibí un premio y dije, no hay un museo de la mujer en México y sobre todo, no hay una memoria de qué hemos hecho las artistas en este país a partir del siglo XX.

Lucero invitó a artistas, curadoras e historiadoras de arte para crear un Museo de Mujeres virtual al que todos los días agrega archivos y temas de discusión, además de generar diálogos con otras artistas no sólo de México sino de todo el mundo, lo que ha sido ventajoso y rico desde el punto de vista de la fotógrafa.

Arte y Feminismo. Siete años de goce y encuentro, es el libro que celebra los 7 años de un virtual Museo de Mujeres, con más de 200 artistas incluidas en sus filas, casi 300 mil visitas anuales al sitio y 32 exposiciones entre virtuales y físicas.

El libro se inicia con un texto a manera de conversación entre Lucero González y Angélica Abelleyra,  periodista cultural y parte del Consejo Consultivo del MUMA, donde al gusto de vino y queso, hablan de la importancia del Museo y los proyectos que han surgido de él.

–Este libro es un reflejo muy fiel, creativo y lúdico de lo que hemos vivido durante 7 años desde una visión, la reflexión crítica y el goce –explica Angélica durante su intervención en el Museo Amparo–, esos tres elementos son los que nos han juntado y nos han hecho persistir a lo largo de estos años.

Kinderwunsch Ana Casas Broda
Kinderwunsch
Ana Casas Broda
La pertinencia del MUMA

El MUMA funciona como un importante archivo de artistas mexicanas de los siglos XX y XXI. Además, tiene exposiciones virtuales bimestrales. La curaduría se hace entre las mismas artistas del museo o alguna de las integrantes del consejo invita a alguien a hacerla. Algunas de las exposiciones también se han hecho de manera física en galerías de diferentes ciudades del país.

El Consejo Consultivo del MUMA está integrado por 12 mujeres entre artistas, periodistas, historiadoras e investigadoras.

La artista poblana Rosa Borrás se agregó como artista del MUMA en 2011 por invitación de Lucero. Se conocieron en un evento y Lucero le contó a Rosa sobre el MUMA y la intención de ampliar su registro a mujeres artistas de otros estados del país. Ya en colaboración, se presentó el MUMA como proyecto hace dos años en la ciudad de Puebla.

Autorretrato Larisa Escobedo
Autorretrato
Larisa Escobedo

–Para ser parte del museo necesitas demostrar una solidez y un compromiso con la obra –dice Rosa Borrás en entrevista con Lado B–, hay mujeres muy jóvenes pero que llevan mucho tiempo trabajando consistentemente con temas bien definidos y entonces forman parte del museo. Hay artistas que son mucho mayores, que llevan mucho más tiempo pero que no tienen tanta consistencia en su obra y entonces es más difícil que el consejo las incluya.

Sin embargo, no es el rigor del consejo la razón por la que las artistas no se acercan al MUMA. Rosa considera que  tal vez el problema principal es que las artistas no conocen el museo.

–No es un museo en el que el tema del feminismo sea primordial, pero es un poco difícil que el museo sea aceptado ampliamente porque siempre esta ese prejuicio de “ah, pero es que son feministas”. Ese es uno de los factores de que el museo no sea tan conocido, además de ser independiente.

Natalia Eguiluz, artista plástica que también presentó el libro del MUMA, dijo durante su participación que parece que se discute mucho sobre la pertinencia de un museo de mujeres, cuando es indiscutible que la desigualdad de género persiste aun en todos los ámbitos de la vida social, política y económica y por lo consiguiente también en el sector cultural y artístico.

–Recuerdo que un texto de Mónica Mayer titulado “De la vida y el arte como feminista”, en el cual comentaba que durante su época de estudiante se sorprendió al conocer que sus compañeros de clase pensaban que las mujeres no podían ser tan buenas artistas como los hombres por cuestiones biológicas, ya que la creatividad de las mujeres sólo se encausaba en la maternidad. Eso fue hace ya algún tiempo, sin embargo cuando yo cursé la licenciatura en artes plásticas en Esmeralda, a principios del 2000, también me encontré con una idea similar: “las mujeres no pueden llegar a la genialidad porque son madres”.

(…) los colectivos de mujeres o las mujeres artistas en particular en cada estado quizás no hemos sabido generar un entendimiento y una colaboración real, entonces quizá es un punto en nuestra contra pero creo que también desde las comunidades artísticas hace falta autogestión y es el momento que podemos reforzar en ambas áreas

Rosa Borrás también ha vivido situaciones en las que la participación exclusiva de mujeres en proyectos artísticos es cuestionada. Hace un tiempo participó en un proyecto colectivo de mujeres artistas junto a la artista gráfica Mónica Muñoz, expusieron en la Casa del Caballero Águila y recibieron muchas veces la pregunta: ¿Por qué sólo incluyeron mujeres? ¿Es que acaso estaban siendo excluyentes y discriminaban a los hombres?

–Nos decían eso sin fijarse que si hay una exposición sólo de hombres nadie va a decir, “ay ¿por qué todos son hombres?” -cuenta Rosa.

El goce colectivo

El libro Arte y Feminismo. Siete años de goce y encuentro del MUMA cuenta con 3 ensayos escritos por Magali Lara (artista plástica), Lorena Wolffer (artista de performance) y Ana Quiroz (artista visual) donde se abordan temas sobre el cuerpo, la maternidad, el género y el arte con incidencia en la política, tomando como ejemplo el análisis de la obra de otras 36 artistas.

–Nos pareció muy importante que las artistas también reflexionen sobre su labor y la labor de sus colegas.

El primer texto se llama “Todo sobre mi madre” y fue escrito por la artista Magali Lara, donde hace una reflexión sobre la complejidad de los relatos biográficos artísticos desde la visión del rol de ser madre o hija. En el segundo texto “Géneros fluidos”, de Lorena Wolffer, se habla del género como una construcción social y su abordaje desde el arte. Y en el tercer texto, “Estéticas del disturbio”, Ana Quiroz explora las relaciones entre el arte y la política.

–En estos tiempos tan difíciles y tan oscuros que estamos viviendo en México, son estos espacios de creación de arte los que nos pueden seguir ayudando a reflexionar sobre todos estos temas, no negando lo que nos está pasando como sociedad, sino desde un punto de vista creativo y propositivo ver de qué manera podemos seguir siendo humanos –dice Angélica.

El proyecto del MUMA se ha presentado en ciudades como Tijuana, Guadalajara, Mérida, Xalapa, Puebla, Chiapas y otras, con el objetivo de ir sumando artistas y aumentar el trabajo en colectivo. En Veracruz incluso ya se está organizando una extensión del museo.

–Hablar de colectividad es cada vez más necesario en este país y creo que el MUMA es un buen ejemplo de eso –confía Angélica–, los colectivos de mujeres o las mujeres artistas en particular en cada estado quizás no hemos sabido generar un entendimiento y una colaboración real, entonces quizá es un punto en nuestra contra pero creo que también desde las comunidades artísticas hace falta autogestión y es el momento que podemos reforzar en ambas áreas. Por ejemplo, que aquí en Puebla se generen espacios de reflexión para proponer al MUMA un proyecto sobre una exposición de algún tema.

Hairy Tales Sayak Valencia
Hairy Tales
Sayak Valencia

Angélica habla en distintas ocasiones de la necesidad de proyectos locales que al mismo tiempo generen sus propios recursos para no desaparecer. En el MUMA, cuenta, después de agotarse el apoyo otorgado por Semillas, que duró aproximadamente un año, el museo buscó apoyo de otras instituciones para seguir creciendo, entre ellos la Fundación Ford y ONU Mujeres, por su interés en temas que son abordados por el arte como la inmigración y la vivencia de los pueblos indígenas.

Muchos proyectos han resultado en los estados por el trabajo del MUMA, entre ellos talleres, exposiciones y cursos, además de propiciar el encuentro entre artistas, lo que a su vez genera nuevos proyectos independientes al museo.

Así sucedió con Rosa Borrás, que durante un foro anual realizado por el MUMA, inició junto a Lorena Wolffer una red de mujeres que hacen activismo a través del arte.

–El MUMA requiere junto a estos colectivos en cada una de las ciudades donde ha estado, reforzar esos vínculos, profesionalizarlos y que las buenas intenciones de ambas partes trasciendan y se haga trabajo.

Otro de los proyectos que ha surgido a raíz del trabajo en el MUMA, fue un taller impartido por la fotógrafa poblana Dulce Pinzón.

Yo Tarzan, tú América Maris Bustamante
Yo Tarzan, tú América
Maris Bustamante

–Yo hice un taller donde hablamos de la parte de crear un proyecto documental que cayera también en la ficción, abordado desde el feminismo y la comunidad. Y para mí fue muy grato compartir con 18 chicas de todas las edades un punto de vista muy fresco sobre lo que está sucediendo en diferentes ámbitos de lo social en México. Me pareció que por primera vez en mucho tiempo, yo pertenecía a un colectivo en donde mi voz como artista tenía eco para otras chicas.

El museo, aunque no tenga una dirección física, existe en el ciberespacio, como dice Lucero, y también se gestan otras actividades de manera presencial que incluso no se han hecho sólo en la Ciudad de México sino en otros estados como Chiapas.

–Todas y todos están invitados a que nos hagan llegar sus iniciativas, sus aportaciones, sus sugerencias. El reto es construirlo juntos –invitó Lucero.

Arte y Feminismo. Siete años de goce y encuentro está a la venta en Profética (3 sur 701) y también estará en venta directa a través del MUMA y sus integrantes. En Puebla con Rosa Borrás (rosaborras@gmail.com) y en el DF con Lucero González (lucero.gonzalez@museodemujeres.com).

El libro tiene imágenes de más de 30 artistas en buena calidad y está cosido y engomado para ofrecer una encuadernación resistente. Su precio es de 350 pesos, pensados exclusivamente como una cuota de recuperación.

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