En Rusia, las minorías sexuales son «socialmente desiguales» según la ley

En Rusia, las minorías sexuales son «socialmente desiguales» según la ley

  • “En Rusia está bien ser gay si uno vive en una ciudad grande como San Petersburgo o Moscú, estudia en la universidad o trabaja en una empresa liberal, pero incluso así no puedes sentirte absolutamente seguro”, dice Nikita Mironov, describiendo el clima de temor que impera en su país.
Imagen: http://images.eonline.com
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Pavol Stracansky*

San Petesburgo. Periodismo Humano.- Mironov es editor del sitio web Queerculture.ru y vive en San Petersburgo, la segunda ciudad del país.

“Si uno es abiertamente gay en estas ciudades, de todos modos tiene temor de besar a su novio en público o simplemente de tomarlo de la mano”, dice en una entrevista con IPS sobre los problemas que experimentan lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en sus vidas cotidianas.

“Pero si uno vive en una localidad pequeña o en áreas rurales, tiene que mantener su sexualidad en secreto. De lo contrario, te golpearán o te matarán”, añade.

“El presidente (Vladimir) Putin está construyendo una nueva ideología, estatista, conservadora y antioccidental”. – Natalia Tsymbalova

Esta es la realidad cotidiana para las personas LGBT en toda Rusia, que enfrentan en simultáneo una creciente estigmatización y ataques de grupos neonazis homofóbicos, mientras los políticos intensifican la retórica contra la población homosexual y aprueban leyes que penalizan los estilos de vida no heterosexuales.

“Los LGBT siempre enfrentaron prejuicios, ignorancia y discriminación en Rusia, pero ahora el gobierno los ha formalizado en el ámbito legal”, explica Natalia Tsymbalova, coordinadora de la Alianza de Heterosexuales por la Igualdad de los LGBT en San Petersburgo,.

“Las minorías sexuales son ‘socialmente desiguales’ según la ley, y hay personas que son despedidas de sus empleos por su orientación sexual, otras son golpeadas o asesinadas”, agrega.

Aunque la homosexualidad se legalizó poco después de la caída del comunismo, nunca fue aceptada en la sociedad rusa.

En una encuesta realizada en abril, 80 por ciento de los entrevistados dijeron creer que la homosexualidad es una enfermedad que puede tratarse, mientras que en otro sondeo realizado en junio, 42 por ciento de los consultados dijeron que debería considerarse un delito penal.

La Iglesia Ortodoxa tiene una influencia importante en las actitudes sociales; es considerada la autoridad moral suprema del país y sus líderes denuncian, abierta y regularmente, orientaciones no heterosexuales, catalogándolas como una perversión o una enfermedad.

Pero en los últimos años los políticos adoptaron una posición antihomosexual cada vez más virulenta. Ellos también etiquetan la homosexualidad como una perversión y propagan la idea de que está vinculada a la pedofilia.

Muchos analistas sostienen que aunque los legisladores invoquen sus propias creencias para formular sus declaraciones y políticas, persiguen una agenda oculta.

El Kremlin intenta desviar el descontento social creciente, retratando como “el enemigo” a grupos particularmente vulnerables y ya impopulares, como los LGBT y los inmigrantes.

Continúe leyendo el reportaje del periodista Pavol Stracansky, publicado en Periodismo Humano, en el siguiente link.

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