El retorno del rey Ferrari
 
Por Lado B @ladobemx
12 de junio, 2013
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Tomada de ddt.mx

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Kristian Antonio Cerino | aguilaosol.mx

@KristianCerino

José Manuel Sáiz Pineda perdió peso. No es para menos. Durante 160 días se escondió más allá de Tabasco, el estado que le confió el dinero de sus arcas.

En 6 años, Saiz fue el secretario de Finanzas en el gobierno priista de Andrés Granier Melo, una administración que de acuerdo con las casas encuestadoras era la más popular en 2007 por las inundaciones que sepultó comunidades y anegó a un millón, 200 mil tabasqueños.

La inundación beatificó la figura de Granier por los alimentos que dio a los afectados a la salida de los ríos y a la presencia de las lluvias.

Sáiz era el zar económico en los años en que Granier regalaba computadoras, bicicletas, mochilas y dinero a través de depósitos bancarios. Poco se le cuestionaba, pero en algún momento transcendió que una avioneta transportaba dinero suyo. Sin embargo, unos cuantos periódicos destacaron el hecho.

Los diarios Tabasco Hoy y Por Esto! de Yucatán informaron sobre la detención de dos sujetos que transportaban 8 millones de pesos en una avioneta, dinero supuestamente de Sáiz Pineda.

El día en que lo arrestaron -sábado 8 de junio de 2013- quiso cruzar la frontera norte de México. Los agentes le impidieron el paso por lo que se ordenó su retorno al país, y después a Tabasco, en donde según el gobernador Arturo Núñez: él, Granier y otros colaboradores, dejaron una deuda que supera ya los 20 mil millones de pesos.

La noche del 8 de junio mientras la banda de rock Caifanes pedía “Justicia a Tabasco” por el desfalco financiero, Sáiz sabía que vendrían días difíciles en su vida.

Domingo 9. Saiz, el hombre a quien se le responsabiliza de ser dueño del dinero que presuntamente se decomisó en una de sus propiedades, no quiere mirar de frente como lo hacía en las insuficientes ocasiones que ofreció una rueda de prensa.

Su mirada está clavada en el concreto cuando pisa la pista del aeropuerto de Villahermosa, capital de Tabasco. No va esposado pero le acompañan los primeros cuatro policías, un cuartero que con el paso de las horas se irá multiplicando por lo delicado del caso.

No va maniatado pero sí se le ve preso de sus pensamientos, del dinero hallado en uno de sus inmuebles, del Ferrari rojo y de las motos deportivas que recientemente aparecieron -en fotos- en los diarios estatales y nacionales.

La corrupción política de Tabasco, en estos días, se ventila en el Reforma, Milenio, Excélsior, La Jornada, El Universal, 24 horas, La Razón, Proceso, Animal Político, y Sin Embargo. Se dramatiza en Televisa, en Azteca. Se ambienta en Radio Red, Grupo Fórmula, Imagen, y ACIR. Las palabras que más se repiten desde que comenzó el 2013 son “Granier” “Saiz” y “Tabasco”.

Y escasamente se habla de otros ex servidores públicos (Héctor López, Beatriz Luque, Luis Felipe Graham, Melchi Franco, Aquiles Domínguez, Marcela González, Humberto Mayans, entre otros) que fueron piezas claves en la administración de Granier.

Si algún ciudadano escribe en el buscador Google la palabra “José Manuel Saiz Pineda” encontrará 352 mil resultados. De Andrés Granier Melo, 290 mil búsquedas. A los dos hombres más buscados de México –una ya detenido- se les encuentra con facilidad en Internet.

Frases como en “Tabasco me visto en fachas” o “de vaquero”, las sentencias dichas y proclamadas por Andrés Granier en un ambiente etílico, se consolidan ya en las redes sociales como aquellas que hace años rompieron todo rating: “ese mi gober precioso”.

Saiz regresa flaco. Nunca fue gordo. Fue flaco como hoy es flaco el presupuesto de Tabasco, la queja central de Núñez: que no hay dinero, que todo se lo llevaron.

Así flaco es llevado a la Procuraduría General de Justicia del Estado, a un hospital público de Villahermosa, a la cárcel. Tres lugares distintos y un mismo destino: la incertidumbre

De camisa azul manga larga, a Saiz se le traslada de sitio en sitio en una camioneta Suburban. Es probable que al cerrar los ojos se vea poniendo el pie sobre una de las motos Honda o llevando la palanca a una quinta velocidad del Ferrari. Y en todas estas imágenes está barbado, una barba que se afeitó en estos días en que no quería ser identificado: que quería verse lampiño como lampiño es el presupuesto de Tabasco.

Sáiz ya está en Tabasco.

El único traído a estas tierras calurosas es Sáiz Pineda acusado de los delitos de peculado y operaciones de recursos ilícitos, comunicó el gobierno de Tabasco.

Es notario el deterioro de la salud en Sáiz. El domingo 9, al pisar de nuevo el edén (llamado así Tabasco), camina como si algo le atormentarse.  Ya después nos enteraríamos que recibió atención médica como la recibe en Miami el ex gobernador Granier, entre sol, palmeras, albercas o playas.

Es evidente que unos 20 mil millones de pesos ventilados en la prensa, quiten el sueño y provoquen malestares.

—¿Cuánto dinero tiene Andrés Granier? Se le preguntó hace días en la televisión

—25 millones —respondió.

Atrás quedaron los días en que el diario Tabasco Hoy tituló «Billetiza”, a propósito de los 88.5 millones de pesos asegurados en una propiedad del ex tesorero de Tabasco. Atrás quedaron las portadas de “el Ferrari de Saiz Pineda” o “aseguran a Saiz Pineda motos a todo lujo”, porque lo importante hoy son los nuevos encabezados: “Cae Saiz”, “Arrestan a Saiz”, “Aprehenden a Saiz”, “Detienen en EU a Saiz Pineda”,  “Saiz Pineda, reo federal”, “Ingresa Saiz a la cárcel”, entre otras.

AND político -un portal de noticias- se preguntó ¿quién es José Manuel Saiz Pineda?  A manera de currículum precisó:

Sáiz Pineda, de 46 años de edad, es contador público por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, y maestro en impuesto por el Instituto de Especialización para Ejecutivos de Yucatán.

El ex funcionario inició su carrera en el servicio público como asesor del Ayuntamiento de Centro cuando Andrés Granier fue alcalde, entre 2001 y 2003. Entre 2004 y 2006, colaboró en la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

En su cuenta de Facebook, la periodista Katia Herrera, escribió:

Pues vaya que siguió al pie de la letra, José Sáiz Pineda lo contenido en su tesis de titulación como Licenciado en Contaduría Pública: La Planeación Patrimonial como Herramientas de Continuidad de la Empresa Familiar.

Si Granier presumió ebrio tener 400 pares de zapatos, 400 pantalones, 300 trajes y 1000 camisas, Sáiz acumuló 4 motos, vestimentas  deportivas, cascos y un Ferrari. Todo con un valor superior a los 6 millones de pesos.

Por ahora, Sáiz Pineda está en la cárcel. Sabe que pasará algún tiempo para que vuelva a treparse a la moto, sentirse de nuevo el rey a bordo de su Ferrari rojo. Sabe que esto sólo será posible si su abogado tiene en su cuerpo un motor de Ferrari o de una Honda para que con todos los caballos de fuerza, lo saque de donde está: aislado y flaco.

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Lado B
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