Ni mandado a hacer

Ni mandado a hacer

Roberto Alonso*

@rialonso

Javier Corral estaba (está) que ni mandado a hacer para formar parte de la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado de la República. Su experiencia parlamentaria y su trayectoria política lo avalaban como un candidato natural en la integración de este órgano legislativo de discusión y construcción de acuerdos. Si hay alguien que ha defendido el interés público a la hora de las reformas y las contrarreformas al marco legal de los medios de comunicación, es el senador panista.

No se trata de encumbrar a un personaje ni mucho menos de creer que es imprescindible. No lo es y sería una triste realidad que lo fuera. Sin embargo, su exclusión es una mala noticia. Independientemente de la derrota personal o, mejor dicho, de la revancha ejecutada por Ernesto Cordero en el contexto de la crítica de Corral al presidente de la República, pierde el país entero al dejar fuera de las votaciones de esta comisión a un especialista en la materia, con vocación de estadista y en el que se han invertido recursos públicos.

Corral ha sido diputado federal en dos ocasiones, de 1997 a 2000 y de 2009 a 2012. De 2000 a 2006 fue senador, de manera que en 2018 podría sumar 18 años como legislador federal. Por lo pronto lleva 12 años de carrera parlamentaria, en los cuales ha sido integrante de las comisiones legislativas que tienen bajo su encargo el análisis de las iniciativas y reformas que impactan en la regulación de los medios de comunicación. De 2000 a 2003 presidió, de hecho durante la LVIII Legislatura, la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado de la República, la misma de la que ahora fue apartado. Entre 2003 y 2006 dejó de estar al frente de ella pero no la abandonó.

En la primera mitad de 2006 esta comisión jugó un papel principal con la discusión del proyecto de reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión y a la Ley Federal de Telecomunicaciones, mejor conocido como Ley Televisa. Presidida por el también panista Héctor Osuna, la Comisión de Comunicaciones y Transportes dictaminó este conjunto de modificaciones que más tarde fueron aprobadas por la mayoría del pleno.

En este episodio, la labor de Corral fue fundamental para detener el abuso que suponía la Ley Televisa. Lo hizo impulsando una acción de inconstitucionalidad con la que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desarticuló su lógica. A cambio, no obstante, se ganó la animadversión del duopolio televisivo, tema que lo ha llevado a confrontarse con miembros de su propio partido, incluido Felipe Calderón.

Al razonar públicamente su voto en contra de la conformación de la Comisión de Comunicaciones y Transportes -la cual estará integrada por 14 senadores: cinco del PRI, cuatro del PAN, tres del PRD, uno del PT y uno del Partido Verde- Corral destacó que no aspiraba a formar parte de la directiva de alguna comisión. Era consciente de los callos que había pisado. “Bajo las complejas condiciones en las que ahora realizo mi trabajo dentro del Grupo Parlamentario de Acción Nacional y de mi diferendo público con quienes hoy conducen sus trabajos, (…) me hice cargo de las consecuencias de mi postura crítica”, señaló en tribuna la semana pasada.

La mala noticia, desafortunadamente, no termina con su exclusión. En la LXII Legislatura el responsable de conducir los trabajos de esta comisión del Senado de la República será, nada más y nada menos, que Javier Lozano, ex secretario de Trabajo y Previsión Social e implicado en el escándalo por la disputa de la banda 2.5 GHz. “Hemos encontrado que tu proyecto de la 2.5 GHz tiene méritos propios, pero si recontratas a la periodista, a tu proyecto se lo lleva la chingada y te olvidas de este gobierno hasta su último día”, le habría expresado Lozano a Joaquín Vargas respecto al regreso de Carmen Aristegui a MVS en febrero de 2011.

A Lozano no le faltan méritos para encabezar la comisión legislativa. Fue subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). Lo que resulta reprobable es que en medio de la polémica entre el gobierno federal y la empresa MVS, el PAN castigue a la voz crítica y premie la incondicionalidad. Asimismo es condenable que el senador Juan Gerardo Flores, del Partido Verde, sí haya obtenido un espacio en la Comisión de Comunicaciones y Transportes, siendo que ha sido un tenaz defensor de los intereses del poder mediático como alfil de la telebancada.

Como sea, Corral ha advertido que en ejercicio del derecho que le otorga el artículo 142 del Reglamento del Senado de la República, participará con voz en cada una de las reuniones de la comisión. No tendrá voto en las sesiones pero podrá advertir sobre los temas que afectarán, para bien y para mal, el régimen de las telecomunicaciones y de la radiodifusión.

Por personajes como Javier Corral, quien demostró su amplio conocimiento del derecho a la información en general, impulsando la reforma todavía pendiente a la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental desde la presidencia de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, adquiere sentido la exigencia de la reelección legislativa. Ojalá pudiéramos decir lo mismo ya no de todos aunque sí de la mayoría de los representantes populares.

*@rialonso es secretario del Capítulo Puebla de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI). Comunicólogo de formación, maestrante en Políticas Públicas y apasionado del derecho a la información y del periodismo. Participa en el Nodo de Transparencia de Actívate por Puebla.

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