La cuarta pared

La cuarta pared

El teatro infantil suele ser una de dos cosas: o un espectáculo irrelevante que considera a los niños y niñas como sujetos inacabados de capacidad mental media, o un producto mercantil y de contenido casi siempre moralista que algunas compañías producen sólo para vender en escuelas primarias y fiestas infantiles.

Para empezar diremos con atrevimiento que el caso de Ximena Escalante es único. Hasta donde conocemos, ella es la única escritora que reúne estas características: se dedica exclusivamente a la dramaturgia, sigue viva, sigue produciendo y se le monta de forma constante dentro y fuera de México tanto por compañías pequeñas como por otras grandes y de prestigio. Apenas hace un mes las duelas del Complejo Cultural Universitario recibieron a las actrices Daniela Schmidt y Ludwika Paleta para que encarnaran uno de sus textos más recientes, y así de pronto la ciudad de Puebla vuelve a recibir una más de sus obras.

La delgada línea roja es una de las películas de una de las mentes más geniales en la historia del cine, una joya visual que se empeña en mostrar de manera tan realista la guerra de Vietnam, con jóvenes llevados al campo de batalla casi con base en engaños

Si revisamos la amplia producción dramática de Elena Garro, no tardaremos en encontrar textos fabulosos, en su mayoría breves y de diversos temas y enfoques. Por eso es una pena que en Puebla, la ciudad donde Garro nació hace casi cien años, se le monte tan poco, y que hayan pasado tres años –eso hasta donde yo recuerde– desde que una compañía, en este caso la del Complejo Cultural Universitario, que presentó una temporada de Un hogar sólido en 2011, lleve una de sus obras a los escenarios locales.

Una de las obras que lleva más tiempo en la cartelera del teatro poblano, que ha pisado diversos escenarios a lo largo de los últimos cinco años y que ha logrado incluso utilizar al entrañable personaje que presenta para protagonizar otros montajes, es En la cama con Elissa.

Cuando mi maestra de español de la secundaria nos contó el argumento de Medea, nos dijo también que ése era el personaje que toda actriz querría interpretar. Años después, ya en la universidad, cuando tuve que leer el texto para la clase de literatura clásica, entendí por qué.

Por segunda semana consecutiva La cuarta pared reseña una obra teatral que gira en torno a una de las muchas reflexiones que, casi 70 años después, sigue generando uno de los episodios más crueles de la historia contemporánea: el genocidio perpetrado contra la población judía por el régimen nacional socialista en Alemania.

El mal, de Patricia Suárez, cuenta una de las muchas historias que pueden ser contadas sobre la Segunda Guerra Mundial, el nazismo y sus efectos.