Puebla, en últimos lugares nacionales de equidad de género

Puebla, en últimos lugares nacionales de equidad de género

Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

En México, las entidades con los niveles más bajos de desarrollo humano municipal para las mujeres están en el centro y sureste del país: la lista la encabeza Oaxaca, con 309 municipios, que representan 50.3% del total, y en Puebla existen otros 83, equivalentes a 13.5%. En general, la situación de las mujeres en Puebla de acuerdo al estudio titulado “Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México: nueva metodología”, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en México, es todavía poco equitativa y difícil. 

La entidad está también en los niveles más bajos de empoderamiento, que para medirse “combina el porcentaje de escaños parlamentarios ocupados por mujeres y el nivel de educación alcanzado por las mujeres”, midiendo la desventaja en el ámbito político en los tres niveles de gobierno e incluyendo a la población femenina con educación secundaria terminada. Puebla está por debajo de Chiapas, que ocupa el primer lugar en los menores niveles de empoderamiento, y arriba de Guerrero. Mientras que el promedio nacional es de 0.506, en Puebla la cifra es apenas de 0.434.

El estado es también uno de los principales en el Índice de Desigualdad de Género (IDG), que contempla las desventajas de la mujer en el mercado laboral, salud reproductiva y empoderamiento. Mientras los indicadores se acerquen más a 1, son mayores las desventajas para las féminas frente a los varones. Para 2012, el IDG poblano fue de 0.442, casi a la mitad, reflejando una desigualdad parecida a países como El Salvador.

En general, la desigualdad de género en Puebla es mayor a Europa, Asia Central y el resto de América Latina y el Caribe, y sólo son menores si se les compara con los países de África Subsahariana. Además, la desigualdad de género en Puebla supera al promedio nacional, quedando en el lugar 29 de 31 en cuanto a equidad nacional: en el periodo de 2008 a 2012 el índice de desigualdad aumentó en 12.5%, pasando de 0.392  0.442.

En general, la desigualdad de género en Puebla es mayor a Europa, Asia Central y el resto de América Latina y el Caribe, y sólo son menores si se les compara con los países de África Subsahariana.

Lo que hace el Índice de Desarrollo Humano es sintetizar aspectos tanto económicos como sociales que son “básicos para el desarrollo”, fundamentándose en indicadores como ingresos, esperanza de vida y logros educacionales. Puebla, como entidad, de acuerdo a datos recabados en el último Censo Económico del Inegi, tiene 4.6% de los activos fijos de todo México, lo que le da la capacidad de dar o producir las condiciones requeridas para que se generen bienes y servicios. Sin embargo, en un lapso de 4 años, la salud fue el área donde las mujeres alcanzaron menores niveles de desarrollo, aumentando sólo 0.7%, mientras que los varones, aunque también crecieron poco, alcanzaron 1.1%. El crecimiento más alto en las mujeres fue en el ámbito educativo, con 6.2%, siendo superadas por los hombres, quienes alcanzaron 6.5% de aumento en la misma dimensión. Pese a que en Puebla el valor del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las mujeres fue más alto que el de los hombres –estando entre 0.712 y 0.742–, el indicador creció menos en las mujeres, sólo 4.1%, mientras que el de los hombres llegó a 4.4%.

El estudio, difundido a finales de 2014, da cuenta del rezago de la entidad en cuanto a equidad de género, tomando en cuenta las últimas cifras del Inegi.

Puebla es también uno de los lugares donde han aumentado los feminicidios y las desapariciones  de mujeres, y a nivel nacional también es uno de los estados con mayor pobreza e índices de marginación, de acuerdo a los datos recabados por la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Aunque el estudio de las Naciones Unidas concluye que las condiciones de desarrollo humano en Puebla han mejorado tanto para mujeres como para hombres, es necesario atender el ámbito de la salud, que tiene la tasa de crecimiento más baja. Otro de los problemas son las brechas de desigualdad entre municipios del mismo estado, y la pérdida de desarrollo a nivel estatal causada por la inequidad entre hombres y mujeres.