El hombre que atravesó el país por los migrantes
Don Vicente Rodríguez recorrió doce estados de México para prevenir sobre los peligros de cruzar hacia EU
Por Mely Arellano @melyarel
27 de marzo, 2015
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Foto: @earoche

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Mely Arellano

@melyarel

Don Vicente Rodríguez Santiago es un hombre alto, robusto, de pelo cano, bigote apenas y mirada de esa que llaman limpia, que convence, que da confianza. Tiene 76 años y recorrió 12 estados del país a bordo de su pick up 4×4, advirtiendo a los migrantes sobre los riesgos de cruzar el desierto para llegar a Estados Unidos.

Es domingo 8 de marzo y está sentado en el sofá de una amplia sala, en casa de unos parientes que tiene en Tultitlán, Estado de México. Con voz ronca y pausada lamenta que su camioneta se haya descompuesto, pero agradece haber podido llegar hasta ahí después de recorrer los albergues para migrantes centroamericanos.

Comenzó su viaje casi cuatro semanas antes y siempre tuvo compañía: al principio fue uno de sus colegas en la organización a la que pertenece, luego el activista Rubén Figueroa, del albergue La 72 en Tenosique Tabasco, y finalmente haría la última con el fotógrafo y activista, Irineo Mújica.

Don Vicente dice que viene del purgatorio. Ahora ya recorrió el infierno.

Águilas del Desierto

Ely Ortiz es originario de Oaxaca aunque ya es ciudadano norteamericano. Hace tres años, su hermano y su primo intentaron cruzar a Estados Unidos pero fueron abandonados por el pollero en pleno desierto. Ely y otras personas comenzaron una búsqueda que duró 4 meses y medio. Él sabía que no los hallaría con vida, pero eso no hizo menos doloroso encontrar sus restos en muy mal estado a causa de la fauna local y el clima.

[pull_quote_right]La parte más peligrosa es la de Arizona y Texas. Ahí la temperatura llega a los 50 grados centígrados en verano, y en invierno por las noches es congelarse. Además, cruzar el desierto son hasta 10 días de caminar, y los polleros no tienen escrúpulos, antes no era tanto así, pero cada vez más[/pull_quote_right]

De esa terrible experiencia nace Águilas del Desierto, a la que se suma Don Vicente aunque él y otros voluntarios ya habían formado parte de otra organización con el mismo objetivo: buscar y rescatar a los migrantes abandonados o perdidos en medio del desierto o las montañas en la frontera entre México y EU.

–Hemos encontrado gente que se nos muere en los brazos –dice Don Vicente-, es muy feo. Pero cuando la encontramos viva, hablamos a la Border Patrol, casi siempre prefiere ser deportada. Y nosotros les decimos, pues, que más vale vivir.

Su trabajo consiste en hacer recorridos por las rutas que suelen tomar los polleros para pasar personas. Aunque con frecuencia la gente se pierde, así que también buscan en lugares improbables.

–La parte más peligrosa es la de Arizona y Texas. Ahí la temperatura llega a los 50 grados centígrados en verano, y en invierno por las noches es congelarse. Además, cruzar el desierto son hasta 10 días de caminar, y los polleros no tienen escrúpulos, antes no era tanto así, pero cada vez más.

Según Águilas del Desierto en 2012 murieron 477 personas y en 2013 fueron 445, intentando cruzar la frontera norte sólo del lado de Estados Unidos.

Activista

Don Vicente habla español casi perfectamente. Es hijo de mexicanos pero nació del otro lado; y tiene doble ciudadanía: mexicana y estadounidense.

–Tengo 10 años peleándome con los casos migrantes en el muro. Fui criado en Arizona, así que conozco el desierto. Aunque nací en El paso Texas, pero viví con mis abuelitos en Jalisco y Morelia, así que también conozco México.

Comienza a involucrarse en el tema migrante luego de ocupar un puesto público en el condado de San Bernardino en California. Ahí, aunque no era de su competencia, la gente lo buscaba porque conocía de sus capacidades y de su interés por ayudar.

–Llegué al puesto más alto que los mexicanos tenían, era como el director de todos los programas de ancianos, de los centros, había como 26 centros, así que tenía yo millones de dólares debajo de mi mando. Lo que estaba pasando es que como yo tenía ese puesto la gente me llamaba por los problemas porque sabían que yo tenía conocimiento y palanque, así que… pos me metían en cosas que, vamos a decir, a veces no quisiera pero… y con eso, pues más y más entré como activista.

Cuando se jubila y se muda a San Diego coincide con el surgimiento del movimiento de los cazamigrantes, conocido como Minuteman Project.

–Hace 10 años cuando comenzaron los cazamigrantes que llegaron a matar a los migrantes que estaban cruzando la frontera, y ellos hicieron campamentos ahí en el muro, entonces pues nosotros pusimos otro campamento ahí y comenzó la batalla por los migrantes cruzando. Los cazamigrantes no querían que ellos pasaran y nosotros no queríamos que los mataran, aunque sí balacearon a unos mientras estábamos ahí, al fin eso terminó más o menos; pero todavía hay cazamigrantes que son peligro.

Don Vicente es un hombre, como se dice en México, echado pa’lante.

–Tengo mucha experiencia. Como servicio militar estuve en la Infantería de Marina, así que tengo experiencia en los campos y en las montañas. Soy veterano, me mandaron a Líbano. Me gustó mucho porque viajé y conocí, nada más. De eso hace ya 50 y tantos años. Y he sido activista por 45 años, nomás fui marino 4 años.

El viaje

La idea de este proyecto inédito, pagado con recursos de la asociación y del mismo Don Vicente, era hacer llegar un mensaje de prevención a quienes eventualmente cruzarán o intentarán cruzar la frontera. De ahí que recorrió 12 estados de la República Mexicana visitando los albergues.

Foto: @earoche

Foto: @earoche

Al principio no sabía lo que iba a encontrar. Sí sabía que la intención no era convencer a las personas de no migrar. Para él, la migración es una actividad natural de los seres humanos.

–No sé por qué los güeros no quieren a los migrantes, ellos sólo van a trabajar, ellos allá no son por completo feliz, porque dejan a sus familias.

Lo que Don Vicente no pensó encontrar fueron los duros testimonios del horror al que se enfrentan quienes atraviesan México, como el caso de Gonzalo, de Guatemala, quien fue secuestrado en Oaxaca y estuvo a punto de ser asesinado porque su familia no pudo depositar los 1500 dólares que pedían de rescate. Lo dieron por muerto y lo abandonaron luego de darle machetazos en varias partes de su cuerpo, incluyendo su cabeza. De milagro sobrevivió y hoy vive para contarlo ante la mirada apagada de Don Vicente, quien luego de escucharlo concluye: “acá es el infierno, allá el purgatorio”.

 

Consejos de prevención
  1. No viajes solo. Trata de acompañarte con alguien de confianza. No confíes en personas extrañas
  2. Prepárate físicamente. Es importante tener buena condición física. Si no estás acostumbrado a caminatas de hasta 10 días, mejor no lo intentes. Considera que puedes encontrar temperaturas extremas en Texas, Arizona y California, de hasta 50 grados centígrados en verano. Y temperaturas a punto de congelación en invierno. Es recomendable no cruzar de junio a septiembre, que son los meses más calurosos
  3. Prepárate mentalmente. Te vas a enfrentar a temperaturas extremas, víboras, arañas, deshidratación, hipotermia, fracturas, asaltos, violaciones, secuestros y, en casos extremos, hasta la muerte
  4. Si padeces alguna de estas enfermedades: diabetes, problemas del hígado, riñones, alta presión, problemas del corazón, piénsalo muy bien porque estás poniendo en riesgo tu vida.
  5. Prepárate para una emergencia. Trae suficiente comida para hasta 10 días. Recuerda tomar agua en pequeñas porciones. La comida no debe pesar mucho, por ejemplo: carne seca, barritas de granola, frutas secas, semillas, nueces, y suero en polvo que contenga electrolitos, sal, potasio. Trae un galón de agua en cada mano y seis litros en la mochila.
  6. Prepárate para un accidente. Trae contigo vendas, una lámpara pequeña, cerillos. Enciende y apaga la lámpara 3 veces seguido o un chiflido de tres silbatos significa que necesitas ayuda.
  7. Usa ropa y zapatos adecuados (cómodos).
  8. Lleva un teléfono celular aunque los guías no lo permiten, apágalo, escóndelo y úsalo en caso de emergencia. En México marca 066 y en Estados Unidos 911. Si no tienes recepción trata de subir a un cerro. En algunos lugares hay torres con luces azules, para emergencia presiona el botón y recibirás ayuda.
  9. Pregunta cuántos días vas a caminar, por dónde, a dónde vas a llegar, los nombres de los cerros, las carreteras que cruzaste, en qué carretera vas a salir. Toda la información sirve en caso de que te pierdas o te abandonen. Si abandonan a alguien del grupo o miran a alguien tirado, traten de poner una señal lo más visible que se pueda, y avisen para poder rescatarlo.
  10. No olvides llevar una identificación. Escóndela bien. Anota tu información en alguna parte de tu ropa para que en caso de emergencia puedas ser identificado.

Águilas del Desierto

Tel: 760) 521 3768

aguilas.del.desierto@hotmail.com

www.aguilasdeldesiertoinc.com

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Mely Arellano