Leonardo Bastida Aguilar *

México DF, diciembre 04 de 2014. La posibilidad de incorporarse al área de noticias de una de las cadenas más grandes de televisión del país, TV Azteca, motivó a Edgar a atender a la convocatoria publicada en el portal de internet de empleos Bumeran. Si bien sacrificaría una parte de los ingresos que percibía en el empleo donde estaba, consideró que en la televisora tendría la posibilidad de crecer profesionalmente.

Envió su currículum y se presentó a una entrevista en las instalaciones de la compañía a principios de junio de 2013. Allí lo atendió Gloria María Acevedo Salinas, quien días después le notificaría que él era el candidato más apto para cubrir la vacante. Al otro día, en las oficinas de la conocida como «televisora del Ajusco», se entrevistó con quien seríasu próxima jefa: Amada Castañón, jefa de información internacional y editora general web. En esa entrevista, ella le comentó que «él era su gallo».

Castañón le pidió incorporarse el lunes 17 de junio de 2013, puesto que sólo quedaba pendiente cubrir algunos requisitos del departamento de contratación de personal, como llenar por Internet algunos uestionarios. Edgar preguntó si tenía que renunciar a su empleo anterior; le dijeron que sí.

El 13 de junio recibió la llamada de Acevedo, quien le notificó que le habían enviado las ligas a las pruebas y dijo que también le enviaría la del laboratorio médico Lapi, Salud Integral, donde tendría que realizarse un examen de rutina. El viernes siguiente, Acevedo le envió un formato para sus exámenes médicos. También le dijo que comenzaría a trabaja hasta el martes 18 de junio, una vez terminado el proceso.

Edgar se inquietó. Temía que por ser VIH positivo desde hace 14 años le fuera negado el empleo. El sábado 15 de junio acudió al laboratorio. No se le informó qué tipo de pruebas le realizarían.

El lunes 17, esperó todo el día la llamada por parte de TV Azteca. Nunca la recibió y sus inquietudes parecían confirmarse. El martes 18, Acevedo le llamó para avisarle que el jefe de noticieros, y no la jefa de información internacional, con quien se había entrevistado, había decidido darle la plaza a un integrante de su equipo. Como él ya «había pasado las pruebas», en cualquier otro momento podrían tomarlo en cuenta.

REPARACIÓN DEL DAÑO

La situación impactó la vida económica y laboral de Edgar, quien afirma nunca haber tenido problemas en sus anteriores empleos a pesar de que sus jefes conocían su estado serológico.

Si bien pudo enrolarse en otros proyectos, decidió interponer una queja (folio Q-088-2013) ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), acompañado por el Módulo de Derechos Humanos «Francisco Galván Díaz» de la organización civil Letra S. Lo hizo, dice, para que la situación no se repita y las personas VIH positivas puedan acceder a empleos sin ser discriminadas.

«lo más lamentable es que no hay perjuicio para quien comete un delito como este porque a pesar de ingresar quejas a organismos de defensa de derechos humanos, no ocurre nada. Estamos totalmente vulnerables. Te pueden discriminar y las personas quedan impunes a pesar de que haya leyes»

Él mismo se sorprendió tiempo después cuando vio en el programa “A quien corresponda” de Jorge Garralda, que este apoyaba a un empleado que había sido discriminado por vivir con VIH en la empresa donde trabajaba.

EL PROCESO

La primera acción del Copred fue notificar al representante legal de TV Azteca y a Gloria Acevedo sobre la queja. La respuesta del consorcio fue que no contaban con empleados ni representaban a terceros, además de no llevar a cabo procesos de selección de personal. Dos meses después, la empresa contestó que el reclutamiento había sido llevado a cabo por SCI de México, la cual compartía la dirección de TV Azteca.

En enero de 2014, Carlos Ramírez González, quien se identificó como miembro del área jurídica de Azteca, dijo a personal de Copred que ahí no estaba la empresa buscada. Para marzo, ante otra visita del organismo, que en esa ocasión logró entrar a las instalaciones del corporativo, se reiteró que TV Azteca no compartía domicilio con SCI de México y los visitantes fueron conminados a salir acompañados de personal de seguridad.

Ha habido varios intentos más de notificación, pero la respuesta de la emisora es nula. Para Iván Pérez Vitela, director de Cultura por la No Discriminación del Copred, hay fuertes indicios de un acto de discriminación debido a que después de la aplicación de los exámenes de sangre se terminó la cordialidad y el buen trato hacia el interesado, además de que los datos surgidos de dichos exámenes fueron entregados directamente a la televisora, violando el principio de confidencialidad, y afectaron de manera directa en su vida.

Vitela comentó que se continuará buscando una solución: la implementación de una mesa de diálogo para que la televisora conozca los actos de discriminación imputados y las maneras en que puede modificar su conducta.

AUNQUE ESTÉS CAPACITADO, ERES UN SIDOSO

En opinión de Edgar «lo más lamentable es que no hay perjuicio para quien comete un delito como este porque a pesar de ingresar quejas a organismos de defensa de derechos humanos, no ocurre nada. Estamos totalmente vulnerables. Te pueden discriminar y las personas quedan impunes a pesar de que haya leyes».

Edgar se quedó sin empleo por un tiempo aunque refiere que el mayor daño fue anímico. «Lo más encabronante es que en pleno siglo XXI, después de tanta información, hay quien sigue pensando que vivir con VIH es tener sida y peor aún, hay quien, desde su ignorancia, se siente con el derecho de juzgar que por más capacitado que estés para un puesto, eres un sidoso y vas a seguir siendo un sidoso».

 

*Texto publicado en la edición de diciembre del suplemento Letra S del periódico La Jornada. Se reproduce con autorización del autor

Consulte la edición completa de Letra S aquí