Y si vienes a dividirme, mejor vete. No me representas (1)

Y si vienes a dividirme, mejor vete. No me representas (1)

Ale del Castillo*

@baronesarampat

En la primera media hora del 30 de marzo, día oficial de arranque para las campañas electorales, un estatus en Facebook decía: “Acabo de denunciar alguien por estar agrediendo a mis amigos en FB. Tenemos 38 minutos en campaña, así de que si quieren mentar madres que sea hacia los candidatos, pero les pido respeto unos a los otros, independientemente de su preferencia política”.

En esos primeros minutos, sucedía igual en Twitter y un usuario tuiteaba que parecía que por cada tuit les daban un kilo de frijol. Y sí… eso parecía.

Si no mal recuerdo, los que participamos en la campaña #quitaunanuncio, íbamos por las calles retirando la publicidad electoral, cuando haces eso… no quitas los anuncios de los partidos que te caen mal, ¡los quitas todos! Hacer eso requiere un gran esfuerzo ¿saben?, algunos de esos anuncios está súper altos y específicamente los del PT, están agarrados con alambre, no con rafia, con rafia es más fácil quitarlos. Bueno, ¿qué les digo? Ya entrados en gastos, quitamos hasta los de las inmobiliarias, tenemos que devolvernos la ciudad, sus espacios y sus paisajes.

Entonces pienso: Si salimos a las calles a retirar la propaganda electoral, por qué ahora llenamos la bandeja del mail, el Facebook y el Twitter con la misma propaganda electoral. Que levante la mano el que recibe un kilo de frijol por andar haciendo publicidad.

Y sí, yo soy la primera que defiende la libertad de expresión y tu derecho a votar por quién tú quieras. Estoy en contra de que ellos usen tu libertad de expresión para que les hagas promoción, eso sí. Ustedes deberían saber lo que cobran algunos por sus menciones publicitarias en las redes sociales, como para que ustedes lo hagan gratis y tengan a cambio el mismo país.

Lo que sí me gusta y no puedo evitarlo, son los chistes. Pero supongo que eso es cultural. No sé si eso funciona como la risa nerviosa, que nos pasa otra cosa en el interior, pero lo único que podemos hacer es reírnos y a carcajadas. México ríe a carcajadas nerviosas, ve algo y en vez de enojarse, reflexionar y ponerse triste: se ríe a carcajadas.

La risa parece una venganza. Que no puedes recordar ni tres libros importantes en tu vida? Jajaja. Que nadie se quedó en tu acto de campaña? Jajaja. Que cambiaste un nobel de literatura y le diste un nobel de la paz? Jajaja. Que todo mundo te tenía miedo y ahora quieres la república del amor. Yo AMLOVE. Jajaja.

Es más, sostengo la teoría de que nadie que se ría “Jajaja” es confiable, menos el “Jijiji” travieso, mucho menos el “Jejeje” engañoso.

Recuerdan el programa de Tercer Grado en el que participó Felipe Calderón (y en el que me permito señalar, hizo pomada a los grandes líderes de opinión de este país). Trataron de ser insistentes y preguntar con todo respeto si no le dolían las críticas, los ataques o las bromas al Presidente. Obvio que le duelen, pues es humano, pero él es el presidente y nosotros somos los que sólo seguimos risa y risa. Eso quedó muy claro.

Y así es como piensan: “Ustedes se ríen… y ¿quién es el presidente?” Atorón asegurado, dejemos de reírnos tanto, le hace daño al país.

Hoy no reto al candidato, reto al votante.

Reto No1 al votante.

Querido ciudadano: Te reto a hacer una campaña para exigirle a los partidos políticos, propuestas dignas de este país.

Y la recomendación de hoy, dos espacios nuevos uno sobre la memoria, otro sobre las miles de razones que no hay para votar.

Memoria sin partido

Sólo nos tenemos a nosotros

*Víctima del síndrome del barón rampante, escribe desde la copa de un árbol del que ha decidido no bajarse. Periodista independiente con diarrea mental.

Información, noticias, investigación y profundidad, acá no somos columnistas, somos periodistas. Contamos la otra parte de la historia. Contáctanos : info@ladobe.com.mx

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