Los 7 mejores musicales del cine de terror

Los 7 mejores musicales del cine de terror

Héctor Jesús Cristino Lucas

Sabemos de antemano que el cine de terror se lleva bien con otros géneros y su diversidad es inmensa. De vez en cuando ofreciéndonos fabulosas piezas de arte como El Bebé de Rosemary o El Resplandor, que optan por un miedo más estético, más profundo y hasta sublime. Tenemos también, del otro lado de la moneda, el cine que gusta de añadir violencia gráfica, el que como en High Tension o Mártyrs, su calidad se mide por el nivel de gore y carnicería que muestran. Y no olvidemos los filmes que se esmeran en colocar humor negro y terror para colmarnos de intensa comedia horrorífica, como Shaun of the dead o Tucker and dale vs Evil.

Pero el día de hoy toca el turno de conocer una nueva vertiente. ¿Qué pasaría si se añadiera a la pantalla todo lo que nos gusta del horror, como la sangre, las tripas y los gritos para fundirlo en conjunto con piezas musicales que nuestros queridos personajes deberán cantar antes de morir? Acompáñenme pues, en este nuevo top de El Cinemaniaco de Lado B. Estos son los 7 mejores musicales del cine de terror.

Número 7: Sweeney Todd (2006)

Abrimos el listado con el obscuro y emblemático Burton. Aunque no lo considero mi director favorito, la trinidad de películas que me vuelven loco de él, son: Ed Wood, Sleepey Hollow y por supuesto, Sweeney Todd. Basado en el musical homónimo de Christopher Bond, el famoso barbero demoníaco ha sido, a través de los años, una de las puestas en escena más populares que haya tenido el teatro, llevado de la mano de innumerables dramaturgos. Siendo Stephen Sondheim el principal de ellos:

El sello de Burton en esta película le otorga personalidad, distinción de entre todas las demás versiones. Magistral el trabajo en cuanto a diseño de arte  y además, la avalancha de sangre descomunal en conjunto con las canciones que el propio Stephen Sondheim compuso, la hacen única.

Número 6: “La tiendita de los horrores” (1986)

La película de los 60s, “The Little Shop Of Horrors” de Roger Corman es considerada todo un clásico del género de la serie B. Una comedia inverosímil que películas posteriores como “El ataque de los tomates asesinos” de John De Bello o “Rubber: la llanta asesina” de Quentin Dupiuex, entrarían indudablemente  en la misma categoría. Sin embargo, no es esta versión la que nos compete, sino la que se estrenó en 1986 de la mano de Frank Oz. Ya que fue él quien decidió crear un remake pero esta vez convertido en musical y que quedaría para la historia. Esto pese a su rotundo fracaso en taquilla, porque tras el paso del tiempo se le consideró de culto.

Anterior al filme de Oz, Alan Menken adaptó la clásica película de Corman en en un musical de Broadway que se presentó allá por 1982 con diversos temas de rock and roll, y que de hecho, se usaron también en la película del 86. Por ejemplo, en la escena de apertura se coloca el famoso tema “Skid Row (Downtown)”, con un estilo muy sesentero:

Número 5: “La felicidad de los Kakaturi” (2001)

Ahora vayamos con algo un poco más extraño. Y es que toca el turno del famoso cineasta Takashi Miike para deleitarnos los oídos. Para aquellos que no lo conozcan, este genio del horror es el responsable de traernos verdaderas odas sanguinarias, y que han resultado ofensivas para la crítica. “Ichi The Killer”, “Audition”, “Imprint” o “Visitor Q” son sólo unas de ellas. Sin embargo en el 2001 estrenó una película que resulta excéntrica y diferente. No se parece absolutamente a ninguno de sus trabajos anteriores. De hecho, “La felicidad de los Kakaturi” no se parece a nada que se haya visto antes.

Tenemos frente a nosotros un musical que mezcla diferentes temas de rock japonés, dentro de una película de comedia, con stop-motion, zombies, escenas escatológicas y mucha sangre. A leguas se nota que Takashi Miike nos preparó un manjar fabuloso con escenas hilarantes, de vez en cuando ridículas, tan llenas de serie B y con personajes tan sobreactuados… pero eso sí, con excelente ritmo.

Número 4: “The Wicker Man” (1973)

Partamos ahora a tierras inglesas. Cuna de excelentes obras de culto en el séptimo arte, y en el género de terror ni se diga. Basta recordar a los clásicos entrañables que le pertenecen a la mítica Hammer, la famosa productora británica que realizó joyas de culto como los remakes de los monstruos de la Universal Studios: Frankenstein de 1957 o Drácula del 58. Lástima que esta enorme casa ya no sea lo de antes y termine dándonos cosas como La dama de negro. Sin embargo y en pleno siglo XXI nos han estado llegando filmes de a montones para recomendar, los británicos demuestran talento con El descenso de Neil Marshall o Exterminio de Danny Boyle, etc.

Sin embargo, existe un filme que la crítica considera la mejor película de terror británica de toda la historia, y su nombre es: The Wicker Man. Estrenada en 1973 por nada más y nada menos que Robin Hardy. El horror que plantea este filme es más inteligente y sutil, que de momentos se oculta en una capa de suspenso que resulta bastante inquietante. Lo curioso es que los temas musicales del filme nos harán recordar a los antiguos ritos druidas y paganos, haciéndola mística, pero también aterradora.

Número 3: “Repo! The Genetic Opera”

La siguiente en la lista se trata de un filme gore de ciencia ficción y ciberpunk. Dirigida en el 2008 por Darren Lynn Bousman, quien ya se había encargado de dirigir las violentas Saw 2 y Saw 3. Pero ahora, nos presenta Repo! The Genetic Opera, considerada por la crítica como uno de los musicales más grotescos que se hayan hecho jamás. Y curiosamente, también es de culto. Retomando la idea de los futuros post-apocalípticos por epidemias devastadoras, donde un héroe o salvador debe levantarse de entre la tragedia, Darren va dotando su película de diferentes estilos. De momentos pareciera tratarse de un filme Sci-fi distópico, y en segundos, una película de terror.

Una excéntrica opción que deben ver todos los amantes del ciberpunk y el gore, con cierto tinte de estilo gótico, pero también de los que gustan de la opera. Así es, dije opera:

Número 2: “The Phantom Of The Paradise”

Seguimos adelante con una joya del cine trasgresor excéntrico, dirigida por el famoso Brian De Palma en el 74. Así es, el mismo que nos entregó grandes películas como la adaptación del libro de Stephen King Carrie, Dressed To Kill con Michael Caine y el remake de culto Scarface con Al Pacino, también posee en su filmografía un musical que es fascinante y rocambolesco. Una versión distinta de la famosa novela El Fantasma De La Ópera de Gastón Leroux, que se mezcla hábilmente con la leyenda alemana de Fausto y por supuesto, con el libro de El retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde. ¿Qué tenemos como resultado? El musical: The Phantom Of The Paradise.

Con toda esta amalgama de elementos, bastante atiborrados, se le añaden temas de rock and roll y mucho, pero mucho gore. Se le considera una de las mejores y más ingeniosas versiones que se le hayan podido haber hecho al famoso descarnado. Además de que ha sido consagrada como pieza de culto y una de las películas más emblemáticas de los 70s en el género de terror. Cabe destacar, que la película ofrece innumerables homenajes, y la más evidente sin duda alguna es Psicosis y su famosa escena de la bañera.

Mención honorífica: “Meet The Feebles”

El mítico filme de Peter Jackson, Meet The Feebles no es exactamente un musical  de terror, sino un thriller cómico y grotesco que satiriza al mundo de los famosos, en este caso, al que se esconde detrás de bambalinas, a los actores de teatro.  Pero Jackson ya estaba dando una doble lectura al insinuar un poco la alocada vida de Hollywood, con el alcohol, las drogas y el sexo. Razón por la que sus marionetas sirven como mera fábula maliciosa y de los que incluso se les considera los anti-muppets.

Sin embargo, los inicios de este director me parecen magistrales y por eso mismo aquí tiene su merecida mención honorífica por el fantástico y políticamente incorrecto tema: Sodomy:

Número 1: “El Show de Terror de Rocky”

Considerada tal vez como el mejor musical de terror y ciencia ficción de todos los tiempos, es hasta nuestros días, uno de las películas de culto más emblemáticas no sólo para su género, sino también para todo el séptimo arte. Dirigida en 1975 por Jim Sharman, se trata también de una adaptación del musical de Richard O’Brien The Rocky Horror Show. Y representa, una gran parodia al cine clásico de serie B y Sci-fi, en especial a los de blanco y negro. Razón por la que tanto en los temas, en los diálogos y en mil maneras se pueden notar los insaciables homenajes que se le otorgan al cine de Roger Corman, a Ed Wood, a la Hammer o a la Universal Studios.

El Show de Terror de Rocky también ha tenido múltiples puestas en escena por diferentes dramaturgos y ha sido referenciada en otras posteriores películas, reconociéndole como pieza imprescindible. Quizás la más reciente pueda encontrarse en The Perks of Being a Wallflower:

Los temas musicales varían en el filme original, con música rockabily y una estética propia del glam rock inglés de aquel momento. Además de que resulta interesante mencionar la fantástica participación del ya inigualable Tim Curry. Quien además de entrañar al alienígena Rocky, del planeta Transexual, también fue quien dio vida al temible The Lord of Darkness en el filme de Ridley Scott Legend. ¿Y cómo olvidar al infame Pennywise en la adaptación del libro de Stephen King It?

El Show de Terror de Rocky de Jim Sharman es sin lugar a dudas, el mejor musical del cine de terror.

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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