“La Panga”, 39 años transportando la promesa de un puente
Los habitantes de la ribera de Valsequillo siguen esperando les cumplan políticos y candidatos
Por Eric David Montero @
23 de julio, 2013
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Desde 1974 pobladores de los 7 municipios poblanos que comparten el Lago de Valsequillo, han pedido a las autoridades la construcción de un puente; y a pesar de que políticos y candidatos les han prometido la obra, al final, y hasta la fecha, la respuesta sigue siendo la misma: no hay fondos para hacerlo

Eric David Montero

@ericdmontero

Son las 11 de la mañana en San Baltazar Tetela, y La Panga ha transportado unos 150 vehículos en lo que va del día entre camiones materialistas, automóviles, camionetas, repartidores y motocicletas que necesitan pasar al otro lado del lago de Valsequillo y realizar parte de sus actividades cotidianas.

San Baltazar Tetela es una de las comunidades asentadas a la orilla del lago de Valsequillo, ahí hay un camino que se pierde en las aguas de la presa. Antes de llenarse el lago, ese camino era el medio para llegar a otras comunidades del municipio de Puebla como Los Ángeles Tetela, La Libertad Tecola, El Aguacate y el municipio de Huehuetlán el Grande, pero en total son siete los municipios que comparten la presa: Puebla, Tzicatlacoyan, Huehuetlán el Grande, San Juan Atzompa, Xochiltepec, San Martín Totoltepec y Teopantlán.

Foto: wachangel.

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Para llegar del centro de la ciudad de Puebla a la junta auxiliar de San Baltazar Tetela son alrededor de 45 minutos en automóvil; subir a La Panga y cruzar hacia Los Ángeles Tetela, -la población más próxima al otro lado del lago- lleva un aproximado de 3 a 4 minutos. Sin embargo el cruce sería más rápido si existiera un puente vehicular.

Arturo Pérez, uno de los empleados de La Panga que lleva alrededor de 4 años cobrando una cantidad de 10 pesos por vehículo, menciona que ha entregado una cuenta de hasta 7 mil pesos al día -especialmente los domingos- , pero reconoce que todo sería mejor con un puente.

Una historia muy verga

Antonio es un hombre moreno, pasa de los 60 años, desde la mañana está cuidando no más de una decena de bueyes, voltea hacia donde se ve “La Panga” que desde las 7:30 de la mañana está navegando y exclama: “es muy verga la historia de esto”. Cuenta que antes de llenarse la presa Manuel Ávila Camacho había forma de pasar, pero después todo se hundió, también recuerda la promesa que les hizo Luis Echeverría Álvarez, cuando era presidente de la República en 1974.

Foto. wachangel.

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Tiempo después se construiría un medio de transporte para poder cruzar los 160 metros del lago, llamado coloquialmente por los lugareños como “El Chalán”. En una de las orillas todavía permanece un letrero con las indicaciones que se debían seguir para abordarlo. Después llegarían las pangas: Mónica I, el Tiburón y la Mónica II.

Don Antonio Vargas tiene un ojo al gato y otro al garabato: no deja que sus bueyes se acerquen mucho a la orilla, con un grito hace que regresen a tierra firme. Varias veces interrumpe la conversación pero cuenta su versión de la historia. Recuerda las veces en que el lago de Valsequillo cobró vidas por falta de seguridad en La Panga y el descuido de automovilistas: en el primer accidente se hundió una familia de 6 integrantes, originaria de Tecali; en el segundo una combi del transporte público se perdió en el fondo porque su operador olvidó poner el freno de mano. Perdieron la vida 11 personas.

Algunos como Antonio Vargas tienen muy presente la promesa que Luis Echeverría les hizo siendo Presidente de la República, sobra decir que nunca se cumplió. “Hacen puentes bonitos en la ciudad, seguramente cuestan mucho. ¿Por qué aquí no se puede hacer uno?”, se pregunta.

Aunque varios de los vecinos de las comunidades saben la historia, quien posee un grueso expediente -prueba de la insistencia de los pobladores- es Telésforo Serrano, habitante de San Baltazar Tetela, quien fungió como presidente administrador de La Panga, y es uno de los que continúan con la gestión ante autoridades de distintos niveles de gobierno para que ese puente sea realidad.

Foto: wachangel.

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El expediente inicia con un documento con el que se daba la garantía de la construcción; los habitantes de los municipios que comparten la orilla del lago se organizaron y el 16 de enero de 1974 entregaron al gobierno federal la cantidad de 250 mil pesos como “aportación al programa de Obras Tripartitas de la Secretaría de Obras Públicas” para la construcción del puente. Pero hasta el momento sólo hay un anteproyecto ejecutivo y un vehículo conocido en la zona como “La Panga”. El dinero quedó en manos del gobierno.

En 2003 Melquiades Morales Flores, ya como gobernador del estado, también aseguraría que la construcción del Puente de Valsequillo era un hecho. Incluso envió a su secretario de Comunicaciones y Transportes, Marco Antonio Rojas Flores, a que anunciara a los pobladores que se contaba con una inversión de 30 millones de pesos para la construcción de los 160 metros de puente. La Opinión publicó el lunes 31 de marzo de ese año que la obra beneficiaría a casi medio millón de poblanos.

Pero, otra vez, la promesa de la millonaria inversión, los beneficios y la primera piedra del puente se diluyó, como todo lo que se hunde tragado por la presa.

Después, en 2005, llegaría Enrique Doger Guerrero -recién salido de la rectoría de la UAP- como candidato a presidente municipal de Puebla por el PRI, a recorrer las calles de las 17 juntas auxiliares de la capital poblana, en cada una de ellas ofreciendo bienestar y una mejor ciudad a los habitantes.

En San Baltazar Tetela prometió que el puente sería construido. Pero tras ganar la elección se olvidó de la comunidad y, por lo tanto, del puente.

Dos años después, en 2007, el entonces gobernador Mario Marín reviviría de nuevo la esperanza. Pero en lugar de puente sólo donó una nueva panga: La Mónica II con motor de diésel, y repararía el camino que bordea la presa de Valsequillo.

En lo que va de este proceso electoral ni Enrique Agüera Ibáñez ni Antonio Gali Fayad han propuesto solución alguna sobre el puente prometido desde hace 39 años. Es más, a decir de Telésforo Serrano, los asistentes de los abanderados ni siquiera dejan que se les acerquen.

Foto: wachangel.

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Que siempre no

En los últimos meses, el Comité Administrador de La Panga solicitó el apoyo de los diputados federales y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para ver si ahora sí el puente vehicular deja de ser una promesa. La respuesta para Telésforo fue negativa: “no hay fondos para la construcción del puente”,  porque “la obra no dispone de los elementos para su ejecución, falta el proyecto ejecutivo, faltan los permisos ambientales, el estudio costo beneficio o el registro del proyecto en la cartera de programas y proyectos de inversión de la SHCP”.

Telésforo Serrano detalló que se realizó un anteproyecto para determinar que el costo del proyecto ejecutivo es de 4.5 millones de pesos, y que para realizar la obra se requerirían alrededor de 70 millones de pesos, casi 7 veces menos de lo que costó el Viaducto Ignacio Zaragoza cuya inversión fue de 486.5 millones, o 20 millones menos que el teleférico.

A pesar del rechazo de distintas instituciones, los vecinos del lago continúan haciendo gestiones para presentarle la situación al gobernador Rafael Moreno Valle, de modo que el puente vehicular se materialice y La Panga sea cosa del pasado, mientras tanto el grueso expediente sigue engordando con promesas y rechazos.

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Eric David Montero