Un amargo sabor de boca para seguidores del R&B ácido

Un amargo sabor de boca para seguidores del R&B ácido

  • Fallece Amy Winehouse; deja un gran vacío en la comunidad musical

Josué Mota

En un ámbito cada vez más plagado de “estrellas” al vapor y sin talento, apariciones en la escena como la de Amy Winehouse son excepcionales y admirables. La noticia de su muerte entristeció a muchos en todo el planeta, pero a nadie sorprendió ya que el ritmo  de su vida vaticinaba una muerte a temprana edad, al menos eso anunciaban los periódicos europeos desde que salió su álbum debut Frank en 2003 en el Reino Unido, disco que conoció la fama internacional en 2007.

Winehouse murió el sábado pasado en su departamento ubicado el norte de Londres, pero aún se desconoce la causa de su muerte; de hecho se conocen pocos detalles, tales como si estaba acompañada o sola al momento del deceso, quién fue la persona que llamó telefónicamente a los servicios de emergencia, etcétera. Los resultados de la autopsia no han sido revelados, pero la mayoría de los diarios internacionales atribuyeron la muerte a excesos de droga, de hecho sólo se espera la confirmación oficial.

Imagen de: http://www.blogdelamusica.com

Amy no sólo era cantante, sino también compuso la mayor parte de las canciones que aparecieron en sus dos únicos discos: Frank y Back to Black, tenía una voz muy potente –estaba clasificada como contralto-, que además logró incursionar al gran mercado comercial con géneros musicales que pocas veces llegan a las listas del Billboard o a los top-ten de las cadenas de televisión. Con piezas que mezclaban jazz, blues y soul, Amy Winehouse logró colarse en las radiodifusoras y en las listas de los DJ´s de antros y bares de muchos países del mundo.

Tardíamente  su álbum Frank se comenzó a distribuir internacionalmente, pero pronto el disco comenzó a ser elogiado por la fuerza atractiva de las canciones, pero su éxito vino con el disco Back to Black, por lo que fue nominada a seis Grammys y pasó a recoger el premio en cinco ocasiones.

Por su forma de vestir y actuar, Amy no pasaba desapercibida nunca para los fotógrafos, y con la fama por su talento, también  llegó la fama por sus excesos: era fotografiada en muy mal estado físico o escandalizando en bares. Pronto se sabría también de sus gustos por la heroína, la cocaína, y el alcohol, y en varias ocasiones fue a dar a centros de tratamientos para adicciones, pero Winehouse parecía no creer mucho en ello, y lo cantaba: “They tried to make me go to rehab but I said no, no, no”.

Su actitud con las drogas ha sido calificada en varias ocasiones como “una espiral autodestructiva”, y el asunto perjudicó no sólo su fama, sino su trabajo artístico, pues dio varios conciertos francamente pésimos por su falta de concentración y afinación,  pese a ello los críticos de música no cuestionaron su talento y habilidad.

La carrera de Winehouse fue breve: a los 16 años estaba grabando su primer Demo y 11 años después se conocería la noticia de su muerte, por lo cual ingresó al llamado club de los 27, integrado por Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Kurt Cobain, -hay discusiones sobre la edad a la que murieron los dos primeros-, sin embargo sería Amy la que menos discos grabó de los que integran ese fatídico club.

Para sus admiradores la perdida se lamenta no sólo porque ya no habrá más discos con ese estilo R&B ácido, sino porque artistas como ella le hace falta a un gremio tan necesitado de talento.

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