La lucha por el poder político de las juntas auxiliares
Las reformas a la Ley Orgánica Municipal más allá de retirarles el registro civil, les quita “la posibilidad de convertirse en un poder real”, porque más que un territorio, en la práctica son -o eran- un gobierno
Por Aranzazú Ayala Martínez @aranhera
13 de agosto, 2014
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Junta auxiliar San Bernardino Chalchihuapan, municipio Santa Clara Ocoyucan

Junta auxiliar San Bernardino Chalchihuapan, municipio Santa Clara Ocoyucan. Foto: Marlene Martínez

Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

“El primer error al hablar de juntas auxiliares es pensar en ellas como un territorio, cuando realmente son un gobierno”, dice el maestro Honorio Ojeda, director de la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), y explica que las juntas auxiliares son personas, son gobiernos para los pueblos que, antes de la modificación a la Ley Orgánica Municipal, funcionaban como ayuntamientos auxiliares del ayuntamiento municipal, en traducción: un ayuntamiento sólo de un pueblo.

Aunque los datos varían, Honorio Ojeda maneja la cifra de 651 juntas auxiliares -el gobierno del estado dice que son 657-, 60 por ciento son comunidades rurales. En total, 61.3 por ciento de los poblanos vive en pueblos gobernados bajo este esquema.

Junta auxiliar La Libertad, municipio de Puebla Foto: Mayra Guarneros

Junta auxiliar La Libertad, municipio de Puebla. Foto: Mayra Guarneros

Desconcentración del poder

Ojeda dice que el problema no es que tengan o no la posibilidad de controlar el registro civil –que se define como el registro de las actividades civiles de los mexicanos: nacimientos, casamientos y defunciones-, una responsabilidad que estaba a cargo de los presidentes auxiliares, “una conquista de mucho tiempo” que permitió a las juntas auxiliares tener esa función administrativa bajo su responsabilidad, sino lo que significa controlar el registro civil.

Las reformas son también una manera de concentrar más poder, “porque al haber 651 órganos de gobierno significa una dispersión de poder”, y otorgar el poder de las juntas a los 217 municipios sugiere mayor control político; y con los cambios, explica el investigador, “les estás quitando a las juntas auxiliares la posibilidad de convertirse en un poder real”

Para entender qué implican las modificaciones a la Ley Orgánica Municipal, el académico explica que hay que tomar en cuenta dos conceptos: descentralizar y desconcentrar. En el primero está la figura inicial de las juntas auxiliares, que están un peldaño debajo en la jerarquía de los ayuntamientos, auxiliándolos, ayudándolos en sus actividades: “descentralizar significa, en el caso del registro civil, darles la función y darles facultades y dejarles los recursos”.

Pero desconcentrar es lo que se hizo con las reformas, quitar a las juntas el pequeño poder que tenían, la facultad de llevar las funciones del registro civil que también significaba una fuente de ingresos, aunque fuera mínima. Con la desconcentración, las juntas ya no tienen la posibilidad de ser gobierno y pasan a ser una mera instancia administrativa que depende de la Secretaría de Gobernación municipal, y el presidente auxiliar queda como un funcionario.

[quote_box_right](…) “porque al haber 651 órganos de gobierno significa una dispersión de poder”, es más fácil controlar políticamente a sólo 217. Con los cambios, explica el investigador, “les estás quitando a las juntas auxiliares la posibilidad de convertirse en un poder real”.[/quote_box_right]

Esto también significa quitarles toda oportunidad de convertirse en agentes promotores de la actividad económica, “más allá de lo administrativo y del registro civil”. Ahora no podrán impulsar, desde lo gubernamental, el potencial económico de lo que el Ojeda llamada “lo local de lo local”.

En Puebla hay alrededor de 6 mil 600 localidades o centros de población, los cuales también están conformados por territorio, población y gobierno. Estos tres elementos “tienen que armonizar lo que tienen en lo local”, como recursos naturales, micro empresas, organizaciones, que se deben impulsar a partir de la actividad gubernamental local como recursos. Pero ahora que las juntas auxiliares dejan de ser gobierno y de tener esa cierta autonomía, van a depender de las cabeceras municipales, de los ayuntamientos, para obtener recursos.

En un sentido más profundo, las reformas implican la pérdida de cierta independencia de los pueblos, aunada a un mayor control por parte de los ayuntamientos, y la incapacidad de obtener recursos propios, razones que sin duda explican por qué la junta auxiliar de San Bernardino Chalchihuapan, del municipio de Santa Clara Ocoyucan, entre muchas otras, salió a protestar contra las reformas, una manifestación que terminó en tragedia luego de la muerte del menor José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo perdió la vida.

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Aranzazú Ayala Martínez
Periodista en constante formación. Reportera de día, raver de noche. Segundo lugar en categoría Crónica. Premio Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo Puebla 2014. Tercer lugar en el concurso “Género y Justicia” de SCJN, ONU Mujeres y Periodistas de a Pie. Octubre 2014. Segundo lugar Premio Rostros de la Discriminación categoría multimedia 2017. Premio Gabo 2019 por “México, el país de las 2 mil fosas”, con Quinto Elemento Lab. Becaria ICFJ programa de entrenamiento digital 2019. Colaboradora de “A dónde van los desaparecidos”