El “rescate” de Los Sapos, historia de un proyecto fallido

El “rescate” de Los Sapos, historia de un proyecto fallido

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Foto: Lado B

Rosa Zamalin

(Primera de dos partes)

En la administración del exalcalde Eduardo Rivera Pérez se inició con un proyecto de “rescate” de la Plazuela de Los Sapos para atraer a “un consumidor de mejor perfil, por ejemplo, gente tipo que va al Royalty o tal vez Vittorios en el zócalo (sic)”, según palabras del exdirector de Desarrollo Económico municipal Walther Junghanns, y que continuaría en la actual administración.

Sin embargo, a mes y medio de iniciado el nuevo gobierno municipal, encabezado por Antonio Gali Fayad, no sé sabe a ciencia cierta qué ocurrirá con el proyecto que comenzó con el cierre de bares y antros para dar paso a nuevos establecimientos, pues a la fecha el mercado de antigüedades continúa dominado por sus dirigentes, quienes no han respetado las nuevas disposiciones respecto de los Mercados Municipales, ni se ha consultado a comerciantes fijos y semifijos. El retraso y el desinterés hacen pensar que el tema simplemente no es prioridad.

Antecedentes

Fue a principio del 2013 cuando entre los comerciantes y vecinos de la zona turística y tradicional, ubicada en el centro histórico de la ciudad de Puebla, comenzó a escucharse del “rescate” o la “dignificación” de Los Sapos. En este, como en la mayoría de los proyectos de gobierno –tanto municipales como estatales- no se consultó con la ciudadanía para conocer las necesidades o expectativas y garantizar el éxito del mismo.

En abril del año pasado el Ayuntamiento inició la clausura definitiva de 14 bares y antros, de los cuales 6 se encontraban sobre la plazuela de Los Sapos, que operaban de manera irregular y/o violaban las normas de comercio, además de que, según declaraciones de Walther Junghanns, propiciaban delincuencia, inseguridad y venta de drogas, alejando al turismo.

Hasta ese momento, oficialmente la zona de Los Sapos era un “espacio autorizado para la comercialización de mercancías” ubicado en “la Calle 6 sur entre la 5 y 7 oriente de la Ciudad de Puebla, mismo que se ubica en la esquina que conforman las Calles 5 Oriente y 4 sur, únicamente en los lugares permitidos”.

Así lo consigna el acuerdo de Cabildo del 8 de septiembre del 2011, publicado en el Periódico Oficial del estado el viernes 4 de Noviembre del mismo año. Un acuerdo que el Cabido en turno renovaba cada tres años. Es decir que en cada administración se volvían a emitir las reglas de operación, el espacio utilizado y algunos otros detalles de los “mercados temporales”, categoría en la que estaban incluidos también otros espacios comerciales no fijos.

En el último acuerdo, tomado al inicio de la administración de Eduardo Rivera, se especificó que dicha reglamentación estaría vigente hasta el 14 de febrero de 2014.

Tras las primeras clausuras de antros en la prensa se habló de un reordenamiento, e incluso se dijo que serían removidos los comerciantes de Los Sapos que se dedicaran a la venta de antigüedades, aunque al respecto nada sabían los vendedores. Walther Junghanns, principal promotor del proyecto, declaró que una de las opciones era reubicar a los vendedores en la explana del estadio Cuauhtémoc.

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Foto: Lado B

Para noviembre comenzaron los movimientos de puestos, durante tres semanas algunos comerciantes fueron colocados a lo largo de la 5 Oriente entre Boulevard 5 de mayo y 4 Sur, por órdenes de los líderes de los vendedores de la plazuela, Gloria Aguilar Cabrera y Carlos Tabales, quienes dijeron que así lo había ordenado el ayuntamiento. La versión de la autoridad municipal fue que era parte de una “prueba” de cuatro semanas.

Esto provocó desorden y confusión no sólo entre los tianguistas, sino también entre clientes y automovilistas, pues la calle fue peatonizada.

No obstante, antes de cumplirse el cuarto fin de semana de la supuesta prueba, los dirigentes informaron a los vendedores del supuesto fracaso del proyecto, por lo que todos los puestos regresarían a sus antiguos lugares sobre la plazuela.

En enero de este año, Walther Junghanns informó a este portal que en realidad habían sido retirados a petición del alcalde Eduardo Rivera, quien pidió abrir la 5 Oriente para que luciera la iluminación navideña. Sin embargo de manera extraoficial se sabe que el alcalde mandó a llamar a Junghanns para reprenderlo porque el proyecto, lejos de avanzar con la instalación de restaurantes como estaba contemplando, se había estancado. Rivera ordenó entonces que retirara a los comerciantes de la 5 Oriente y se abriera nuevamente la circulación de esa vialidad.

Antes de la toma de protesta de Antonio Gali como nuevo presidente municipal, el 14 de febrero, una vez más los vendedores fueron obligados a poner sus puestos sobre la 5 Oriente sólo un fin de semana.

En los últimos días de enero, Walther Junghanns dijo a Lado B que el dictamen publicado el 4 de noviembre de 2011 de la pasada administración fue cambiado a “Norma Técnica”, por lo que el tianguis de Los Sapos habría pasado de ser un “Mercado Temporal” -que se aprobaba cada administración- a ser un “Mercado Tradicional” -que ya no requiere aprobación trianual-, dicho cambio, a decir de Junghanns, se encuentra en el Código Reglamentario Municipal (Coremun) y ayudaría a desarrollar el proyecto de Los Sapos, pero en la última actualización del Coremun disponible en línea, fechado en Octubre de 2013, no se menciona nada al respecto.

Sin embargo los cambios sí se hicieron. El 11 de noviembre el Diario Oficial publicó el acuerdo de Cabildo, promovido por los regidores Jaime Alberto Zurita, Matías Eduardo Rivero Marines, María de Lourdes Dib y Álvarez, Roberto Villareal Vaylón y César Marcelino León Ochoa, mediante el cual se reforma y adiciona el Coremun.

De acuerdo con lo publicado en el Periódico Oficial al capítulo 20, que reglamenta los mercados municipales, se le agregó el apartado “Mercado de Antigüedades” y en esta categoría se incluyó solamente al “mercado de los Sapos” que “se ubica en la Calle 6 Sur, entre las calles 5 y 7 Oriente, y Calle 5 Oriente, entre Boulevard 5 de Mayo y 4 Sur”.

Una nueva normativa hecha a medida, pues prohíbe el comercio de alimentos y bebidas de todo tipo, lo que deja fuera de manera permanente los puestos de comida (memelas, quesadillas, etc.), eliminando así la posible competencia para los locales fijos. También se especifica claramente la prohibición de la venta de productos nuevos manufacturados. Además de que ya se contempla la 5 Oriente entre 4 sur y Boulevard 5 de Mayo como parte del tianguis que originalmente estaba únicamente sobre la plazuela.

Un proyecto fallido

Lado B solicitó al entonces secretario de Desarrollo Económico, Walther Junghanns copia del proyecto que se impulsaba, en respuesta el funcionario hizo llegar el 28 de enero del 2014 un documento en formato PDF, vía correo electrónico, titulado “Presentación_Regidor_Julio_2013”, en el que se describe de manera muy breve el proyecto, y que en algunas líneas incluso debe releerse ya que está muy mal redactado y hasta carece de signos de puntuación.

El proyecto contiene una línea de tiempo, con fechas establecidas que evidentemente no se cumplieron:

LineadeTiempo

De acuerdo con el documento, se tenía contemplado que en octubre del año pasado se abrieran dos restaurantes como punta de lanza para que a finales de diciembre se tuviera ya reordenada la zona, generando un mayor interés comercial e incluyendo la plazuela como un espacio cultural y gastronómico.

Sobra decir que no se logró. Fue apenas en marzo pasado que se inauguraron dos de los restaurantes anunciados y una galería, además de que la calle 5 Oriente aún no es peatonal  como se pretendía.

En el documento se asegura también que la distribución de puestos se hizo con base en un “dictamen técnico de Protección Civil”, sin embargo los vendedores sostienen que quienes marcaron los lugares con pintura fluorescente fueron los mismos empleados del ayuntamiento que supervisan la zona, es decir personal del departamento de Normatividad, en octubre del 2013. De hecho, las marcas fueron mal hechas y marcadas más de una vez; al parecer las autoridades desconocían que la explanada no es un rectángulo simétrico.

Después, el propio ayuntamiento pidió no respetar las marcas hechas a lo largo de la 5 Oriente -dos filas con espacios de 2x2m con un pasillo en medio-, pues no previeron la inconformidad de algunos locatarios, como el de “La Pasita”, que solicitaron el retiro de puestos.

En resumen: el plano que se incluye en el proyecto de Junghanns hasta la fecha sigue sólo en el papel, pues no ha funcionado.

Plano_Sapos

Hacer de Los Sapos un lugar “chic”

El proyecto de “rescate” de Los Sapos según Junghanns busca la llegada de “un mejor público”.

–Para nosotros hubiera sido facilísimo meter a Taquitos los Ángeles, meter cemitas, meter moles, o sea lo mismo que está en El Parián, pero lo hubieras vuelto una fonditis de cosas baratas y lo que queríamos era un mejor público, gente que venga a gastar más dinero.

Desde esa perspectiva los restaurantes que habrá ahora en la plazuela son gourmet para que, según Junghanns, sea un concepto “chic”.

Cuestionado sobre los vendedores de alimentos que se instalan cada fin de semana, que lo mismo ofrecen platillos típicos poblanos, quesadillas, memelas y cemitas, y son atendidos por familias completas, además de un vendedor de nieves, por lo menos uno de papás fritas y chicharrines y uno de bebidas sin alcohol, el entonces funcionario dijo:

–Son como 4 moloteras y el de los helados… las quieren porque están pagando a uno de los líderes por existir ahí, los restauranes dicen ‘oye yo aquí voy a poner mis mesas y sillas, todo muy nice, me pones a las moloteras ahí en frente, pues no’” (sic).

El funcionario explicó además que a las “moloteras” se les ofreció un espacio en el Mercado de Sabores pero no aceptaron, por lo que agregó: “no es obligación del ayuntamiento decirles qué tienen que hacer, o sea no me estás pagando, no tienes derecho, no has pagado nada, la verdad, más de buenas gentes con estas personas, se les dio espacio en el mercado de sabores (sic)”.

Dijo además, que el asunto de Los Sapos está planeado como parte del “gran proyecto de repoblamiento del Centro Histórico”, que es a largo plazo y que busca habitar los segundos pisos de los comercios, que en la noche se vuelven “una cueva de lobos”.

–Hay una cuestión lógica que hay que aguantar y va a haber de que igual a uno no le sale el negocio y va a decir ‘no, mi negocio era para otro tipo mejor me voy a otro lado’, pero va a llegar alguien que le va a ir muy bien (sic).

Pero aunque Junghanns aseguró antes de terminar el anterior Ayuntamiento que el asunto estaba “planchado para que lo aplique la siguiente administración”, lo único cierto es el retraso en el cronograma: los restaurantes no se abrieron el 14 de febrero, como se anunció en rueda de prensa, y al cierre de esta edición sólo hay abiertos dos restaurantes y una galería que, se sabe de manera extraoficial, ha tenido que negociar con el  dirigente el uso del espacio para colocar mesas y sillas sobre la plazuela.

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