«Monterrey no estás solo»

«Monterrey no estás solo»

Foto: Mely Arellano.

Mely Arellano

Alrededor de 300 personas acudieron a la convocatoria del #cacerolazo en El Ángel de la Independencia en la ciudad de México.

En punto de las 20 horas dio inicio la protesta entre el ruido seco de las ollas y las cucharas y un aire ligeramente fresco que anunciaba lluvia.

Los oradores fueron muchos, como 20, y muchas más las consignas: “Ya Basta” “Hagamos nuestras todas las muertes” “Que renuncie Calderón”, “Queremos vivir en paz” “Es momento de romper el silencio y transformarlo en acciones”, “Monterrey no estás solo”.

En el acto se anunció que el ContingenteMx acudirá un domingo al mes a pasar lista a las las víctimas de la violencia en México en ese mismo punto.

El movimiento ciudadano Hijos México convocó a protestas en la ex Dirección Federal de Seguridad, el próximo 28 de agosto a las 20:00 horas. Y, además, pidieron considerar no asistir al desfile del 16 de septiembre.

Al final, se nombraron a los muertos en el Casino Royale, se cantó el himno nacional y se guardó un minuto de silencio.

 ***

En realidad no éramos muchos. Hemos sido más. Quizás fue la premura de la convocatoria. Ojalá eso y no el desinterés y este terrible efecto de costumbre. Eso de muertos por aquí y por allá, decapitados, colgados, desmembrados. Ya no nos sorprende ni siquiera cuando sucede en la exclusiva Santa Fe del DF.

Todos hablaban casi de lo mismo pero de diferente modo. Según yo, un mero reflejo del país, de las diversas versiones que cada uno tiene de las cosas. Y ahí, aunque pocos, también fue perceptible.

Que renuncie Calderón, proponía alguien y fue secundado por muchos más. Que lo maten, gritaron por ahí, y los demás decían, no, no, no más muertes, no más violencia. Que si las drogas y quienes las consumen, que si la responsabilidad del ciudadano, que México no es Colombia, que si no pueden renuncien. Y unos asentían y otros no. Y así, pero siempre procurando el respeto. Tratando de que hubiera orden y que nos escucháramos.

Ningún político, ninguno. Nomás nosotros, como 300, escuchándonos. Y se sintió feo cuando el señor como de 70 años pasó y dijo que qué lástima que fuéramos siempre los mismos, que para la próxima lleváramos aunque sea a la familia. Y sí, qué lástima.

Y muchos dicen que de nada sirve protestar con o sin cacerola. A la mejor tienen razón, a la mejor no. Por lo menos nos escuchamos, entre nosotros pero nos escuchamos. Y ese sentimiento de saber que no eres el único, consuela. Y ese poder que se siente estando juntos es insustituible. Por eso, creo, a los gobernantes no les gusta, nunca les ha gustado, porque le temen a la fuerza que ahí se va gestando. Ellos lo saben: mañana seremos más, y pasado más todavía y pronto, pronto…

 

1 COMMENT

  1. Gracias por la solidaridad.

    En Monterrey estamos hasta la madre de la narcoviolencia y los politicos corruptos ineptos.

    La union hace la fuerza, aca el proximo domingo seremos muchos mas!

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.