La otra minería

La otra minería

Hugo León Zenteno*

El big bang de los datos está ya aquí. Una mayor facilidad en la búsqueda, producción, digitalización y publicación de la información es una constante que hemos observado en los últimos 70 años, con el advenimiento de las computadoras, primero, y con el de Internet, más recientemente. Aunque ha sido en el último lustro cuando la popularización de la autoedición (generación de contenidos en línea por parte de usuarios comunes y corrientes) ha multiplicado exponencialmente la cantidad de datos e información que está disponible en el universo binario y virtual de las redes telemáticas, al grado de que existe una superposición de capas que deben ser espulgadas y revisadas, en un auténtico trabajo de minería.

El periodismo, desde luego, no ha sido ajeno a las posibilidades que esto ofrece en términos del sustento que representa para las historias que cotidianamente se publican en diarios, portales, revistas y otros medios de comunicación. El periodismo de datos es hoy una fuerte tendencia en la industria, por cuanto contribuye a lo que finalmente es una de las razones de ser de este oficio: explicar -y por ende comprender- el mundo. Es así que diversos periódicos, organizaciones, instancias gubernamentales e iniciativas ciudadanas se han dado a la tarea de explorar las distintas maneras de utilizar, interpretar, contextualizar y publicar los ya famosos Big data:

– Seguramente el caso más célebre es el de Wikileaks, ampliamente comentado por la prensa mundial en sus vertientes legal, ética e incluso de seguridad nacional de varios países. No obstante, una lección importante también está en la riqueza periodística que puede representar la revisión y el análisis de millares de documentos gubernamentales.

– The Guardian comprendió perfectamente esto último y generó un proyecto de crowdsourcing (búsqueda colectiva) en conjunto con sus lectores, a fin de escudriñar los innumerables documentos que revelaban los gastos excesivos en los que incurrieron ciertos miembros del parlamento británico.

– En nuestro país, el INEGI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática), promueve el uso periodístico del SNIEG (Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica); interesante herramienta para la incorporación de elementos demográficos a la producción noticiosa, analítica e interpretativa.

– Durante el pasado debate presidencial en Estados Unidos, el New York Times ensayó una innovadora idea al asignar a un nutrido grupo de periodistas la tarea de verificar hechos, cifras, proyecciones y estudios existentes con la finalidad de matizarlos con los dichos, promesas y precisiones de ambos candidatos. Este análisis de datos y noticias en tiempo real se le denomina Nowcasting (difusión en el momento) e indudablemente marcará una tendencia para futuros debates pero también para otros discursos políticos y económicos de gran audiencia. Además, ante la necesidad cada vez más imperante de abreviar los tiempos para entender los hechos públicos (sobre todo por la lógica de inmediatez que frecuentemente imponen las redes sociales), esta práctica seguramente se extenderá a otros ámbitos.

Sobra decir que la adecuada comprensión de estos fenómenos es necesaria. Para ello, el Pew Research Center, a través de su iniciativa Internet & American life project produjo recientemente el reporte Future of the Internet, cuya sección TheFutureofBigData  presentó las reflexiones y expectativas de más de mil expertos o usuarios de Internet sobre la prospectiva de este área para 2020. Una conclusión fundamental del estudio es que el avance tecnológico, como era de esperarse, determinará en buena medida el refinamiento de procesos como el Nowcasting, sin embargo, el factor humano seguirá siendo decisivo, por sus virtudes cognitivas, curatoriales y críticas.

Otro documento, realizado por el European Journalism Centre, junto con la Open Knowledge Foundation, es el DataJournalismHandbook (Manual de periodismo de datos) en el cual se incluyen conceptuaciones, recomendaciones, casos de estudio, procedimientos, y se puntualiza la necesidad de desarrollar una data literacy, o la habilidad para manejar datos, producirlos coherentemente y ser crítico ante los mismos. Sin duda un tipo de alfabetización más que deberemos cultivar para mantenernos como cabales habitantes de la sociedad digital.

*Académico en las áreas de Periodismo y Comunicación. Actualmente es profesor en la Escuela de Periodismo de la UPAEP y en la Universidad de las Américas Puebla. Sus áreas de interés profesional son: recepción crítica de medios, hipermedios y noticias; análisis del mensaje periodístico en diarios nacionales e internacionales; ciberperiodismo; análisis y consultoría sobre arquitectura de información, usabilidad y calidad semántica en websites. Vive en la ciudad de Puebla; gusta del arte, el beisbol, el chocolate y la lluvia. Correo Electrónico: hugoleonz@gmail.com

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