¿Piel de chivo? ¿Pedazo de madera? ¿Guajes?*

¿Piel de chivo? ¿Pedazo de madera? ¿Guajes?*

Salvador Arias Olalde

fankaba10@hotmail.com

En esta ocasión, no me refiero a sentarse  en un tronco y degustar un sabroso mole de caderas de la región de la cuna del maíz de nuestro país, México..   Me remonto a otro continente y a una tradición de muchos años atrás. Me refiero al contexto de un peculiar instrumento musical: EL DJEMBE

Imagen: http://www.google.com.mx

La colectivización de las actividades de personas pertenecientes al antiguo imperio mande, como semillero o cuna del Djembe, vía la música de las percusiones africanas del oeste ( PAO ), es un fenómeno que podría ayudar a acercar el entendimiento para quienes estemos interesados en lo que los estudiosos denominan “la cuna de la especie humana”: ÁFRICA. Es notable que se tienda a generalizar África como si fuera un país, un estado nación, cuando olvidamos que es un continente increíblemente diverso, con particularidades de cada región, por supuesto.

Sería injusto, confuso  y miope, explicar solamente por el proceso reciente de descolonización de África- que no tiene más de 50 años en algunas partes- ; particularidades sobre la complicada realidad de los países Africanos, ya que los mitos, prejuicios, y racismo no asumido, el franco desinterés y la alarmante indiferencia ante cuestiones humanas, no humanitarias, se tengan gravísimos juicios contundentes que se transmiten en pláticas de café o borracheras casuales.

En  partes del continente Africano, abundan la miseria, pobreza, enfermedades, alto índice de violencia étnica, regional y sociopolítica, pero también predomina la solidaridad, la riqueza natural, el compañerismo, el sentido verdadero de comunión en las actividades rutinarias. Ok, hasta ahora nada nuevo pero que puede haber más allá… o más allá del más acá. Me explico.

Uno de los principales propulsores Ahmed Sékou Touré, sindicalista, fundador del Partido Democrático de Guinea. Fue el primer presidente del país en 1958.De líder del panafricanismo se transformó, según algunos, en un dictador despiadado. Según otros en un gran propulsor de movimientos artísticos y culturales entre otras labores. Murió en 1984, tras veintiséis años de poder absoluto.  El líder revolucionario, quizá adelantado a su época y queriendo devolver la magnificencia de los antiguos imperios africanos controló férreamente a su país  impulsando fuertemente la práctica competitiva y disciplinada de las artes.

Curiosamente, en países donde los índices de pobreza económica son altamente alarmantes y deberían ser altísimamente prioritarios en la agenda mundial de organizaciones que supuestamente buscan aliviar éstos males, se mantienen, difunden y reproducen dentro y fuera de su contexto original, tradiciones artísticas y manifestaciones culturales de profundos simbolismos perpetuos.

El tambor Djembé data de antes del siglo XIII, cuando el imperio de Mali se estableció o fue establecido en países que ahora ocupan gran parte de África Occidental como: Mali, Guinea, Burkina Faso, Costa de Marfil, Sierra Leona, Liberia, Gambia y Senegal. Estudiosos destacan el hecho que el Djembé es un instrumento originario de la Etnia Malinke, oriunda de Guinea y de la etnia Bambara de Mali, ambos países pertenecientes  a los pueblos mandingas o mande, que ocupan la región nor-occidental de África:

Este instrumento musical – para algunos una entidad viviente y también para otros, un instrumento que cuenta su historia en términos abstractos que pueden significar diferentes cosas a diferentes personas- de la etnia malinke se esculpe generalmente en una sola pieza de madera cubierto por una piel de chivo, previamente rasurada y tensada con cuerdas de nylon, aunque antiguamente se les ponían tripas del mismo animal, afinándose, éste, mediante el calor de una fogata. Tradicionalmente éste instrumento es tocado durante las festividades populares, para distintas ocasiones, se tocan diferentes ritmos que corresponden a una danza particular y no a la inversa;

El tambor secular de la etnia mandinga o Malinke puede llegar a producir una resonancia en espacio abierto muy alto inclusive llegarse a escuchar a una longitud de más de cuatro kilómetros; existen varios mitos acerca del su surgimiento, entre ellos Erick Charry en su libro “A guide for the Djembe” relata una historia sobre chimpancés y cazadores en la mitología africana.

El Djembe tradicional no es producido cantidades híper masivas, a diferencia de los no tradicionales –que en la mayoría de los casos están fabricados de distinto material, tienen un alto costo, pero sobre todo baja calidad – Los precios de uno de estos  tambores, oscilan, dependiendo su origen y calidad entre 1000 y 5000 pesos Mexicanos, pero aumenta su valor simbólico y económico, si fue utilizado por un grande maestre; también se cree que las pieles de los chivos en África son ideales por su resistencia y poca grasa que es directamente proporcional a un tensado mucho mejor y por consecuencia a un mejor sonido
.
El aprendizaje de manifestaciones artísticas es muy peculiar, al que  se tiene en otros países, con una educación más “ formal” o “ institucional” Algunos de los infantes están expuestos, la mayor parte de los meses del año a escuchar incesantemente los diferentes ritmos que colectivizan las actividades.

Un Djembefola- el que hace hablar al djembé- es entre otras cosas un músico con habilidad, virtuosismo, con  un conocimiento real de un vasto repertorio de ritmos tradicionales y solos originales para cada ritmo que tiene como fin principal, acompañar la danza.
Este título no se da por uno mismo, sino que después de varias pruebas, ritos de iniciación,  la sociedad se lo otorga al futuro prospecto de músico profesional. Parafraseando a uno de los grandes maestros de las PAO, uno no se da a sí mismo el título de tambor principal, o solista, o el aún más complejo djembefola sino que la gente es el que le otorga el título;

El futuro maestro que hará hablar al Djembe, empieza a una edad muy temprana. Un niño se convierte en estudiante del  personaje considerado como tambor principal de la aldea o villa -quien tiene la responsabilidad de entrenarlo a expensas de que el aprendiz, por supuesto, sea respetuoso y leal al maestro-. De acuerdo al dicho popular “el aprendiz está hecho a la imagen del maestro”.

 La música las PAO, acompañan los esfuerzos, los impulsan, los estimulan, los conducen y sobre todo colectivizan sus actividades, es decir todo se traduce en ritmos. Al escuchar hablar a los negros africanos, pareciera que en realidad están cantando ;en la película El Balón de Oro, cuya trama sobre un niño con habilidades futbolísticas muy especiales que vive en una aldea cerca de Conakry la capital de Guinea;  se muestra a  jugadores de fútbol de los dos equipos, calentando al pegajoso ritmo de un ensamble de percusiones; ésta película a pesar que trata de fútbol, es un buen referente para observar y comprender algunas de las manifestaciones que son propias de éste país situado en África noroccidental.

El ritmo de percusión de las PAO es irregular porque no se sujeta exclusivamente a un sistema de tiempo dado, sino que cambia constantemente en una fracción de segundo. La música como fenómeno de constante evolución y también de incertidumbre de las “escenas” musicales como espacio y tiempo específicos son propios de una cultural musical, como el rock, el jazz, o el soul.

La música de las PAO no sólo es una cultura musical, sino que es una música que define a la cultura; es decir, al parecer en otros géneros  musicales, no se tiene el contacto tan estrecho con las actividades cotidianas que reflejan a un pueblo milenario y sabio que no quiere dejar que muera la tradición  o se desvirtué para que como dicen los grandes maestros, África no pierda su alma.

Ahora bien, por otro lado, ha existido una deformación en cuanto a su interpretación debido a la escasa información  proveniente de fuentes fidedignas, y en muchos casos se sigue desvirtuando una manifestación cultural como mera expresión de espectáculo neo hippie wannabe.

Creo firmemente que para realizar una actividad artística es básico el conocer información fehaciente sobre lo que se va a realizar, quienes lo realizan, por qué, que significado místico y simbólico tiene, por ejemplo, el estar sentado frente a un tambor que representa algo sagrado para muchas culturas ancestrales y que no es una cuestión vana y superficial.

Curiosamente el estudio de una manifestación socio-artística milenaria y de honda raigambre que data de una tradición desde hace casi 900 años , regresa a tomar por sorpresa al mundo de visión sectaria y de corto alcance, fundamentado en ideologías neo imperialistas, colonialistas y hegemónicas huntingtonianas, reflejadas en el consumo cultural impuesto y en el frenesí total de las ipods, y de las Mac, y del facebook  y del hi5, y del gadget, y de la palm, y del celular más y más caro.

“it was a miracle…… They count more pieces of Wood and goat skin than guns….”

Bibliografía:

African Dance in Time: Kinaesthetic Praxis and the Constructing of a Community
Arnaut Cultural Dynamics.1988;

Castellanos, Laura. Marca Djembe el ritmo. Reforma.
Sábado 29 de Enero del 2005.

Famoudou Konate: «Rhythms and Songs from Guinea (Book)»
Rhythm Master, Melody Makers»: By Rusty Eklund

Gareth. “Etnografía, Antropología, Estudios Culturales: Vínculos y conexiones; en Curran James, David Morley, Valerie  Walkerdine (Comp.) 1998. Estudios Culturales y comunicación. Barcelona,

Paidós Comunicación.Sekou Touré and the Guinean Revolution.

R. W: Johnson. African Affaris. Vol. 69.  ( oct 1970)

Serg, Blanc. “el tambor Djembe”, Francia 1996

Tiken Jah fakoly. www.myspace.com/tikenjah

Varela B.,¿ Qué ocurre en África? Reforma. Domingo 3 de Febrero del 2008

*Este artículo fue enviado por un lector de Lado B

 

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