Empeños de un lector

Empeños de un lector

Acercarnos en México a un libro que tiene como título Política puede ser un gran riesgo, sobre todo cuando en nuestro país prolifera la corrupción en ella; un país en el que continuamente se desmorona la imagen política es lo que, desde hace mucho tiempo, resulta el pan de cada día.

a mayoría de los autores nos han acostumbrado a una totalidad, en el sentido de que la obra debe poseer, de manera estricta, una lógica que se antoja superior, una unidad de sentido, pero ¿qué sucede cuando el autor no piensa en esto como recurso para contar historias?

José Luis Prado @pepepradog Si algo debemos hacer notar, además de la forma, en este primer libro del joven Víctor Carrancá, es su amplia gama imaginativa...

A caballo entre la novela y el ensayo, el sudafricano J. M. Coetzee en Elizabeth Costello, nos ofrece la historia de una especie de alter ego que, con el recurso de las conferencias, nos va planteando algunas de las preocupaciones propias del autor de Desgracia.

Me gustaría pensar que Thomas Bernhard es un autor que poco a poco va perdiendo su cualidad de desconocido; es, por lo demás, un escritor que me recuerda que la densidad en la prosa no está en la extensión sino en la sintaxis que comulga perfectamente con el fondo.

Si de algo podemos estar seguros cada vez que entramos en una historia del narrador italiano Alessandro Baricco, es de habitar pequeños espacios de una irrealidad que sólo existe en la imaginación del autor de Tres veces el amanecer (Anagrama, 2013).

José Luis Prado @pepepradog Cosmonauta (Fondo editorial Tierra Adentro, 2011) de Daniel Espartaco Sánchez es un libro que apela a cierta nostalgia, produce en cada relato...

Al pensar en la literatura del norteamericano Paul Auster, irremediablemente tengo la imagen de un escritor que pone sobre la mesa, o el escritorio si así se quiere, sus propias emociones; creador de una búsqueda personal, no solo formal sino emocional, nos permite leer en sus libros una literatura muy cercana a la verdad, aunque, paradójicamente de lo que se trate es de la creación de la ficción.

Existen autores a los que uno debe llegar en el momento indicado, no antes ni después. Parece como si existiera una geografía subterránea, líneas que delimitan las fronteras y paradas aduanales y, a su vez, éstas son permeadas desde la lectura.