El PAN y el PRD los grandes perdedores de la elección: académicos...

El PAN y el PRD los grandes perdedores de la elección: académicos UIA

En el caso de Puebla hay un fracaso completo y rotundo de la operación política del gobernador junto con su partido, a pesar de la compra de votos que se registró durante la jornada (…) es evidente que la estrategia política del gobernador no ha funcionado, y va a tener repercusiones en su plataforma política si es que quisiera lanzarse a la presidencia

Foto: Prensa Ibero Puebla
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Ernesto Aroche Aguilar

@earoche

El PAN y el PRD son los grandes perdedores de la elección tanto a nivel nacional como a nivel local coincidieron politólogos y economistas de la Universidad Iberoamericana campus Puebla al presentar su análisis del proceso electoral intermedio que se definió el pasado domingo en las urnas.

“En el caso de Puebla –puntualizó Miguel Reyes Hernández, coordinador del Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla– hay un fracaso completo y rotundo de la operación política del gobernador junto con su partido, a pesar de la compra de votos que se registró durante la jornada (…) es evidente que la estrategia política del gobernador no ha funcionado, y va a tener repercusiones en su plataforma política si es que quisiera lanzarse a la presidencia”.

Esto pues el saldo de 8 a 8 que reporta el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en la división de distritos entre el PRI y el PAN, todavía podría cambiar a favor del PRI por lo cerrado de la contienda en el distrito XI de la capital poblana, pues faltaban por contabilizarse las urnas de la junta auxiliar de Azumiatla donde se concentra el llamado voto verde o voto rural que tradicionalmente beneficia al tricolor, sostuvo Juan Luis Hernández director del departamento de Ciencias Sociales.

Pero además, señaló el académico que el resultado puede entenderse como una sanción de los electores a la política de represión y contraria a la sociedad que se ha impulsado desde la administración morenovallista.

También coincidieron en que a pesar del “raspón” que significará en la carrera en pos de la candidatura presidencial, Rafael Moreno Valle se mantiene al interior del PAN como una de las figuras más visibles y con más posibilidades para ser el abanderado albiazul en el 2018, pero que eso no le asegura que tenga posibilidades reales de ganar la elección pues los resultados del pasado domingo configura un escenario en donde otras figuras podrían crecer, como Jaime Rodríguez Calderón, “el Bronco”, ganador de la gubernatura en Nuevo León como candidato independiente, o como “el nuevo niño verde” en Chiapas, Manuel Velasco, quién es más conocido en todo el país que el poblano.

Y también destacaron el que el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) haya escalado a tercer fuerza política en el estado y cuarta a nivel nacional en su primera aparición en las boletas electorales, y que le esté arrebatando el control político en el Distrito Federal al PRD, como consecuencia, entre otras cosas, de que el gobierno de Miguel Ángel Mancera apostó por hacer eco y mancuerna con el gobierno federal del priísta Enrique Peña Nieto.

Y que, a pesar de que se preveía que pudiera vivirse una jornada electoral muy violenta no se llegó a los niveles que se proyectaban, pero si se vivió la campaña electoral más violenta de los últimos años, con asesinatos de candidatos y de operadores de campaña, lo mismo en Puebla que en el resto del país.

“La campaña de la trampa”

En su participación, Miguel Calderón Chelius, coordinador de la licenciatura en Ciencias Políticas, caracterizó al proceso electoral como la campaña de la trampa, “si bien esa es la constante en los elecciones en esta ocasión se fue al extremo, todas las fuerzas políticas, básicamente todas las ya establecidas, PRI, PAN, PRD, pero sobre todo el más famoso de todos, el Partido Verde se dedicaron a hacer trampa. Veíamos incluso los tuits que se mandaron durante la jornada, y ya salió a decir a una de las actrices en la que se publicaron estos mensajes que a ella le dijeron que eran mensajes de apoyo a la salud y la educación pero que nunca le dijeron que era para el Verde”.

Y cuestionó la incapacidad del arbitro de poner un límite a las trampas de los partidos pero en especial a las del Verde, “en términos generales la democracia mexicana es muy cara porque hacemos mucha trampa en los procesos electorales”.

Foto: @earoche
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Y señaló además que la oferta electoral de algunos partidos, en concreto Nueva Alianza, lejos de propuestas políticas o ideológicas concretas que definan un proyecto de país se limitaron a ponderar un color como elemento diferenciador.

Calderón Chelius, al igual que José Bretón Betanzos, coordinador de la licenciatura en Derecho, resaltaron que, a pesar de que se trató de una elección intermedia en donde la cotidianidad es que apenas impacten en el interés ciudadano de acudir a las urnas se tuvo una participación importante lográndose niveles del 47 por ciento a nivel país y del 41 por ciento a nivel estatal, por encima del 37.4 por ciento y el 38.1 por ciento que se registraron en 2003 y 2009.

Los ciudadanos antes que los partidos

Al respecto, Bretón Betanzos dijo que lejos del dominio de los partidos políticos en la jornada electoral lo que resalta es la participación de la ciudadanía que tan sólo para instalar y atender las casi 150 mil casillas que se instalaron a lo largo del país requirieron de cerca de un millón de ciudadanos.

“Recordemos las candidaturas independientes, esas no se lograron de a gratis, la candidatura independiente hoy viene a representar un rompimiento de la figura hegemónica del partido que se dio desde hace 66 años, y tiene resultados no solo por el reconocimiento como figura electoral sino incluso por que los independientes lograron, en algunos casos, votaciones que superan a muchos de los partidos. Es cierto, todavía no se puede vencer a los partidos más viejos de Latinoamérica, el PRI y el PAN, partidos que se están acercan ya al siglo de existencia, y que si no son democráticos en su interior es porque los ciudadanos no se están exigiendo esa democracia al interior de los partidos”.

Foto: @earoche
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Y para ejemplificar que si se puede, enumeró algunas de las acciones que han realizado militantes de partidos a través de juicios de amparo y herramientas jurídicas ante los tribunales electorales para exigir, como sucedió en el estado de Zacatecas y el Estado de México, una mayor equidad en la definición de las candidaturas, no solo en términos de la cuota, sino del nivel de representatividad y de competitividad de las mismas.

Es decir, que no solo se designe al mismo número de candidatos y candidatas, sino que el peso político en las candidaturas sea el mismo, que no se designe a solo a hombres a presidencias y sindicaturas municipales dejando a las mujeres las regidurías en la integración de las planillas, y que no se ubique a las mujeres en distritos o municipios de poca importancia política o que sean candidaturas lanzadas a perder, sino que también haya equidad en esa definición.

Hay jurisprudencias que obligan a los partidos a ser democráticos, si no lo son es porque no hay ciudadanos que desde el interior de los institutos políticos se arriesguen a exigirlo”.

Las promesas ya no impactan

Por su parte el doctor en economía por la Universidad de las Américas, Miguel Reyes Hernández, aseguró que las campañas además de que estuvieron alejadas del elector carecieron de credibilidad, especialmente en los partidos que perdieron el proceso, por lo que las promesas de campaña no impactaron en los electores.

“Nosotros estamos muy acostumbrados en cultura política electoral que lo importante es proponer, y eso parece que ya no es suficiente. En el caso del PAN apenas llegaron al 20 por ciento del voto a nivel nacional, su nivel más bajo desde los 90. En su campaña hicieron propuestas como la de aumentar al salario pero no tuvo impacto en el electorado por que ellos tuvieron la presidencia de la República y no tomaron una medida de este tipo durante los 12 años que fueron gobierno federal. Y lo mismo pasó con el PRD, Mancera propuso una política para la recuperación de los salarios mínimos y sin embargo nada pasó más allá de la propuesta, no hubo acciones para que fuera real, y si se vieron, en cambio, casos de corrupción como lo sucedido con el metro de la ciudad de México.

Por último, el economista sostuvo la tesis de que hubo una operación política desde el gobierno federal para evitar un mayor crecimiento en Morena y que la debacle perredista no fuera tan estrepitosa, pues es más fácil negociar con una oposición con la del partido del sol azteca que con las huestes de Andrés Manuel López Obrador.

El resultado de la elección a nivel estado puede entenderse como una sanción de los electores a la política de represión y contraria a la sociedad que se ha impulsado desde la administración morenovallista.

Y para sustentarla mostró una gráfica del movimiento que presentó el PREP a lo largo de la noche del domingo 7 y la mañana del lunes 8 en donde se muestra una constante, que a partir de las 23:30 horas el registro de votos a favor del PRD con respecto a Morena fue de 1.50 a 1, es decir por cada sufragio a favor del partido de nueva creación los perredistas sumaban uno y medio, “fue una tendencia perfecta, ahí hubo una operación política, no puede explicarse de otra manera”.

“A partir de la media noche Morena cayó de 10.2 puntos y el PRD tenia 7.8, y se revierte la tendencia para que ahora el 8 por ciento sea de Morena y el 10.3 por ciento sea del PRD. Esto es una operación desde el gobierno federal porque no le convenía una oposición como Morena y si una oposición más cómoda como es el PRD”, concluyó.

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