Niega gobierno federal haber entregado concesiones mineras en Wirikuta
 
Por Lado B @ladobemx
27 de octubre, 2011
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México, DF. El secretario de Economía, Bruno Ferrari, aseguró que hasta el momento no existe una manifestación de impacto ambiental sobre el proyecto minero en Wirikuta, zona sagrada del pueblo huichol localizada en la región desértica de San Luis Potosí, y contra el cual decenas de indígenas iniciaron desde el miércoles movilizaciones en la Ciudad de México.

«Hasta el momento yo sé que no se ha pedido todavía el permiso correspondiente. Las concesiones que otorga la Secretaría de Economía (SE) están sujetas al cumplimiento de todos los ordenamientos específicos y uno de ellos, que va a ser fundamental, es el del impacto en el uso de suelo que debe analizarse pero yo no tengo entendido que ya se haya presentado», respondió Ferrari en una conferencia sobre la Semana Pyme cuando se le preguntó por qué el gobierno federal otorgó concesiones mineras en una región que fue declarada área natural protegida desde 2001 y que desde 1988 forma parte de los sitios sagrados naturales decretados por la Unesco.

Ferrari deslindó al gobierno actual de haber entregado dichas concesiones al asegurar que éstas datan desde 1982 pero mencionó que el problema se está atendiendo por parte de la Comisión Nacional para el Desarrollo de Pueblos Indígenas y la Secretaría de la Reforma Agraria.

«Hay diálogo de la compañía (First Majestic) con las comunidades y nosotros nos estamos acercando para ver en qué podemos colaborar», puntualizó.

Exigen cancelar concesiones

Las comunidades indígenas huicholas han exigido  al presidente Felipe Calderón cancelar las 22 concesiones mineras de la zona protegida de Wirikuta, frenar los megaproyectos de empresas jitomateras y que se ponga en marcha un proyecto alternativo que dé trabajo a las comunidades de la zona. Santos de la Cruz, uno de los dirigentes, ha denunciado que el “Estado está asesinando” sus tierras.

Foto tomada de venadomestizo.blogspot.com

Integrantes de las comunidades han dicho que Wirikuta es su territorio sagrado, que se ubica en San Luis Potosí, Sierra de Catorce y el Bajío y fue declarado Reserva Ecológica Natural y Cultural con una superficie de más de 140 mil hectáreas. Fue incorporado por la Unesco a la Red Mundial de Sitios Sagrados Naturales.

Actualmente, el gobierno mexicano ha entregado al menos 22 concesiones mineras de la empresa canadiense First Majestic Silver Corp en el área de Real de Catorce, a través de la firma mexicana Real Bonanza SA de CV. De las cerca de 7 mil hectáreas concesionadas, 70 por ciento de esa superficie es de la reserva de Wirikuta.

En el área El Bernalejo, en la comunidad Margaritas, el gobierno otorgó al menos otras dos concesiones mineras a la empresa canadiende West Timmins Mining, con sus filiales mexicanas Golondrinas y Cascabe.

Además, las cantidades de agua utilizadas por esa industria minera provocan el destacamiento de cuencas híbridas, las cuales, según la Comisión Nacional del Agua, se encuentran ya sobreexplotadas.

Las jitomateras agroindustriales, indicaron los representantes de los indígenas, están desmontando varios predios ubicados dentro de la reserva.

El desmonte se realiza en zonas de gran valor ambiental, donde crecen cáctaceas protegidas por la leyes mexicanas.

Con la complacencia de las autoridades de la Procuraduría del Medio Ambiente, que no han clausurado la ilegalidad de esas empresas pese a tener una denuncia desde marzo pasado, el desmonte se realiza en las zonas de gran valor ambiental.

Foto tomada de venadomestizo.blogspot.com/

Estas empresas, destacó Carlos Chávez, otro de los dirigentes, en los últimos años ya han bombardeado las nubes con químicos que impiden la lluvia, tan necesaria para los campesinos, y están bombeando el agua del subsuelo para regar sus jitomates.

Santos de la Cruz pidió que se respeten los derechos de los pueblos rarámuris porque “nos están acabando”.

Chávez expuso que mientras el gobierno federal se ha negado a atender sus exigencias, otra empresa, denominada La Golondrina, pretende iniciar sus actividades mineras en las inmediaciones del altar sagrado de Kauyumarietse, donde se recolecta la planta sagrada de Hikuri, ofrendan sus cantos, rezos y flores, piden y agradecen por el bien de su pueblo y la vida en todo el mundo. “Esta minera plantea realizar un proyecto de explotación, lo que provocaría un daño irreversible”.

En esa zona las actividades que se permiten son para satisfacer las necesidades básicas económicas y culturales de los habitantes.

Con una delegación aproximada de 200 comuneros, entre autoridades, jicareros, consejos de ancianos, mujeres y niños, decidieron presentarse en el Distrito Federal para expresar sus demandas de cancelación de las concesiones a las mineras y todo la industria contaminante que atenta contra Wirikuta.

Con información de Milenio y La Jornada. Para conocer más sobre la defensa de Wirikuta: aquí y aquí.

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Lado B
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