¿Todo es culpa del (mal) periodismo?

¿Todo es culpa del (mal) periodismo?

No leer, escuchar o ver noticias en un único medio, hay que hacer el esfuerzo por confrontar esa información en por lo menos tres medios distintos.

Susana Sánchez Sánchez

@multiplesvoces

Si a usted le venden o le regalan jamón en mal estado, ¿se lo come? Lo más seguro es que no, sobre todo por las consecuencias de salud que provocan los alimentos caducos. Con las noticias podría pasarnos algo similar, pues finalmente éstas son productos periodísticos generados por distintas empresas mediáticas, por lo tanto hay calidades diversas, algunas de muy mala calidad; el gran peligro de consumir este tipo de productos son las ideas y éstas repercuten directamente en la construcción simbólica que tenemos de nuestro entorno.

Regreso al ejemplo del jamón, ¿cómo sabemos que aún es comestible? Por medio del aprendizaje científico y empírico, es decir, podemos leer las cualidades que debe tener un buen jamón y al mismo tiempo la experiencia nos daría indicadores de cuándo está en buen o mal estado (seguramente porque adquirimos una infección estomacal después de consumir un alimento echado a perder). Con las noticias, en tanto productos periodísticos, tendríamos que documentarnos acerca de cuáles son las características mínimas de un producto de calidad y claro también consumirlas y compararlas, pues hay empresas que suelen ofrecer buenos productos pero con el paso del tiempo empeoran o viceversa.

¿Hay que aprender a leer, escuchar u observar productos periodísticos? ¡Sí! Recordemos, en primera instancia, que las noticas son mercancías y por lo tanto su producción dependen de un grupo de trabajadores como reporteros, editores, diseñadores, etc., quienes a su vez alquilan su fuerza de trabajo a una empresa y ésta decide los parámetros de producción, en relación al mercado mediático, y económico y político en general, lo que implica que los dueños de la empresa se relacionen con líderes de otras empresas o instituciones que le permitan mantenerse en el mercado y crecer. Por esa razón, el consumidor de esos productos debe evaluarlos y decidir cuáles son los mejores para estar informado.

Hay públicos que suelen pensar que únicamente televisoras como TvAzteca y Televisa son las que hacen circular noticias de baja calidad, pero habría que recordarles que no sólo esas empresas se dedican a la construcción de productos periodísticos. El periodismo comercial busca, además de informar, ganancias; pero en el mercado mediático existe una gama de productos encaminados a distintos públicos. ¿Qué, entonces, deberíamos hacer como audiencias para empezar a medir la calidad de la información periodística que consumimos? Aquí una breve propuesta:

  • No leer, escuchar o ver noticias en un único medio, hay que hacer el esfuerzo por confrontar esa información en por lo menos tres medios distintos.
  • De preferencia saber quién o quiénes son los dueños de los medios de nuestra preferencia e indagar cómo ha sido su historia de expansión en el mercado.
  • Evitar la información que explica poco o da datos breves de un caso (Uno de los retos principales del periodismo es explicarnos con detalle un acontecimiento).
  • Evitar casarse con las notas de un único medio de comunicación.
  • Verificar que un periodista y/o el mismo medio de comunicación se haga responsable de la información expuesta.
  • Si una información nos parece sospechosa, pese a que parece periodística, hay que leer cómo se presenta ese medio o hay que verificar qué tipo de información está vendiendo, pues hay medios que propagan burlas o sátiras de temas actuales; depende de los públicos no dejarse llevar.
  • Si una información periodística aparece en su medio de comunicación favorito, pero ésta fue tomada de otro medio, procure ir a ese otro medio e indagar quién es. Ha habido medios que no cotejan las fuentes que citan y suelen legitimar noticas falsas, pese a ser medios con prestigio.
  • Si la información que está consumiendo tiene una sola fuente de información, es posible que sea tendenciosa o sólo sea un aviso informativo o propaganda política en forma de noticia, así que procure que lo que consume esté contextualizado y ¡tenga mínimo dos fuentes de contraste!
  • Si es de los que consume información periodística en internet, corrobore que el sitio del medio sea el oficial. En tiempos donde las noticias falsas de virilizan con mayor facilidad (en parte gracias a internet), hay páginas que imitan nombres de medios existentes.
  • Siempre que consuma información periodística, verifique la fecha. Hay públicos, sobre todo en redes sociales, que comparten como la noticia del día que murió una figura pública cuando ésta tiene diez años de haber fallecido.
  • Procure no compartir noticias hechas con base en lo que una figura pública dijo en sus redes sociales, sobre todo cuando no hay mayor contextualización o una explicación del porqué es trascendente lo que dijo esa figura pública.
  • Procure consumir información periodística que tenga mínimo dos fuentes y responda a todas y cada una de las siguientes preguntas en un solo producto periodístico (por ejemplo, una nota informativa o un reportaje): ¿qué? ¿quién? ¿cuándo? ¿dónde? ¿cómo? ¿por qué?

Actualmente internet nos permite tener acceso a distintas informaciones y datos, así que saquémosle provecho y empecemos a calificar la calidad de lo que consumimos. No sea que estemos enfermos de diarrea mental a causa de chutarnos todo lo que tiene nombre de información periodística y ni enterados estamos.

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