Catalogan plantas medicinales de la región de las Cholulas

Catalogan plantas medicinales de la región de las Cholulas

Tomada del libro “Las plantas silvestres medicinales de Cholula”
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

A orillas de carretera, en terrenos baldíos o entre las grietas de las banquetas, crecen hierbas y plantas que podríamos considerar maleza o mala hierba pero, como bien saben muchas familias en Cholula, esas plantas tienen usos medicinales.

Desde hace más de una década, en el Jardín Etnobotánico Francisco Peláez se han investigado y catalogado distintas plantas medicinales de la región de las Cholulas y el 27 de enero se presentó una guía con 49 fichas que contienen información para identificarlas y conocer acerca de su uso.

Este libro lleva por título Las plantas silvestres medicinales de Cholula y es el cuarto ejemplar de la colección Flora y fauna de Cholula, coeditada por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Este trabajo es tan sólo una pequeña muestra de años de trabajo en los que se estudiaron más de 200 ejemplares de plantas, de las cuales, poco más de la mitad resultó tener propiedades medicinales. Además del correspondiente análisis en un laboratorio, hubo una investigación antropológica en la que se recurrió a la tradición oral para conocer la relación entre las plantas y el ser humano.

Es un intento de conservar y difundir un conocimiento en peligro de extinción dijo  durante la presentación del libro Eloína Peláez Valdez, directora del Jardín Botánico—. Esta guía es como una misión de rescate en la que también ponemos de por medio la relación continua y extensa entre el ser humano y las plantas.

Tomada del libro “Las plantas silvestres medicinales de Cholula”

Eloína Peláez resaltó que si bien el cultivo es la forma más evidente de esa relación, también es cierto que la urbanización y las formas de agricultura actuales dejan de lado la vida de las plantas silvestres catalogándolas simplemente como “maleza que hay que eliminar”, y eliminando también el conocimiento sobre su uso curativo.

Jerónimo García Guzmán, académico de la UDLAP, explicó durante su participación en la presentación que es necesario hacer una revalorización de la vida vegetal en la región, pues muchas especies que antes se consideraban, incluso desde la biología, como especies invasoras, son ahora ejemplares importantes para reducir el impacto negativo que ha generado el ser humano en los ecosistemas.

Como ejemplo está el Pirul, un árbol originario de Perú que se introdujo en México durante la colonia y que actualmente es el árbol más común del altiplano mexicano, apoyando así a otras especies que aunque endémicas u originarias de nuestro territorio, ya no son suficientes en número para reducir el impacto del ser humano en el medio ambiente.

Del mismo modo, analizar esta relación plante-humano habla mucho de la historia y la cultura de un lugar. Por ejemplo el tejocote es muestra de la domesticación de un árbol frutal originario de la región cholulteca, un hecho que puede equipararse en Mesoamérica a lo que para los asiáticos y europeos fue la domesticación del manzano en Persia, por allá del año mil antes de la era cristiana.

De hecho, mencionó Jerónimo García, Puebla es el principal productor de este fruto a nivel nacional, algo que ya da de qué hablar sobre la importancia de estas relaciones entre plantas y sociedad.

El libro cuenta con ilustraciones de cada una de las plantas y sus fichas incluyen: Nombre común, el nombre científico, familia, tipo de planta, descripción del hábitat y el modo de empleo. Su costo es de 150 pesos y puede conseguirse en el Jardín Etnobotánico (Calle 2 Sur 1700, San Andrés Cholula).

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