Los maestros de la pasión

Los maestros de la pasión

MasterSex01

Amira George

Siempre he sido una persona muy apasionada, vivo con los sentimientos a flor de piel y cuando me clavo con algo lo hago con todo lo que tengo, aunque últimamente esto se ha enfocado únicamente a mi trabajo.

Es la pasión lo que nos debe impulsar y motivar cada día, sea en cualquiera de las cosas que nos propongamos, y es la pasión, más allá del sexo, el tema central de la serie que más recientemente me ha apasionado –valga la redundancia-.

Masters of Sex narra la historia de William Masters y Viriginia Johnson, unos de los primeros investigadores sobre la ciencia del sexo en Estados Unidos, quienes iniciaron sus labores en todavía la puritana década de los cincuentas, además de la relación que se forjó entre ambos con el paso de los años.

Aunque la serie se toma muchas libertades narrativas de la historia original, los avances de la investigación, los descubrimientos que se tuvieron con el avance del estudio, algunos de los obstáculos e incluso al romance entre ambos si están  fundamentados en la vida real de los científicos, y aunque uno ya sabe en qué termina la historia no puede más que disfrutar las desventuras de todo lo que les acontece en el camino.

La serie está muy enfocada al sexo, y para aquellos un tanto recatados puede haber escenas un tanto fuertes que los harían sacar los crucifijos y aventar agua bendita a la pantalla, pues en cada capítulo se ve, al menos, una escena de sexo, sin llegar a la pornografía o algo vulgar, finalmente “es por la ciencia”.

Sin embargo, como mencioné al principio, el sexo no es el motor de la serie, sino la pasión, todos los personajes tienen algo que los apasiona y que los hace únicos, ya sea que los amemos o los odiemos –si, Libby, te estoy hablando a ti-. Bill está apasionado por su estudio, Virginia apasionada por su trabajo, Libby por formar una familia, Ethan apasionado por Virginia, Barton apasionado por buscar una solución a su homosexualidad, Margaret apasionada por buscar pasión, Jane apasionada por contribuir, Lilian apasionada por ayudar a las mujeres y a sí misma. Y así puedo seguir con la lista, la pasión los mueve, el sexo (en la mayoría) los une.

Sin ser una serie de suspenso o de detectives, muchas veces me encontré al filo del sillón con cada capítulo, disfrutando como tenía tiempo que no lo hacía una serie, riendo y hasta secándome las lagrimas sin pudor.

Sin embargo, como mencioné al principio, el sexo no es el motor de la serie, sino la pasión, todos los personajes tienen algo que los apasiona y que los hace únicos, ya sea que los amemos o los odiemos

En cuanto a las actuaciones hay que reconocer que todos hacen un excelente papel; Michael Sheen en el papel de William Masters, un hombre que, como comentó en una entrevista el propio actor, empieza siendo alguien con muchas defensas arriba pero que con el paso de su relación con Virginia se vuelve vulnerable y, hasta cierto punto, realizado.

Quien sorprende es Lizzy Caplan, a quien todos recordamos como Janis en Mean Girls; en este papel de cantante de cabaret convertida en secretaria convertida en investigadora, ella nos deja con un personaje con el que muchas mujeres nos sentimos identificadas y no queremos nada más que su felicidad.

La historia está basada en un libro biográfico titulado también Masters of Sex, que fue retomado por la productora Michelle Ashford quien es la mujer responsable de esta serie, el cual es el proyecto más aventurado que ha tenido en su carrera, al tener un largo historial como escritora en otros programas televisivos como The Pacific y, hace ya algunos años 21 Jump Street.

NO COMMENTS

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.