Saldo del 2do año de gobierno de RMV: más trabajadores pobres

Saldo del 2do año de gobierno de RMV: más trabajadores pobres

Foto: Joel Merino | Archivo

Ernesto Aroche Aguilar

@earoche

En el cierre del segundo año de gobierno de Rafael Moreno Valle los trabajadores poco tienen que celebrar, por el contrario, en el primer tercio del sexenio el saldo laboral es de precarización y pobreza laboral, una tendencia que si bien fue heredada del sexenio pasado, lejos de revertirse se ha agudizado.

Los indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) muestran que el empleo generado en Puebla estos dos años se traduce, en su mayoría, en puestos de trabajo de uno o dos salarios mínimos, un ingreso que no permite superar la línea de pobreza que marca el Coneval.

Al respecto, el economista y director del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana campus Puebla, Miguel S. Reyes Hernández, y el diputado Zeferino Martínez, presidente de la comisión del Trabajo, sostienen que hasta el momento la política laboral y de desarrollo económico ha sido por lo menos errática y si bien la atracción de la armadora germana Audi es una apuesta a futuro, mantiene el desarrollo en un solo sector: el de la manufactura automotriz.

Pero además, explica en entrevista Reyes Hernández, se ha registrado un incremento en el porcentaje de desempleados con niveles de estudios superiores.

Datos del INEGI muestran que en el tercer trimestre de 2010 el 37 por ciento de los desempleados reportaba estudios de al menos preparatoria terminada, para el mismo periodo de 2012 –el informe más reciente del INEGI–, el porcentaje es ya del 43 por ciento, mientras que los desempleados con niveles educativos por debajo de la prepa pasaron del 62 al 57 por ciento.

“No hemos visto, apunta el legislador petista, nada trascendental en política laboral, por el contrario, en este año el gobierno del estado lejos de crear empleo ha contribuido con el desempleo pues al desincorporarse varios organismos paraestatales, como el Instituto para la Asistencia Pública (IAPEP) o el organismo de Carretera de Cuotas, por mencionar algunos, lo único que se logra es enviar más gente a las calles”.

 Empleo precario y pobreza laboral

“No es tema de mi comparecencia”. Así respondía Pablo Rodríguez Regordosa, secretario de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico, al ser cuestionado ante el Congreso del estado sobre el crecimiento de la informalidad laboral que registró Puebla en 2011.

Horas más tarde, en una improvisada rueda de prensa, el responsable de la política laboral en el estado se defendía asegurando que “lo importante en este momento es que exista empleo, después se buscará que (los trabajadores) se integren al sector formal”.

Un año después la tasa de empleo informal se redujo en poco más de un punto porcentual, según datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación (ENOE) del INEGI, aunque en números netos la población siga siendo prácticamente la misma, 795 mil trabajadores, es decir el 32.3 por ciento del total de la población ocupada. En ese mismo periodo, es decir entre 2011 y 2012, se registró además un repunte importante, casi el 30 por ciento de la población vive gracias a la “agricultura de subsistencia”.

Datos del Coneval sobre la tendencia laboral de la pobreza, es decir “la proporción de personas que no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso de su trabajo”, muestran que lejos de disminuir el porcentaje sigue al alza.

GraficaPobrezaLaboral

Desde la óptica de Reyes Hernández lo que sostiene a la economía poblana no son actividades industriales o de valor agregado que generen empleos de calidad, con buenos salarios y prestaciones, por el contrario la generación de empleo se mantiene el sector terciario de la economía, es decir los servicios.

“Estás fomentando actividades que no generan productividad, son actividades que están sirviendo al modelo de integración comercial en el que México sólo maquila”, esto, aclara, es una política federal que los gobernadores, incluido Moreno Valle, no han cambiado al interior de sus estados, pues no hay “visión a nivel local, ni federal”.

“Ahora, a qué entidades les pega más, pues a aquellas que no tienen políticas industriales, y tienen una composición en su dinámica económica que no apuesta por la industria. Puebla no desarrolla industria, mete gente a servicios, maquila, a comercio”.

Y el resultado lo muestran las cifras: de acuerdo con el INEGI en el tercer trimestre de 2010 –ya en las postrimerías del sexenio de Mario Marín— el porcentaje de la población ocupada que o no recibe ingresos o percibe menos de uno y hasta dos salarios mínimos –ingresos que ubican a los trabajadores por debajo de la línea de pobreza del Coneval— era del 58 por ciento, dos años después, al tercer trimestre de 2012, la cifra se elevó al 63 por ciento.

GraficaSalarios

Esto significa que a finales del sexenio pasado eran un millón 395 mil 608 las personas que a pesar de contar con empleo seguían sumidos en la pobreza, al cierre del segundo año de gobierno de Moreno Valle son ya un millón 558 mil 796, es decir 163 mil 188 personas más.

Si consideramos que de acuerdo con los datos del INEGI entre 2010 y 2012 la población laboral aumentó en 94 mil 574 personas, podemos inferir que lejos de mejorar las condiciones salariales fueron muchos más los trabajadores que bajaron de categoría y vieron disminuir sus ingresos hasta ubicarse por debajo de la línea de pobreza.

Por ello, sostiene Reyes Hernández, el gobierno puede presumir que mantiene una tasa de desempleo por debajo de la media nacional, pero ¿a qué costo?.

En cambio, aquellos que ganan más de 5 salarios mínimos aunque aumentaron en términos reales, pasaron de 121 mil a 135 mil en los últimos dos años, su tasa de participación en el total de la población ocupada se mantuvo prácticamente estática al pasar de 5.1 a 5% en el periodo comparado.

Audi no mitiga

Y la situación no parece que vaya a cambiar, al menos no en el corto plazo, sostienen lo mismo el presidente en el Congreso de la Comisión del Trabajo y el investigador de la Universidad Iberoamericana.

Miguel Reyes puntualiza, con Audi “se mantiene en la misma línea de ofrecer trabajo técnico, no es un planta que genere innovación tecnológica, sólo ensambla, tendrás algunos obreros calificados, pero también mucha mano de obra que no lo esté”.

“Ahora –sostiene con un dejo de esperanza el investigador– la llegada de Audi podría generar un corredor industrial, pero se necesita una mayor visión y políticas de desarrollo económico… sería una sorpresa”.

Además, señala por su lado el legislador, la reforma laboral que recién se aprobó en el Congreso de la Unión “lejos de generar condiciones de trabajo mejores sólo va a precarizar más el empleo.”

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