¿Qué opina El Cinemaniaco de Jurassic World?

¿Qué opina El Cinemaniaco de Jurassic World?

jurassic-world-10

Héctor Jesús Cristino Lucas

Jurassic Park apareció en un momento donde el cine de ciencia ficción había alcanzado innumerables facetas. Ya habíamos visto Star Wars en los 70s y contemplamos el espacio exterior de otra manera, diferente a como nos lo había enseñado Kubrick con 2001: Odisea del espacio. Ya habíamos conocido futuros post-apocalípticos innovadores gracias George Miller y su fascinante trilogía de Mad Max iniciada en el 79. Ridley Scott, justo ese mismo año, mostró al mundo una nueva experiencia de ficción y horror con su temible Alien. Y en los 80s Robocop y Terminator se convirtieron en las máquinas más emblemáticas del género, hasta alcanzar posteriores secuelas.

Y en los 90s, curiosamente, Jurassic Park apostó a algo distinto de la mano de un hombre llamado Steven Spielberg que es, para muchos, uno de los principales maestros del Sci-fi. Basta recordar que fue él quien nos trajo grandes clásicos del género, como Encuentros cercanos del tercer tipo en 1977 y la emotiva E.T. el extraterrestre en 1982. Pero ahora, al adaptar el libro homónimo de Michael Crichton, el resultado de esa mancuerna creativa se volvió no sólo en uno de los mayores éxitos de taquilla que haya registrado Hollywood, sino también en uno de los filmes emblemáticos y más fascinantes de la época.

Crichton, de hecho, es uno de los escritores que gracias a la adaptación de su libro se le conoció mundialmente. Y se adaptaron, posteriores a Jurassic Park, otras dos novelas de su inmenso repertorio. Por ejemplo, en 1995 se llevó a la planta la la carismática y profunda Congo de la mano de otro grande, Frank Marshall. Y en 1998 nos trajeron, gracias a Barry Levinson, la surrealista y extravagante Esfera con Samuel L. Jackson y Sharon Stone. Consagrándose así como uno de los autores de ciencia ficción más populares de los últimos años, logrando que se le comparara innumerables veces con Ray Bradbury o hasta con Richard Matheson. Si no lo has leído, no cabe duda, te lo recomiendo mucho.

He oído a quienes dicen que Jurassic Park es la primera película que añade dinosaurios en su argumento. Pero es así, o no exactamente. En 1933, recordemos, apareció la primera versión de aquella fantástica King Kong gracias a Merian Cooper y Ernest Schoedsack, en donde vimos al enorme simio pelear con un Tiranosaurio Rex. En 1954, además, Ishiro Honda habría de dirigir la emblemática película con crítica social: Gojira. Que bueno, lejos de ser un dinosaurio, hacía referencia a los estragos que la radiación provocaba a los seres vivos, con cierta alegoría a la bomba atómica del 45. ¿Y cómo olvidar la británica Hace un millón de años con Raquel Welch en el 66?

Sin embargo, gracias a la novela de Michael Crichton y a su posterior adaptación de Spielberg, se tuvo una mirada distinta a los dinosaurios. Era una idea original, fresca, fascinante y que nos hacía soñar. ¿Cómo sería volver a revivir a los dinosaurios y ponerlos en jaulas, en un parque temático a la vista de cualquier visitante que pagara un simple boleto? ¿Cómo sería dar un paseo por un Jeep y ver brontosaurios o triceratops a tan sólo un metro de distancia? Lo que el Parque Jurásico ofrecía era una experiencia inolvidable al tomar el ADN que quedó dentro de los mosquitos atrapados en ámbar. Una experiencia que lamentablemente… terminaría en tragedia.

Y con esta poderosa premisa, se dio pauta a una de las franquicias más inolvidables del género. La segunda parte vio la luz en 1997 con la aclamada Mundo perdido, también adaptado del libro de Crichton gracias a Spielberg. Aunque en el 2001, por primera vez, se rompe la tradición y con Jurassic Park III muchos quedaron defraudados. Se perdía la profundidad en una historia bastante simplista. Ya no era el mismo director, ni mucho menos el mismo escritor, optando por una visión distinta. La crítica no fue amable con ella y quedó consagrada como la peor parte de la trilogía. Sin embargo, no hay que hablar demasiado pronto, porque en el 2015 saldría Jurassic World.

¿Y qué opina El Cinemaniaco de Jurassic World? Sinceramente me hacía ilusión. Cuando era niño los dinosaurios me fascinaban (aún lo hacen) y Jurassic Park era una de mis películas preferidas. Estaba llena de magia, suspenso fascinante y unos efectos especiales, insuperables. Lo mínimo que espera era volver a revivir la nostalgia… lástima que no pasó.

Con Jurassic World como cuarta parte, yo personalmente perdono Jurassic Park III.

En una época de los remakes innecesarios, de las secuelas que nadie pidió y de las precuelas absurdas que ya no encajan con ninguna franquicia, lo que uno puede pedir, como mínimo, por default, es un producto que te haga recordar, que te haga volver a vivir. Pero es que esta última parte, dirigida por Colin Trevorrow me ha dejado un mal sabor de boca. ¿Cuál es el problema? Hay tantos que ni siquiera sé por dónde comenzar. Pero mejor empezaré diciendo que no la coloco en el estante de las peores secuelas, por supuesto, pero tampoco hicieron algo memorable aquí.

Y no es que yo desprecie los filmes hollywoodenses. Hace unas semanas atrás se estrenó también la cuarta parte de Mad Max y me pareció formidable. Una sucesora digna de una franquicia que innovó en el género de ciencia ficción. Aún con efectos especiales de la nueva era, volvía a revivir la esencia original de George Miller y su fantástica franquicia. Pero Jurassic World se queda corta. Se olvida de aquello que definió Spielberg y Crichton en el 93, gracias a la ilusión de un parque temático de ese tipo. Pero no sólo eso, sino también la seriedad que implica su idea. “Tomárselo enserio” es lo que no entendió Trevorrow. Y nos dio algo sencillo, simplista.

Con Jurassic World como cuarta parte, yo personalmente perdono Jurassic Park III.

La película hace un estupendo trabajo con los escenarios y la idea de cómo podría ser este parque una vez abiertas sus puertas. Pero, es totalmente descafeinada. Su trama no se preocupa en explicar nada de su origen y de cómo es que nació a partir de los incidentes vistos en las otras películas. Está llena de lagunas argumentales. Y un sinfín de momentos graciosos, exageradamente forzados, que poco o nada tiene que hacer en el guión. Además de ser demasiado inconsistente. De momentos arriba, de momentos abajo, pero nunca sube de nivel como debería. Optando por un entretenimiento que intenta parecérsele al clásico, pero que no termina lográndolo. Un entretenimiento vacío por dentro, pero espectacular por fuera.

¿Y los efectos especiales? Aunque muchos de ellos están correctos, hay otros que son terriblemente evidentes. Por ejemplo, la escena de los pterodáctilos me pareció pésima. Los diseños, ni se diga. Yo me quedo mejor con los que aparecieron en la tercera parte. Mucho mejor detallados y hasta realistas.

Por ello mismo pregunto. ¿Dónde quedaron los fantásticos animatronics por los que Jurassic Park se volvió un clásico memorable? ¿Recuerdan aquella fantástica escena donde los protagonistas se sientan al lado de un triceratops enfermo y lo acarician mientras este respira? En Jurassic World hay una escena similar, pero esta vez con un brontosaurio mal herido. Si son observadores sabrán que es la única escena en donde hacen uso de animatronics. En todo lo demás se optó claramente por el CGI, y es lamentable. Porque una de las frases principales de toda la franquicia, la dijo John Hammond: “no repare en gastos”. Pero aquí sí que repararon.

El diseño del nuevo dinosaurio, Indominus Rex, es destacable. En vez de usar al ya visto tiranosaurio, se opta por añadir uno nuevo, que jamás se vio, porque bueno, evidentemente jamás existió. Pero tiene un punto a su favor por eso. Además de que sus escenas de suspenso gracias a él levantan la película considerablemente. Algo que le quita poder y protagonismo a los velociraptores, que tanto tenían en las antiguas entregas. Aunque es innovador y hasta interesante, la idea que se planteó aquí de poder controlarlos por x o y razón, hace que se les pierda seriedad y letalidad a estos animales. Terminando en una emotiva escena final que es poco creíble.

Tenemos ahora el punto de los actores. El protagonista Chris Pratt ya había alcanzado popularidad gracias al filme de James Gunn: Los Guardianes de la Galaxia y a su gracioso papel en ella como Starlord. Sin embargo, ponerlo aquí, como personaje serio, no creo que haya sido la mejor elección. Y lo mismo pasa con la bellísima Bryce Dallas Howard, que aunque lo hace bien, es inevitable no creerle absolutamente nada. Ambos son buenos actores, pero creo yo que sus personajes no fueron tan bien construidos desde el guión. Para esta película se requería de nuevo a un Sam Neill que reviviese a su personaje de Alan Grant. ¿Me explico? Algo un poco “más serio”.640_jurassic_world_embed1

En cambio tenemos personajes sencillos, vacíos y hasta ridículos. Que no aportan carisma, fácilmente olvidables, que quieren caerle bien al espectador sólo por unos cuantos chistes que sí, funcionan de forma forzada, pero que se encuentran fuera de lugar. En fin, ahí los tenemos.

¿Pero saben qué es lo mejor de esta película? Que no es pretenciosa. Que pese a tener más efectos especiales que aquella del 93, lo respeta, le da su lugar. Otorgándole innumerables homenajes y guiños, que no cabe duda, la reconoce como superior, o que más bien no le importa superarla. Que sigue un camino distinto para evitar convertirse en más de lo mismo. Gustando o no, intenta deslindarse. Sin embargo, Jurassic World sabe reconocer que los clásicos son insuperables. Y por ello, la escena final, donde un tiranosaurio se enfrenta con el indominus, es la clara alegoría de esta actual época de remakes y reinvenciones, luchando contra los clásicos por saber cuál es la mejor.

Y pese a todo lo anterior nombrado, esta cuarta parte, créalo o no, fue todo un éxito de taquilla. Tan sólo en su estreno ya había recaudado 511 millones de dólares en EU. ¿La razón? Cabe decir nuevamente: aquellos nostálgicos amantes del cine (y en ellos me incluyo) que querían ver de nuevo a sus dinosaurios favoritos en pantalla grande. Lástima que una vez visionada la película, no fue lo esperado. Pero bueno, hay una noticia que ya se veía venir. Y es que Colin Trevorrow confirmó que ésta película sería sólo el comienzo de una nueva trilogía, por lo que nos deparan dos posteriores secuelas más. Quién sabe si eso es bueno o malo, pero sí que no repara en gastos.

 

Sinopsis:

“Veintidós años después de los acontecimientos de Parque Jurásico (1993), Isla Nublar tiene ahora un parque temático de dinosaurios en pleno funcionamiento llamado Jurassic World, como lo había previsto John Hammond. Después de 10 años de funcionamiento, las tasas de visitantes están en declive, y con el fin de cumplir con el mandato corporativo, crean una nueva atracción para rescatar el interés de los visitantes, lo que da como resultado algo horrible.”

 

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.