Posicionar en San Lázaro una agenda ciudadana, propone Alberto Merlo
El único candidato ciudadano de Puebla está a favor del aborto legal, del matrimonio igualitario y de gobiernos transparentes
Por Josué Cantorán @josuedcv
13 de abril, 2015
Comparte
Foto: Marlene Martínez

Foto: Marlene Martínez

Josué Cantorán

@josuedcv

Impulsar y legislar temas de una agenda ciudadana, fortalecer la autonomía de los órganos independientes dedicados a la evaluación de las instituciones y políticas públicas, presentar iniciativas de ley que hayan sido discutidas con las organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas son algunos de los puntos que integran la propuesta legislativa del candidato independiente Alberto Merlo.

El activista de 23 años, que ha sido registrado por el INE como candidato a la diputación federal del distrito VI, convirtiéndose en el primer ciudadano sin partido en Puebla que consigue una candidatura, habla con Lado B sobre algunas de las propuestas que llevará a San Lázaro en caso de ganar la elección, como parte de una agenda integrada por cuatro ejes:

  • Gobernabilidad democrática y participativa.
  • Medio ambiente y sustentabilidad con enfoque global.
  • Cultura, juventud y deporte.
  • Sociedad y desarrollo integral.

En cuanto al primer punto, el candidato señala que deben legislarse mecanismos con los que se pueda fiscalizar y transparentar a los gobiernos y propone la creación de una ley general de participación ciudadana, con la que se fortalezca la colaboración de la ciudadanía en los procesos públicos.

Otras de sus propuestas es legislar lo necesario para que sea obligación formal de los representantes populares hacer públicas y actualizar anualmente sus declaraciones patrimonial, fiscal y de posible conflicto de interés. Asimismo, propone la creación de una ley que regule la propaganda estatal, de manera que se elimine la práctica de promocionar la imagen de personajes políticos y partidistas a cargo del erario público.

Sobre el tema de sustentabilidad, Alberto Merlo sostiene que los problemas ambientales y de protección de los animales son centrales en la formación de su agenda, por lo que se pronuncia por incrementar las sanciones contra quienes incurran en prácticas de tráfico y maltrato, acciones que considera como un “reflejo del proceso de descomposición social que tenemos, debido a los altos márgenes de violencia a que estamos expuestos en la vida diaria”.

El joven activista, a quien, previo a su postulación en el proceso electoral, se le había visto abanderando causas en favor de la transparencia, la participación democrática de la ciudadanía o la defensa de los derechos humanos, sostiene además que debe legislarse con una mirada más cercana a la ciudadanía, apostando por su creciente participación directa en los procesos democráticos.

Al ser un candidato independiente que no forma parte de una bancada, sería lógico pensar que la manera de negociar y cabildear las propuestas legislativas ser dará de modo distinto a como lo hacen los legisladores pertenecientes a partidos y fracciones parlamentarias. Al respecto, Merlo Martínez aclara que el espíritu de los candidatos independientes es la de posicionar la agenda de temas que interesan a la ciudadanía pero de los que pocas veces hablan los políticos y los partidos.

–Aunque las elecciones fueran desfavorables para los independientes –explica–, no se trata de que lleguemos muchos, sino que los pocos que podamos llegar aportemos mucho. El poder de negociación, porque esa es una realidad en el oficio político, la negociación, que podamos tener, ¿en qué va a recaer? ¿Cómo compensar la minoría al interior de la Cámara? De la siguiente manera: que las iniciativas de decreto o de reforma que presentes, estén fuertemente respaldadas y construidas con organizaciones de la sociedad civil en primera instancia e instituciones académicas, universidades o institutos especializados. De esa forma, no sería la propuesta de Beto Merlo, sino de la sociedad civil organizada, de las instituciones especialistas y académicas que propone Beto en la Cámara de Diputados. Creo que eso podría ayudar a presionar a las fracciones parlamentarias porque nosotros nos entendemos como una de ella, a que se legislaran el tema y se aprobara de la mejor manera.

[pull_quote_right]Esa es parte de la discriminación que te digo que no tenemos por qué padecerla. Parte de evitar esa discriminación es reconociendo el derecho que tiene una persona con esas preferencias sexuales hacia otra. Que se deje de ver como “mira, pobrecito”, al contrario, reconocer sus derechos es empoderarlos[/pull_quote_right]

Lado B: ¿Han pensado con qué partidos podrían trabajar más de cerca que con otros? ¿O la relación con todos será distante?

Alberto Merlo: Distante no, tendría que ser matizado porque al fin y al cabo formas parte de una Cámara en la cual los consensos son los que permiten el avance y la agenda legislativa. Claro, por supuesto que uno no puede volverse comparsa de abusos y atropellos y de dedazos, pero no todas las iniciativas, lamentablemente no muchas personas lo saben reconocer, pero no todas las iniciativas que se presentan en el Congreso son nocivas. Entonces, a las que abonen al desarrollo democrático del país nos habremos de sumar, al menos yo a título de personal. Y aquellas que vayan en detrimento del interés público, por supuesto que uno no puede ser parte de ello. Sería caer en la misma dinámica del sistema oxidado que tenemos, entonces es cuestión de crear las alianzas estratégicas para que la agenda ciudadana se posicione y se legisle.

Lado B: El municipio de Puebla tiene uno de los índices más altos de pobreza. ¿Has pensado en alguna propuesta sobre trabajo o asuntos económicos?

Alberto Merlo: En ese tema tiene mucha mayor injerencia el Poder Ejecutivo, y lo tuvo en su momento el Poder Legislativo cuando en la agenda política se posicionaba, por ejemplo, con Fox, cuando hubo una ley general de desarrollo social, tema en el que se basa toda la política social del gobierno federal, estatal y municipales. En realidad, el legislativo lo que debe hacer es cuidar que las iniciativas que se aprueben en temas como recaudación de impuestos no vayan en detrimento de la colectividad. Está el caso de los estados fronterizos, donde ya se homologó el IVA el 16%, eso debe tener repercusiones. Son temas que se deben analizar con mucho cuidado para poder tener una determinación pero el Legislativo, lo que yo considero, es que su principal función no es desaparecer la pobreza Tenemos 52 millones de mexicanos en esas condiciones y 11% de la población en pobreza extrema.

Lado B: Sobre la violencia de género, aunque las políticas públicas también corresponden al Ejecutivo, es el Legislativo quien emite, por ejemplo, las alertas de violencia de género. ¿Hay alguna propuesta en ese tema?

Alberto Merlo: Ese es un tema muy importante. El problema de la violencia hacia la mujer en México es que aún no se integran las mejores prácticas que se tienen otros países y faltan muchas leyes por legislar y reformar. Por lo menos ya hubo un avance de la ley general para la prevención y sanción de la trata de personas pero no sólo es eso. Por eso decía que en el cuarto rubro incluyo la parte de la no discriminación hacia las mujeres tanto en el campo laboral como en la vida cotidiana. Las iniciativas tendrían que ir orientadas a fortalecer y garantizar el derecho de las mujeres a no ser violentadas, y para eso se necesitan instituciones más fuertes pero también autónomas. Siempre hay que apostarle, y esa es parte de mi plataforma, a fortalecer los órganos autónomos encargados de hacer evaluación de políticas públicas.

Lado B: Sobre la cuestión de la ley del agua y la polémica sobre su posible privatización, ¿tendrías alguna opinión?

Estuve escuchando al legislador priista que trató de defenderla a capa y espada pero simplemente esa argumentación jurídica no es válida desde mi perspectiva porque no es posible que sobre un derecho constitucional, como lo es el agua, se otorguen concesiones al sector privado. No estás vendiendo teles o electrodomésticos, estás vendiendo y lucrando con un bien natural, un recurso que es un derecho constitucional. Es algo muy irresponsable pero ya salió la ley nacional de aguas, en Puebla el SOAPAP está privatizado. Creo que son dos temas fundamentales sobre los cuales la legislatura entrante tendría que debatir.

Lado B: ¿Sobre la interrupción legal del embarazo, qué opinas?

Alberto Merlo: El aborto es una expresión, pero no es la causa. Lo que hay que atender ahí es la atención de embarazos no planificados. Es un tema que ha desatado bastante polémica pero distrae de la causa de fondo. Yo considero que al ser sujetos con derechos, somos dueños de nuestro propio cuerpo. Sin embargo, creo que sí amerita un debate muy a fondo. Lo que yo considero es que lamentablemente el aborto es una práctica ya existente, legislada, permitida o no, va a seguir existiendo. Mi posición personal es a favor de legislarlo para regularizarlo y que las personas que las mujeres que opten por el aborto tengan garantías de poder salvaguardar su vida, porque esas prácticas llegan a efectuarse en los peores lugares, sin ninguna condición salubre para ellas.

Lado B: ¿Estarías a favor de despenalizar esta práctica?

Alberto Merlo: Sí, estoy a favor de despenalizarla.

Lado B: Y sobre el matrimonio igualitario, ¿tu postura cuál sería?

Alberto Merlo: Absoluta y definitivamente a favor. Esa es parte de la discriminación que te digo que no tenemos por qué padecerla. Parte de evitar esa discriminación es reconociendo el derecho que tiene una persona con esas preferencias sexuales hacia otra. Que se deje de ver como “mira, pobrecito”, al contrario, reconocer sus derechos es empoderarlos.

Lado B: ¿Por qué tendrían que estar los ciudadanos tomando en cuenta tu candidatura como una opción?

Alberto Merlo: Lo más importante es que esta es la primera generación de candidatos independientes que tenemos en el país, y es una oportunidad histórica para decirle a los de siempre que ya nos les creemos y ya nos les vamos a dar la oportunidad, porque ya la tuvieron.

Comparte
Josué Cantorán