Alfonso Atala Layún

 

INTRODUCCIÓN

Los juegos de mesa han sido una característica constante de las civilizaciones humanas. El estudio arqueológico ofrece variadas evidencias de juegos de mesa. Encontramos tableros en las áreas de recreo y fiesta de sociedades primitivas de la Edad de Bronce, juegos de Ur como referentes culturales en toda Mesopotamia, y hasta evidencias pictóricas del antiguo Egipto que reflejan la relación mágico-religiosa con sus juegos de mesa. Era claro para los antiguos pobladores del mundo, que los juegos de mesa son símbolos y medios de comunicación esencialmente humanos. Tenían claridad de que los juegos son recreaciones elevadas y preparatorias para vivir mejor.

No nos resulta indiferente jugar. Jugar es evidenciarnos, exponernos, y aunque sea solo un juego, la derrota o victoria nos genera sentimientos.  Esto es, porque a la cita de un juego de mesa vamos solos. No podemos llevar ninguno de nuestros títulos ni pertenencias, y eso hace que sea tan valiosos. El juego de mesa nos regala la oportunidad de trabajar con una parte muy profunda de nuestro aparato psíquico.

EL JUEGO COMO CREADOR DE NUEVOS SIGNIFICADOS

La vida nos supone siempre un reto. Hay una falta de “algo” por la que estamos en marcha. A veces esta marcha se hace rutina pesada, entonces escondemos una parte de nosotros atrás de los bienes materiales. Esta parte tan intima a nosotros, ya no sabe salir del mundo de los bienes materiales, hasta que está frente a un juego. En un juego partimos de una base con condiciones de equidad (no todos son iguales, pero si tratan de que sea igualmente probable ganar o perder) bajo la que buscamos un resultado desbalanceado, generalmente ganador para nosotros. Aunque esta equidad inicial pueda ser incómoda, es justo la que permite reconectarnos con esa parte escondida.  El vínculo que se genera entre las personas que se reúnen a jugar puede resultar muy íntimo pues esta esencia de equidad inicial es difícil de encontrar en otro rol de nuestra vida. Ahora bien, tal equidad combinada con un espíritu de dominio del juego, nos llevan a encontrar tradiciones de profundo estudio con el deseo de romper esta incómoda equidad. No obstante, para igual profundidad de estudio hay generalmente a la mano un rival a la altura que nos implica regresar a nuestra auténtica persona frente al juego.

Los juegos de mesa activan la sensación de amenaza y ansiedad. Con ello ponen a trabajar al sistema neurológico para que encuentre una estrategia eficiente de acción. Aquellas redes neuronales encargadas del pensamiento estratégico, se encuentran muchas veces atrofiadas por efecto de la monotonía. No olvidemos que inclusive resolver problemas puede convertirse en monótono, especialmente si los resolvemos de forma rutinaria utilizando los mismos caminos para la solución. Los juegos de mesa implican resolver problemas, y simultáneamente nos obligan a crear una estrategia de acción. Puesto que no jugamos solos, los movimientos de otros jugadores nos fuerzan a tener que organizar esta estrategia en un ambiente siempre cambiante.

En este sentido si queremos ganar no podemos enfocarnos únicamente a resolver problemas, tenemos que “llevar la mano” en algún momento. Es decir, tenemos que proponer nuestra forma de jugar, que además se encontrará con las formas de jugar de los demás participantes.  Por ejemplo, todos los movimientos de mi oponente pueden resultarme un problema, pero también tengo que pensar en cuál va a ser mi propuesta de juego, para tratar de ganar.

HERRAMIENTA DE DESARROLLO MENTAL

No es lo mismo hacer un plan para la resolución de problemas, que hacer un plan de acción. Los planes de acción están muchas veces mal enfocados al resultado material final, por ejemplo: “el plan de acción para este año, es vender y comprar más que el año pasado”. Es claro que queremos ganar, y que ganar está sujeto a un “marcador”. Mas los juegos nos recuerdan  que es nuestro estilo para ganar, (más allá de la materialidad del juego) lo que diferencia a unos de otros.

Las neuronas se organizan alrededor de las conexiones que realizan. La rutina genera atrofia neuronal, especialmente en aquellas personas que resuelven los problemas utilizando la mismas estrategias. Ya que las neuronas realizan con frecuencia el mismo camino sinóptico, es más difícil en el paso del tiempo realizar distintas sinapsis.  En la medida en que forzamos a nuestro cerebro a buscar nuevas alternativas, logramos expandir nuevamente nuestras conexiones. Efecto del fenómeno de facilitación neuronal, la sinopsis neuronal se vuelve más rápida y eficiente mediante el uso reciente de esa sinopsis. Por este mismo fenómeno, se explica el aprendizaje y la memoria. Por lo tanto, jugar frecuentemente equivale a realizar sinopsis neuronales específicas para el pensamiento estratégico, cada vez más rápido y más frecuente.  El ambiente constantemente cambiante del juego conlleva el reto de realizar nuevas sinapsis en búsqueda de mejores estrategias para ganar.

Los juegos de mesa activan la sensación de amenaza y ansiedad. Con ello ponen a trabajar al sistema neurológico para que encuentre una estrategia eficiente de acción.

Los juegos de mesa son una herramienta de bajo costo y gran potencial social. Han sido utilizados para crear mejores conexiones neuronales, además de regenerar tejido social.  Los estudiantes de las facultades más importantes de matemáticas en los Estados Unidos  juegan frecuentemente “Hex”. Un juego desarrollado casi simultáneamente por los matemáticos Piet Hein y John Nash.  Se rumora inclusiva que  Albert Einstein tenía un tablero de Hex en su estudio.

Los juegos de mesa han inspirado a los grandes estrategas sobre nuevas formas de ganar una batalla. Pedro I “El Grande”, uno de los más destacados emperadores rusos,  llevaba siempre consigo un tablero de ajedrez. Batu Khan (nieto de Gengis Khan) antes de cada batalla jugaba una partida de Jassir con sus generales, logrando con esta una buena disposición para la guerra. Batu Khan conquistó todo lo que hoy conocemos como Europa Oriental y tras derrotar a los caballeros Teutones a las afueras de Viena, solo la muerte del Gran Khan en Mongolia evitó que conquistara  el resto de Europa.

HERRAMIENTA DE IMPACTO SOCIAL

Los juegos han tenido también efectos en sociedades completas, y fueron utilizados como instrumento del Estado para activar el capital intelectual de un país. Tal es el caso de Rusia tras la Revolución de 1917, donde Lenin calculó acertadamente que la mejor forma de transformar un país de campesinos y obreros, en una potencia que controlaría Europa del Este y Asia Central, era a partir de un juego de mesa: el ajedrez. Durante el comunismo, el ajedrez se volvió uno de los deportes más importantes de la URSS. Los torneos eran televisados y los campeones eran considerados ídolos nacionales. Incluso, un instructor de ajedrez ganaba más que un gerente de fábrica. Jugar ajedrez creaba un lenguaje común y regeneró rápidamente el tejido social. El ajedrez fue el arma secreta para que durante 40 años la URSS fuera el contrapeso mundial a los Estados Unidos y al régimen capitalista.

Otro caso fue el uso del Go en la unificación del Japón. En el año de 1603 Tokugawa Ieyasu se convierte en Shogun de la isla. Una de sus primeras decisiones fue llamar al mejor jugador del Japón, un monje budista de nombre Nikkai, y lo convierte en el ministro de Go. Su misión fue fundar escuelas y convertir al Go en una disciplina nacional. El efecto fue el esperado, el shogunato fundado por Ieyasu duró hasta 1868.  Con esto se consolidó la identidad del Japón en un gobierno central. Actualmente el Go es altamente popular en toda Asia, y continúa siendo un eje cultural y educativo. El sistema de pedagogía, competencia y handicap explorado a partir de 1603 continúa vigente.

CONSIDERACIÓN FINAL

Aunque no es sencillo encontrarlas, son variadas las referencias del uso de juegos de mesa como herramientas de cambio mental y social. Parece que están fuera de tiempo, pero los variados experimentos psicológicos que utilizan juegos de mesa como plataformas para desarrollar habilidades de pensamiento apuntan generalmente a favor. Se deja fuera de dudas su poder y apertura de campo a futuros experimentos. Le invito a que pruebe el poder de un buen juego de mesa antes de juzgar este artículo. Apartese de los juegos comerciales, e introdúzcase en las estrategias abstractas y complejas en que se tejen los juegos que han cambiado la historia del mundo: Ajedrez, Hnefetafl, Xianqui, Shogi, Go, Gomoku, Jassir, Djambi, Mancala, entre otros.

 

Alfonso Atala.Psicoanalista, Docente y Maestro en Antroplogía por la UDLAP. Creador del juego de estrategia Cuatro Tribus, que obliga al jugador a considerar de forma simultánea los factores armamentístico, económico y diplomático. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a investigar los fundamentos históricos y planteamientos filosóficos de diversos juegos de mesa. Ganador del Premio Banamex de Educación Financiera 2013.

Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : info@ladobe.com.mx

3 COMMENTS

  1. Porque el juego es una traza a escala de lo que se experimenta día con día, celebro la creación de «4 Tribus» y otras herramientas lúdicas. Tal vez con ellas aprendamos a experimentar la traza a escala a la que estamos expuestos.
    Te quedó corto el espacio, mi hermano, para poder explayar tu inagotable fuente de recursos lúdico-cognitivos.
    ¡Gran artículo!

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.