A Osvaldo “ya le arruinaron la vida”

A Osvaldo “ya le arruinaron la vida”

  • El día que ocurrió la explosión en Petlalcingo, a diferencia de otras ocasiones, los militares no dieron aviso de su presencia
  • Desde hace un año acuden a la zona para hacer entrenamientos castrenses
  • No fue un petardo, asegura la familia y los vecinos del menor
  • Que el Ejército se haga responsable, exigen
Foto: Joel Merino.

Josué Mota

@motajosue

Petlalcingo, Pue. Desde hace aproximadamente un año cada vez que los militares llegan a hacer prácticas, por el único altavoz de la comunidad El Ídolo, el inspector anuncia a los pobladores que no se deben acercar al campamento de los soldados para que no corran riesgo por las armas de fuego que se utilizan. Pero esta semana no hubo ningún anuncio. Por eso, el martes por la mañana Osvaldo y su primo llevaron a pastar a sus chivos, cuando de pronto un artefacto –presuntamente una granada- explotó a sus pies.

El estallido se escuchó con claridad en las pocas casas que conforman la comunidad. El primo de Osvaldo estaba a unos 40 metros de donde ocurrió la explosión y enseguida se acercó a él, lo vio sangrando pero no supo qué hacer. Entonces Osvaldo le dijo que le avisara a su mamá o que buscara a uno de los amigos de ambos, que estaba cerca y tiene celular, y llamara a su casa, ubicada a dos kilómetros y medio del paraje donde ocurrió la explosión. Lo que sigue ya es una historia conocida: Osvaldo perdió una mano y la pierna derecha y sigue en terapia intensiva en el Hospital de Niño Poblano.

La historia de cómo ocurrió la explosión la contó el mismo Osvaldo a su tío Horacio Aguilar Huerta, cuando estaba en una clínica de la cabecera municipal de Petlalcingo, antes de que lo trasladaran a Acatlán de Osorio. Don Horacio afirma: “ya le arruinaron la vida, ahora lo único que pedimos es que lo reconozcan y lo apoyen”.

Y es que para don Horacio las versiones de que fue un petardo no tienen ningún sustento, pues asegura que en la zona donde ocurrió la explosión se han encontrado cartuchos útiles de los fusiles de los militares, además la explosión ocurrió en la zona cercana al campamento de entrenamiento militar. Estos argumentos echarían por tierra la afirmación del secretario de Seguridad Pública, Ardelio Vargas Fosado, en el sentido de que pudo tratarse de un “cohetón”, en un lugar “donde hay presencia de organizaciones criminales”.

El campo de entrenamiento militar

La versión de don Horacio coincide con la de otros pobladores consultados: desde hace aproximadamente un año, con regularidad, los militares llegan a establecerse en un terreno cercano al cerro conocido como Cahuatepec, perteneciente al barrio de San Isidro. En cuatro ocasiones anteriores han llegado diferentes batallones a establecerse por periodos de hasta dos meses, pero en ellas el inspector de El Ídolo ha dado aviso a la comunidad para que no se acercaran a esa zona.

Aproximadamente a dos kilómetros y medio de El Ídolo, ingresando por una vereda se llega al campamento militar donde se preparan los soldados. Cuando Lado B llegó al lugar los militares informaron que el paso en esa zona es libre pero que los periodistas no pueden acceder al campamento.

Sobre lo ocurrido el martes pasado ninguna autoridad quiso dar detalles y dijeron que toda la información se daría en las instalaciones centrales de la XXV Zona Militar con base en la capital poblana, ya que sólo el Ministerio Público Militar tiene la facultad para informar sobre ese caso.

No necesitan permiso”

Lado B se presentó en la presidencia municipal de Petlalcingo para conocer su versión sobre los hechos, pero el argumento de las empleadas fue que no estaba ninguna autoridad y que sólo el comandante de la Policía Municipal podía dar información. El comandante Armando Sánchez Martínez dijo que la información recabada es que el capitán Mora del Quinto Regimiento de Caballería acudió el martes pasado a las 14:40 para informar que habían encontrado al niño Osvaldo Zamora Barragán herido y que lo trasladaron a Acatlán de Osorio para que recibiera atención médica.

Cuando se le preguntó si el Ejército Mexicano solicitaba algún permiso al ayuntamiento de Petlalcingo para establecer su campo de entrenamiento, el comandante aseguró que debido a que los militares son autoridades federales no necesitan permiso, y que sólo enviaban un aviso para que los inspectores de las comunidades cercanas alertaran a la población sobre las actividades castrenses.

Sin embargo, ni la presidenta municipal, ni el secretario de Gobierno, ni el regidor de Gobernación ofrecieron su versión sobre estos hechos, ya que el lugar donde se ubican los soldados no es un área exclusiva de la Secretaría de la Defensa Nacional, lo cual fue confirmado por los militares que se encontraron en el campo de entrenamiento, quienes informaron que en esa zona no pueden prohibir el paso a ninguna persona.

Que se hagan responsables”

Osvaldo tiene un hermano, vive con su madre y sus abuelos en una casa sencilla y estudia la primaria. Durante la temporada de clases no lleva a su chivos a pastar, pero ahora en vacaciones se juntaba con sus primos y amigos y lo hacía por diversión, le emocionaba, cuenta su tío Horacio.

Todos en la comunidad de El Ídolo, municipio de Petlalcingo, conocen a Osvaldo Zamora Barragan y a su familia ya que es una comunidad pequeña –de 452 habitantes-, con un alto grado de marginación, clínica de salud, una primaria y una telesecundaria.

Algunos habitantes se mantienen pendientes del estado de salud de Osvaldo.

Para don Horacio no hay duda, dice, de que el problema se generó por un descuido de los militares: “yo no sé si fue una granada u otro artefacto, porque los militares tienen muchas armas pero ellos deben hacerse responsables porque ya la arruinaron la vida, pedimos que lo reconozcan y le den apoyo”.

-¿Ninguna autoridad ha venido a verlos?

-No, nadie. Sabemos que el asunto se está llevando en el distrito de Acatlán porque allá se lleva todo lo legal, pero nadie ha venido a decir nada, nos dijeron que iba a venir el Ministerio Público pero nadie ha venido.

 

Además

El diputado local por el Distrito 12 con sede en Acatlán, Ernesto Leyva Córdova, solicitó a la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil del Congreso, para que envíen un exhorto a las autoridades correspondientes, Seguridad Pública o Gobierno Federal, a fin de esclarecer lo sucedido, y se le presten los auxilios necesarios a la familia.

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La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) atrajo la queja 6869/2011 que presentó la familia de Oswaldo Zamora Barragán contra el Ejército por haber olvidado el explosivo.

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El reporte médico de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital para el Niño Poblano, emitido a las 22 hrs. del jueves, reportó que el menor se encontraba grave, pero estable y con algunas señales de mejoría:

1.- El menor se encuentra intubado, con parámetros medios de ventilación.

2.- Desde el punto de vista hemodinámico, se encuentra estable.

3.- Desde el punto de vista hematológico, tiene sangrado controlado de la extremidad inferior izquierda, por lo que requiere transfusión de plaquetas.

4.- Infectológico: controlado.

5.- Las lesiones, sin progresión del miembro superior izquierdo.

6.- El muñón de mano derecha, sin problema, y abdomen sin evidencia de complicación.

7.- Mejoría en los pulsos en pierna izquierda.

8.- Tórax: pulmón de choque controlado.

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Margarita Zavala y Martha Érika Alonso visitaron a los familiares del niño y ofrecieron “todo el apoyo que esté al alcance y los esfuerzos humanos que los médicos puedan hacer para sacar adelante a Osvaldo”.

 

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