El pozo de la discordia en Lara Grajales

El pozo de la discordia en Lara Grajales

BalmasedaFoto: Xavier Rosas
Balmaseda
Foto: Xavier Rosas

Mely Arellano

@melyarel

Esta la historia de un pozo, el pozo número 3 de Rafael Lara Grajales, un municipio a 58 kilómetros, aproximadamente una hora y media de la capital poblana, cuya economía depende sobre todo de la industria alimentaria, pues acoge a La Morena, Empacadora San Marcos y Central de Malta.

Esta es la historia de un pozo que causó un conflicto entre los vecinos de la colonia Ignacio Zaragoza, el presidente municipal Horacio Castillo, la empresa constructora AISA y la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Una historia confusa y llena de contradicciones que va más o menos así:

Los “afectados”

En noviembre del 2010 el ex presidente municipal de Lara Grajales, Juan Abundio Torres Altamirano, otorga un permiso a “AISA, Constructora de Puebla”, administrada por Juan Caballero Ropero, para construir una línea de conducción que abastezca de agua potable al conjunto habitacional Balmaseda desde el pozo número 3, localizado en la colonia Ignacio Zaragoza.

El 14 de enero del 2011, sin embargo, Abundio Torres emite un oficio cancelando de manera definitiva la obra. Un oficio del que supuestamente la empresa nunca tuvo conocimiento y cuya única copia “original” está en poder del presidente de la colonia Zaragoza, Víctor Trinidad, pues ni siquiera el Ayuntamiento la tiene en archivo.

El pozo número 3Foto: Joel Merino | Archivo Lado B
El pozo número 3
Foto: Joel Merino | Archivo Lado B

Al desconocer el oficio, la empresa continúa la obra pero los trabajos se suspenden por las protestas de los vecinos de la Zaragoza, quienes temen que si comparten el pozo con Balmaseda se quedarán sin agua, ya que la nueva tubería es de 6 pulgadas de diámetro y la suya de 4.

Además, según los vecinos, Balmaseda fue hecho exclusivamente para agremiados a la CTM y su líder en ese municipio, Arturo Soto –hermano del líder estatal y ex diputado federal, Leobardo Soto- amenaza y despide a quienes se oponen a la conexión del agua.

El 22 febrero del 2012, Leobardo Soto confirma a Lado B que Balmaseda es para cetemistas, que necesitan el agua y que, a cambio, está dispuesto a dar el millón de pesos en obra pública para la colonia Zaragoza que le pidió el presidente municipal de Lara Grajales, Horacio Castillo a nombre, supuestamente, de los colonos.

Un día antes, Horacio Castillo asegura a los vecinos de la Zaragoza que la empresa AISA ofreció un millón de pesos en obra pública a cambio del agua. A los vecinos les sorprende la propuesta.

Las protestas se reactivan a mediados de enero de este 2013, cuando amparada en una orden judicial federal, la constructora concluye la conexión de la tubería en medio de un ambiente ríspido.

La empresa

Ante las complicaciones a las que se enfrenta la empresa para conectar el agua, interpone un amparo que le es concedido en octubre del 2011.

En entrevista con Lado B, el representante legal de AISA, José Pablo García Villar, afirma que Horacio Castillo les pidió dinero “muchas veces” para otorgar el permiso correspondiente y suministrar agua a Balmaseda. Y asegura que, al negarse a ello, el edil impulsó un “levantamiento político” para impedir la dotación del servicio.

García Villar explica que, contrario a lo que creen los vecinos, no hay riesgo de que se queden sin agua, pues “el pozo 3 da alrededor de 24 litros por segundo, lo cual es una barbaridad de agua, lo que bombean durante 12 horas del día, el pozo lo recupera en tan sólo 20 minutos”.

BalmasedaFoto: Xavier Rosas
Balmaseda
Foto: Xavier Rosas

Dice además que vecinos de la colonia Ignacio Zaragoza han reconocido que de por sí no reciben agua con presión, y “ése es el problema, no es porque yo tenga una tubería de 6 pulgadas, es porque ellos en lugar de tener una de 4 deberían de tener 6 o hasta 8 pulgadas”.

También acepta que, tal como señalaron los vecinos y el propio Leobardo Soto, “la CTM es nuestra central obrera” aunque niega que haya habido presiones o despidos. Aclara, eso sí, que las viviendas no son exclusivamente para trabajadores afiliados, sino que las puede adquirir cualquiera.

Minutos después de iniciada la entrevista interrumpe Humberto Álvarez, quien se presenta también como “representante legal” y niega lo dicho previamente por García Villar sobre la relación con la CTM: “ellos tienen su Infonavit aparte, nuestro fraccionamiento es para quien tenga puntos (de Infonavit), así trabaje en Radio 5”. Y continúa: “quién les ha metido la loca idea de que tenemos algo que ver con Leobardo Soto, él tiene un cargo como líder sindical, y sus funciones son muy ajenas a las nuestras (…) aquí en este lugar la CTM y Leobardo Soto no tienen nada que ver ni significan nada”.

El señor Álvarez narra varias anécdotas de las reuniones de negociación para solucionar el conflicto, que tuvieron lugar en la Secretaría General de Gobierno, responsabiliza del problema a Horacio Castillo y sugiere que Víctor Trinidad, el presidente de la colonia Ignacio Zaragoza, es usado por el edil para fines políticos. Asimismo alaba las gestiones del director General de Gobierno, Juan Elías Cessin Musi.

El 22 de enero, AISA informa al presidente de colonos de Balmaseda que cuentan con cinco días para contratar el suministro de agua en las oficinas del Ayuntamiento de Rafael Lara Grajales. Durante el tiempo que no hubo agua potable, la empresa la proveyó con pipas particulares.

Horacio Castillo

El presidente municipal de Lara Grajales afirma que una y otra vez les explicó a los vecinos de la colonia Ignacio Zaragoza que no había riesgo de que se quedaran sin agua y que, de hecho, ya le están haciendo unas modificaciones al pozo número 3 para que no haya problema con el servicio. “Además cuando se esté bombeando para dar agua a la colonia Ignacio Zaragoza, no le llegará agua a Balmaseda, y viceversa. Les vamos a bombear el mismo número de días”.

“Lo que pasa es que Víctor Trinidad siempre está contra los Soto, ya trae el problema cazado con ellos. Dicen que las casas son de Leobardo Soto cuando yo sé que no es así, no sé qué hayan hecho, a la mejor ellos acreditaron la propiedad y vendieron la propiedad y ya de ahí les echan la culpa a ellos. A mí me trajeron la escritura y aquí dice Balmaseda, no dice Leobardo Soto, no dice CTM”.

Horacio CastilloFoto: Xavier Rosas
Horacio Castillo
Foto: Xavier Rosas

Luego explica que al principio la empresa había ofrecido hacer dos salones de clase a cambio del agua, pero que los vecinos no quisieron. “Ahorita que ya ganaron la demanda ya quieren los vecinos y dice la empresa ‘no pues ya ganamos, no tenemos que hacer nada’”.

En su opinión hay mucho trasfondo político, presume que se han repartido trece boletines en su contra y que lo acusan de estar construyendo un hotel en Acapulco. Lo niega y echa cuentas: el presupuesto del municipio es de sólo 10 millones y se van 4 en deuda, “es poco lo que queda”. Dice que gana 7 mil 850 pesos quincenales.

Se le pregunta si le pidió dinero a AISA para permitirle conectarse al pozo y contesta que “esos señores son unos mentirosos, su abogado es un súper mentiroso. Nosotros le dijimos háganle a la gente, si ustedes le dan algo a la gente, la gente les va a dar el agua, a ustedes les conviene, a todos nos conviene. Nunca le hemos pedido un peso  a nadie”.

Y continúa: “Ese señor (Juan) Caballero lo único que ha hecho es hacernos quedar mal con la gente y con los empresarios, pero yo nunca le he pedido un solo quinto a nadie, lo que pasa es que ellos están acostumbrados a que las cosas se hacen cuando ellos quieran y no podemos transgredir los derechos de la gente. Ellos sobornaron a mi director de Agua Potable y querían meter el agua por otro lado y qué pasó, cuando ven a la gente ya se echan para atrás. Y les digo ‘¿verdad que no es lo mismo tener aquí a cien gentes mentándonos la madre y ustedes muy conchudos, no?’”.

Entonces recuerda que hay amistad entre la empresa y la CTM “por los permisos, las cuotas”. Y que tres personas de Balmaseda acusaron a su ex secretaria de amenazarlos de muerte, pero nunca presentaron pruebas. Sabe también que Juan Caballero le dijo al dueño de la Empacadora San Marcos que le había pedido 2 millones de pesos: “Son unos mentirosos y, lo peor, como tienen amistad con el gobernador han ido a decir eso, que el presidente quiere dinero, y yo no quiero dinero, yo les dije hagan algo”.

Y se queja porque Víctor Trinidad, así como otras personas de la colonia Ignacio Zaragoza deben más de 15 años de agua.

Los habitantes de Balmaseda

Las viviendas cuestan de 230 hasta 375 mil pesos dependiendo del tipo y equipamiento. Los vecinos dicen que la empresa batalló mucho para vender las casas, y que por eso que en algún momento se recurrió al subsidio federal y estatal (60 mil pesos) para que trabajadores sin Infonavit y de bajos recursos pudieran acceder a ellas.

Foto: Xavier Rosas
Foto: Xavier Rosas

“El asunto del agua ha sido un problema desde siempre -explica un vecino que vive en uno de los edificios de tres pisos y pide el anonimato-, porque traen la pipa, pero no alcanza para toda la semana, si a alguien se le ocurre lavar, luego el vecino de abajo llega y ya se acabó el agua”.

Otro vecino manifestó su inconformidad por el plazo tan corto que dieron para pagar la conexión al suministro de agua: sólo cinco días.

La contratación tiene un costo de 440 pesos y el municipio dará el servicio sólo hasta que las 286 casas hayan hecho el pago correspondiente.

De acuerdo con la Ley de Ingresos del 2011 la conexión a la red cuesta 138.32 pesos para viviendas de interés social.

Horacio Castillo dice que son 286 casas, José Pablo García Villar que son 250 y una vecina que son 220.

En toda la publicidad del fraccionamiento aparece el logo de la CTM.

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