Desapareció rumbo a Soteapan

Desapareció rumbo a Soteapan

Eirinet Gómez López**

El 8 de marzo del 2011, por la mañana, Noé, de 45 años de edad, estaba desayunando en su casa -ubicada en la colonia Rafael Murillo Vidal, en Jáltipan, Veracruz-, cuándo recibió una llamada telefónica. Hizo un alto en la comida, contestó el teléfono, intercambio un par de palabras y colgó. Entonces se dirigió a su esposa y le dijo que haría un par de diligencias rumbo a Soteapan y que volvería para la tarde.

Nunca más regresó.

Al otro día de su desaparición, el 9 de marzo, el automóvil Nissan tipo Tsuru del reportero fue encontrado abandonado en la carretera de Soteapan, sin ninguna señal que permitiese conocer lo sucedido. Sería hasta el 1 de junio del 2011 -tres meses después de haber desaparecido-, que su cuerpo sería localizado en una fosa clandestina, en el ejido Malacate, en el municipio de Chinameca, al sur de Veracruz.

El 29 de mayo, alrededor de las 3.30h de la tarde, efectivos del Ejército Mexicano, hicieron un operativo en la casa marcada con el número 36 de la colonia Lázaro Cárdenas, de Acayucan, en atención a una denuncia anónima. En ese operativo detuvieron a Alejandro Castro Chirinos, el Dragón, jefe de sicarios del grupo armado de la región, y que estaba relacionado a una serie de secuestros y asesinatos, entre estos el de unos policías ocurrido en El Naranjito. En el proceso de interrogatorio para conocer los delitos en los cuales había participado, Castro Chirinos confesó haber participado en el crimen del periodista jaltipaneco Noel López Olguín y ofreció la ubicación del cuerpo. Además de su confesión, en el operativo militar se le decomisó al Dragón una pistola conocida como Mata Policías, una camioneta producto del pago de un secuestro cometido en contra de un doctor de la región, diversas dosis de mariguana y cocaína en polvo. Así como la cámara fotográfica propiedad del reportero.

Por estos hechos la Procuraduría General de la República abrió la indagatoria AP/PGR/VER/CTZ/I/293/2011, atribuyéndole al Dragón los delitos federales de secuestro, posesión de armas y explosivos y contra la salud. Sin embargo, hasta ahora, no se esclarecido que fue lo que llevó a Castro Chirinos a matar a Noé López.

En un boletín de la oficina de Enlace y Comunicación Social de la delegación de PGR en Veracruz, las autoridades dijeron que seguirían con las indagatorias hasta conocer cuál pudo haber sido el móvil del asesinato del periodista.

López Olguín era un reportero empírico, simpatizante del Partido de la Revolución Democrática y un gran activista social, que promovía la defensa de los derechos humanos y pugnaba por mejoras para los servicios públicos de la comunidad.

Su historia reporteril estuvo siempre bajo la amenaza de los hombres de poder. El ex alcalde de Jáltipan lo tenía amenazado de muerte luego de que en una marcha exigieron bajar las tarifas de agua potable; y el diputado federal, Miguel Ángel Morales Cortés, también lo habría amenazado después de que publicara una columna en su contra. Los compañeros del reportero cuentan que una vez, Noé López se encontró de frente con Morales Cortés y sin más, el diputado local, le dijo: “Pinche perro, aquí te voy a matar” y le presumió el machete que llevaba en la mano.

Sus colegas de la región relatan los señalamientos que el periodista escribía en su columna Con pluma de plomo en los periódicos Noticias de Acayucan y La Verdad de Jáltipan, y El Horizonte de Nanchital.

En su haber, tanto periodístico como de trabajo social, se pueden enumerar diversos actos relevantes que pudieron haber incomodado a la clase política de la región. Algunos de ellos, recopilados por el periodista Luis Velásquez Rivera: En 1997, fue nombrado vocero del Foro Democrático Jaltipaneco; en 1998, coordinó la consulta pública en contra del Fobaproa; en 2004 lo nombran miembro de la asociación civil Cuauhtlatoatzin. En el 2006 marchó contra el ayuntamiento de Jáltipan por incremento en tarifas del agua. Y más tarde, ese mismo año, denunció lista de 13 aviadores (personas que cobran sin trabajar) en el ayuntamiento. Para 2009, salió a marchar con un grupo de ciudadanos para pedir un retén de seguridad y para pedir el cese del comandante de la policía de la región, Ariel Zamora Vázquez. Un par de semanas después de esa marcha, colocó una manta para pedir que un retén militar se quedara en la zona para evitar secuestros y levantones, que eran frecuentes en esa región del estado.

Y dos años después su cuerpo fue identificado entre los de una fosa común.

Tuyyocoincidimos*Tú y yo coincidimos en la noche terrible. Este proyecto fue primero una voluntad común contra el olvido y la impunidad, luego un libro y ahora esta página que guarda memoria de los periodistas y trabajadores de la información asesinados y desaparecidos en México desde el 2 de julio de 2000, cuando inició la alternancia democrática, hasta el día de hoy.

**Reportera de la Agencia AVC Noticias..

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