El gobierno de Rivera: simulación y omisión en derechos humanos

El gobierno de Rivera: simulación y omisión en derechos humanos

Mely Arellano

@melyarel

Los tres años que Eduardo Rivera Pérez estuvo al frente del Ayuntamiento de la ciudad de Puebla fueron de simulación y omisión en el tema de derechos humanos.

–En general –opina Brahim Zamora, del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr)- creo que en términos de derechos humanos no se avanzó demasiado, pareciera que la administración municipal no se asume a sí misma como una promotora y defensora de los derechos humanos, no ve su función el marco de los derechos humanos.

La evaluación del Nodo de Derechos Humanos (Nodho) es que el gobierno municipal sólo simuló, hizo “lo que cualquier administración de gobierno en estos tiempos: cumplir las formas, ciertas formalidades, las suficientes como para no caer en las encuestas, pero de fondo no hay un respeto a los derechos humanos, no hay un respeto al conjunto de los gobernados, porque los derechos humanos no son puntitos que se tienen que respetar, sino una forma de respetar a los demás y de no abusar del poder que se tiene prestado”.

Y en ese mismo sentido coincidió Armando Pliego Ishikawa, quien formara parte del #YoSoy132Puebla:

–(El gobierno municipal) intentaba pintarse como un gobierno conciliador, como si realmente prestara oídos a todas las voces que fueran en contra.

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No había pasado ni un mes del inicio del gobierno de Eduardo Rivera cuando se reportaron los primeros abusos contra personas del colectivo de la diversidad sexual. La Jornada de Oriente consignó que en la madrugada del 10 de marzo del 2011, la Policía Municipal detuvo a cinco homosexuales por los “delitos” de “ser una molestia y un peligro para las familias”.

Foto Archivo: EEF
Foto: EEF | Archivo

–Las poblaciones trans, los chavos gays fueron muy amedrentados por la policía municipal –dice Brahim Zamora-, y hubo muy poco cambio en cuanto a cómo se están remitiendo a las personas al juzgado calificador y los juzgados calificadores tampoco tienen un marco de derechos humanos que proteja a quienes llegan ahí, no hay tabuladores claros. El Coremun (Código Reglamentario del Municipio), no especifica cuáles son las faltas administrativas, ni cuáles son los procedimientos exactos. A los ciudadanos nos dejan en indefensión, especialmente a quienes se dedican al trabajo sexual, a manos de la policía municipal. Lo cual genera ambientes de impunidad, de extorsión, de inseguridad.

Los operativos nunca cesaron. La noche del pasado 25 de octubre de 2013, policías municipales de Puebla, encabezados por uno que iba vestido de civil, detuvieron a tres mujeres transexuales mientras recibían información y preservativos, como parte de un programa del Fondo Global para la lucha contra el Sida, y fueron presentadas en el juzgado calificados hasta tres horas después.

El particular acoso contra la comunidad LGBT fue evidente también a través de operativos realizados en bares y antros. La madrugada del 20 de enero del 2012, funcionarios de Normatividad Comercial del Ayuntamiento de Puebla se presentaron en Sibari Bar, ubicado entonces en la 31 oriente y 14 sur para realizar un operativo. Julio César Oliver, Luis Cuéllar y el titular del área, Luis Mora Velasco, llegaron al establecimiento y se refirieron a los clientes con actitudes homofóbicas.

“¿Por qué buscan zonas tan exclusivas y vistosas?”, preguntó Mora al gerente operativo, Francisco Pozos, mientras sus subordinados exigían a los clientes: “a ver, pinche puto, dame tu IFE”.

–Hubo operativos excesivos en bares y lugares gays, donde también se violentaron muchos derechos –lamenta Brahim Zamora–. Se hace un uso discrecional de la ley en términos de que hay negocios que son giros negros, hay negocios que mucha gente sabe que violentan la ley, donde también se violan normatividades municipales y puede funcionar perfectamente bien, pero en general los lugares LGBT eran acosados y perseguidos por cosas absurdas.

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Para el Nodho la situación en la ciudad capital es muy parecida a la de gobiernos anteriores: nada cambió realmente. Lo que en todo caso destacó en la administración a punto de concluir fue la tenaz “represión a vendedores ambulantes, todo este asunto que hubo en Analco, toda esta política que a veces pareciera de limpieza, entre comillas, de los lugares turísticos y de favorecer a grandes franquicias o empresas y hostigar y reprimir a vendedores”.

Foto Archivo: Es Imagen
Foto: Es Imagen | Archivo

El objetivo era tener el control total del centro histórico y el zócalo, supone la ong, y recuerda “el caso de represión a los chavos del 132, a los 63 que detuvieron; fue un momento bastante lamentable, perdiendo la idea, la noción de para qué es la ciudad, para qué es el centro histórico, situación parecida a la de gobiernos anteriores, en donde pareciera que está bien que Televisa, Telcel y un montón de otras empresas usen el zócalo y pongan edecanes semivestidas y bailen y lucren con eso, pero no está bien que un grupo de indígenas venda sus artesanías, ni que un grupo de jóvenes exprese lo que siente sobre la situación política del país”.

–Cuando a nosotros nos levantaron –recuerda Armando Pliego-, hubo incongruencias entre lo que declaraba Eduardo Rivera y lo que declaraba (el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal) Amadeo Lara, porque por un lado decían que hubieron observadores de derechos humanos cuando nos levantaron y no es cierto, y que hubieron notarios públicos presenciando todo y esas son mentiras, y que a todos nos llevaron con médicos legistas y eso tampoco fue cierto. El gobierno municipal no respetó los ejercicios de libertad de expresión.

La apropiación ciudadana del espacio público fue muy complicada durante la gestión de Rivera Pérez. Si bien el conflicto más evidente fue la detención de 63 personas del #YoSoy132, hubo otros como la prohibición de que, como parte de un proyecto del Fondo Global de prevención de VIH, se repartieran condones en el zócalo, o el acoso hacia el colectivo Bordados por la Paz.

Y desde el verano del 2012, quizás a raíz del boom de las manifestaciones, comenzó la criminalización de los jóvenes.

–De últimas se fue sentando un precedente desde las autoridades –dice Armando Pliego-, porque ya en los últimos eventos que ha habido en el zócalo, por ejemplo el día de la boda del hijo de Marín en la catedral, me doy cuenta de que a los que parecen estudiantes o a los jóvenes que van con mochilas son a quienes revisan. Se podría interpretar como que las autoridades ahora están etiquetando: es joven, trae mochila, parece estudiante e inmediatamente lo van a relacionar como “es un revoltoso” o “hay que echarle un ojo, hay que estar más al pendiente de él que del resto de los ciudadanos porque él es un peligro potencial”.

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Otro reflejo del desinterés por los derechos humanos fue el retraso en la habilitación del Consejo Ciudadano de Derechos Humanos y Equidad entre Géneros, el último en tomar protesta y el último en convocarse.

Foto: EEF | Archivo
Foto: EEF | Archivo

De hecho durante la discusión para elegir a sus integrantes, las regidoras del Partido Acción Nacional (PAN), Miriam Mozo e Irma Adela Fuentes Guevara trataron de impedir que la activista Vianeth Rojas fuera una de las elegidas, por considerarla sin “autoridad moral”. Las regidoras nunca recibieron sanción alguna.

Actualmente, el Consejo Ciudadano de Derechos Humanos y Equidad entre Géneros trabaja un proyecto de reforma al Coremun, para dotarlo de una perspectiva de derechos humanos.

–No sabemos si se podrá llevar a cabo en términos de la voluntad política –reconoce Brahim Zamora, quien también es uno de sus integrantes-, pero la ventaja es que hay más tiempo. Son 4 años 8 meses en los que se puede trabajar esta iniciativa.

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Desde la mirada de Brahim Zamora hubo un par de cosas positivamente destacables: el avance en la movilidad urbana con la puesta en marcha del sistema de bicicletas SmartBike, y los gimnasios al aire libre que se instalaron en varios parques de la ciudad.

–El transporte público no es un tema municipal, pero el asunto de las bicicletas, de las ciclovías y esta vinculación con las organizaciones civiles me parece muy buena. Ellas son quienes articularon ese diálogo. Y eso sí tiene impacto en el tema de los derechos humanos. Otro logro muy bueno son los gimnasios al aire libre, que tiene que ver con el derecho a la salud, con motivar políticas de prevención aunque sí me parece que se tuvo que haber fortalecido con estrategias de recuperación del espacio público  para las comunidades, y vincularlo al derecho a la salud.

Sin embargo la visión del Nodho al respecto es muy diferente, pues considera que se trata sólo de medidas de pantalla para “tener todos los juguetitos que tienen todas las ciudades del primer mundo, sin tener la calidad de vida que tiene una ciudad de primer mundo”.

La de Eduardo Rivera es, opina el Nodho, una actitud de gobierno que “o está de acuerdo o se somete a los designios de Moreno Valle”. Y como consecuencia se ha pensado la ciudad “para cosas glamorosas, para las grandes empresas, para cosas que se vean bonitas, que se vea que somos una ciudad de gente rica, güerita y con dientes perfectos, y no entender que la ciudad es un espacio de todos. Y no resolver problemas  de la ciudad, sino tratar de generar pantallas. Generar imagen: que ya tenemos bicicletas como en las mejores ciudades del mundo, pero no se resuelven problemas de fondo y lo que se podrían resolver de formas más dignas como el trato a la gente que protesta, el trato a la gente que vende por supervivencia, pues se resuelve con golpes y no con soluciones urbanas”.

También Brahim Zamora considera que el gobierno de Eduardo Rivera estuvo “absolutamente sometido al gobierno estatal en términos de opinión, de poder opinar respecto a lo que se está haciendo en el centro histórico, a lo que se está haciendo en las calles, las nuevas vialidades… sí vi a Eduardo Rivera más bien sometido, ni siquiera pensaría alienado, más bien sin posibilidad de emitir opinión alguna”.

Tomada de arqui-mexico.blogspot.com
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–El problema es que tenemos un gobernador que es muy buen alcalde –continúa-, un problema de la administración estatal es que ha concentrado demasiados recursos en la capital y se han abandonado otros municipios, el tema en otros municipios está muy lamentable en muchos rubros, el asunto de las mineras, de la seguridad pública, de la infraestructura, la pobreza, etc. Sí creo que mucha de la inversión que se está haciendo en Puebla no está planeada, se nota. El ejemplo más claro es la rueda de la fortuna, la Estrella de Puebla, que se compró antes de saber dónde se iba a poner. Ningún gobierno civilizado en el mundo hace eso. Tiene que ser al revés, haces una planeación en función del impacto que pueda tener.

–La rueda de la fortuna, los parques lineales y veinte mil cosas cuestan un dineral del erario y están orientados a sectores muy segmentados de la población, o al turismo y no a generar un bienestar común –coinciden desde el Nodho.

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La llegada de José Antonio Gali Fayad a la presidencia municipal no hará la diferencia, piensa el Nodho, “pasará de una tensa sumisión a una amistosa complicidad. No se ve que las cosas vayan a cambiar mucho. Con todo lo que se rumora de las intenciones presidenciales de Moreno Valle probablemente se va a recrudecer el mal uso de los recursos públicos, el orientarlos mucho más que antes a la pantalla y menos de fondo”.

Armando Pliego tampoco prevé un cambio importante:

–La línea en cuanto al sentido de respeto a la libertad de expresión y derechos humanos o va  seguir igual que con Eduardo Rivera, sería lo lógico, o peor; que mejore lo dudo porque definitivamente es mucho más cercano al gobernador que Rivera, este tipo Gali.

Brahim Zamora confía en que haya diálogo:

–Parte del nuevo equipo de Gali es gente con menos carga ideológica y me parece importante. Hubo funcionarios públicos muy conservadores en la administración de Eduardo Rivera que anteponían su discurso ideológico al servicio público, y eso frena cosas. Por lo menos algunos de los nombres que se han manejado traen otro rollo, por ejemplo Guillermo Aréchiga, que fue quien impulsó la ley contra la discriminación en el Congreso. Esperamos que la persecución a las poblaciones LGBT se reduzca drásticamente, y que haya un entendimiento y una articulación de diálogo mucho más productiva que la que hubo. Eso puede ser una señal positiva, que el impulsor de una ley contra la discriminación promueva también una política pública libre de discriminación dentro de la administración municipal. Hay que encontrar los puntos ventajosos para poder articular el diálogo. El objetivo tendría que ser pensar una ciudad desde la mirada de los derechos humanos: con uso de espacios públicos seguros, con derecho a transporte público digno, con movilidad urbana, con espacios sustentables, con seguridad pública respetuosa de los derechos de las personas, con la aplicación de la ley de manera equitativa y justa. Este tipo de cosas que de repente se nos olvida que también le tocan a la administración municipal.

Entre los pendientes que quedan, Brahim Zamora enumera algunos:

  • El fortalecimiento del Instituto Municipal de las Mujeres, para que deje de actuar como agencia de empleo, o como una dependencia que ayude a desarrollar ciertas habilidades, y se concentre en la defensa, el pronunciamiento, el acercamiento y la generación de mecanismos de política pública que impacten en la vida de las mujeres.
  • El fortalecimiento de los Consejos de Participación Ciudadana, de modo que regidores y servidores públicos se vean obligados a vincular y considerar lo que se trabaja desde los consejos, lo que se discute ahí, en la formulación de políticas públicas o de reglamentaciones.
  • Fortalecer el Instituto Municipal de Planeación (Implan) para que sea posible tener un banco de proyectos que permita pensar la ciudad a más largo plazo.

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