Vecinos de Lara Grajales protestan contra gasoducto

Vecinos de Lara Grajales protestan contra gasoducto

Mely Arellano

@melyarel

Vecinos del municipio Rafael Lara Grajales denunciaron que la Confederación de Trabajadores de México (CTM), encabezada por su líder local Arturo Soto –hermano del secretario general de esa organización en Puebla y ex diputado federal, Leobardo Soto- junto con empresas de la zona, cobijados por la Policía Estatal y el presidente municipal Horacio Castillo López, están impulsando la introducción de un gasoducto que los pondría en riesgo.

Los hechos fueron narrados por Eduardo Almeida, del Nodho de Derechos Humanos, pues los afectados no pudieron llegar  a la rueda de prensa convocada para este martes, debido a que se dio un conato de bronca luego de que una persona de la CTM causara daños al tráiler del hijo de una de las vecinas que han protestado.

Almeida dijo que les preocupa la situación en Lara Grajales, donde ya hay antecedentes de conflictos con la CTM.

Hace poco querían quitarle agua a unas colonias para abastecer a una unidad habitacional de la CTM. Nos preocupa porque recurre a medidas muy violentes, lo vimos con el Centro de Atención al Trabajador (CAT), cuando fueron amenazados y uno de ellos fue levantado misteriosamente después de amenazas de Leobardo Soto.

Foto: Lado B.

Explicó que no hay ninguna intención de detener el proyecto del gasoducto, sino asegurar que se haga con las medidas necesarias que garanticen la seguridad de los vecinos, y que haya diálogo y no violencia que, por omisión, promueven y permiten las autoridades.

-Se están tratando de imponer proyectos que pueden o no ser de beneficio colectivo pero no se están consultando con la población, son decretos cuasi virreinales. Nos llama la atención que una central sindical, como la CTM, esté gestionando para las empresas.

El conflicto inició desde diciembre del 2011, cuando Horacio Castillo López otorgó un permiso a  la Compañía Gas Natural Industrial SA de CV para que construyeran un gasoducto de 2 mil metros que se canceló en enero de este año por la presión de los vecinos.

Incluso mandaron sendos escritos al gobernador Rafael Moreno Valle para pedirle la suspensión definitiva de la obra el 20 de enero y el 3  de febrero del 2012, aunque no obtuvieron respuesta.

El 20 de julio pasado la empresa reinició las excavaciones y los vecinos nuevamente intentaron suspender los trabajos. Al lugar llegó el presidente municipal, con personal de la Compañía de Gas Natural Industrial SA de CV y dos personas que dijeron ser de Gobernación, pero resultaron ser delegados de Acatzingo, para informar que sí se realizaría la obra a pesar de las protestas.

-El presidente municipal cobró 2 mil pesos por cada metro de tubo, si son 2 kilómetros, hablamos de 4 millones de pesos, ¿dónde está ese dinero? –cuestionó en entrevista con Lado B, Víctor Trinidad, uno de los vecinos organizados.

El 12 de septiembre en la Secretaría General de Gobierno del estado (Casa Aguayo) los inconformes, presionados por las autoridades, aceptaron firmar una minuta en la que aceptaban el gasoducto a cambio de obras de mejoramiento de la colonia. El documento no fue firmado por el presidente municipal, Horacio Castillo López quien, según la versión de algunos vecinos, durante el fin de semana advirtió que a quienes se opusieran al gasoducto “se los iban a llevar a la cárcel con todo y sus familias”.

-Y no queremos beneficio para nosotros, pero el tubo está a un metro de la barranca (en la calle Oaxaca), que lleva más de 50 años ocasionando daños a la salud, ahí tiran perros, desechan tóxicos. Es un foco de infección. También la calle Oaxaca está con charcos de agua y el presidente municipal toma decisiones sin tomarnos en cuenta –dijo Víctor Trinidad.

Finalmente la mañana del lunes 17 de septiembre un grupo de aproximadamente 50 habitantes trató de impedir la construcción del gasoducto porque pasaría muy cerca de sus viviendas, en respuesta unas 80 personas lideradas por Arturo Soto comenzaron a amenazar y provocar ante la mirada impávida de policías estatales que, a bordo de unas 10 patrullas, llegaron al lugar sin la intención de intervenir en el conflicto.

-Ese día –aseguró Víctor Trinidad- aquí estuvo Arturo Soto Martínez, en persona, con los secretarios (sindicales) de San Marcos y La Morena, burlándose de nosotros y entregando fichas para despensas.

Lo que los vecinos pedían era hablar con Horacio Castillo López, quien se negó a recibirlos alegando una junta, para pedirle que firmara la minuta para formalizar el compromiso previamente establecido.

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